Extrañamiento visual, feminismos y contra-dispositivos de la imagen. Conferencia de Sayak Valencia.
El día de hoy se celebró la inauguración del Encuentro Nacional de Investigación sobre Fotografía 2018, en el Centro de la Imagen, el cual es de mis lugares favoritos en la Ciudad de México ya que no hay exposición-recientemente- que carezca de un enunciamiento político y sobretodo el paneo visual de historias desde la diversidad corporal que ofrecen constantemente.
El encuentro fue inaugurado por la filósofa Sayak Valencia, referente en América latina, a partir de sus estudios sobre los dispositivos que permiten la normalización y capitalización de la violencia y la muerte en México.
La ponencia comenzó con el código algorítmico de una imágen ( algo así como: %jdhmnkajf7o099djfjgjnahagfgs77773##.ldifjif) y al pie de la imagen se describía lo que esta imagen contenía — Un pilar en Gobleki, Turquía , muestra un buitre, una grulla y un hombre sin cabeza — . Esto con el propósito de desarrollar el concepto de Extrañamiento Visual, el cual se propone como una forma de re-mirar la violencia desde una perspectiva transfeminista que no se resigna a la basurización de los cuerpos asesinados, ni tampoco a una banalización de la violencia a través de su estetización.
Esta perspectiva transfeminista propone la repolitización crítica y cuir, contra ofensiva al generismo de Estado y critica la Administración del cuerpo de la mujer, como respuesta ante el constante consumo de imágenes sobre violencias contra cuerpos feminizados.
Actualmente en México no nos sorprende ver imágenes de cuerpos violentados, hemos consumido tantas imágenes que nuestra sensibilidad y memoria han sido alteradas.
En nuestro país,desde hace 40 años con las películas de Clase B, de los hermanos Ahumada, periódicos amarillistas como el Alarma, etc; se instauró una cultura que normaliza diariamente la violencia y el narco-estado. La proliferación de imágenes sobre feminicidios y crímenes y nuestro contacto con ellas, ha creado una Hipernormalización de la violencia, es decir, nos relacionamos con las imágenes pero no con las acciones funestas que existen detrás de estas narrativas y por lo tanto se desactivan las movilizaciones sociales, que en otro contexto donde los sujetos no están expuestos a este tipo de consumo visual violento, sí podrían detonar en acciones sociales.
A la par del desarrollo de una cultura de sujetos que a su vez consumen y socializan estas imágenes violentas, se crean economías de la muerte, las cuales consisten en estimular la creación de nichos de mercado a través de la glamourización y mercantilización de todos los procesos asociados a la violencia y a la muerte, desde el asesinato por encargo hasta las series de narcos.
A partir de esta reflexión se crea la siguiente pregunta: ¿por qué los cuerpos feminizados sufren mayor violencia?
La respuesta tentativa de Sayak Valencia es la relación que existe entre la exposición constante de imágenes violentas y la manera en que estas imágenes actúan a nivel de los afectos -fascinación, placer - . Vemos como en la narco cultura nacen héroes y se crea una especie de fascinante violencia, la cual se vuelve efectiva al momento en que genera modos de consumo.
Para Sayak entre mayor número de imágenes veamos, menores serán nuestras afectaciones en el plano psíquico, corporal y emocional. Ya no existe un shock ante tales imágenes, en cambio se le otorga un poder de seducción a la muerte en un sistema patriarcal en el cual los hombres son objeto y actores principales de su propia destrucción.