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Ahora me toca a mi compartir mis sentimientos hacia ti.

En algún lugar, una niña paseaba observado las calles, la gente, los colores, la felicidad, la tristeza; todo, absolutamente todo lo que hacía a esa calle tan resplandeciente a su lado. Pero, sin darse cuenta, un joven la observaba desde lo más oscuro del lugar. Aquel misterioso joven, admiraba a esa “hermosa mujercita” con tanto anhelo, deseo y belleza, que cuando la perdía de vista, su cuerpo se convertía en una flor marchita. ¿Quien diría que aquella hermosa mujercita, le devolvería las ansias de regresar a lo que alguna vez fue? Esas ganas de retomar los sentimientos guardados sobre el amor y convertirlos en su mayor arma, para combatir a lo que había visto en esa mujercita… sus heridas.

Entonces, en una tarde de octubre, se armó de valor y decidió presentarse con esa simpática niña. Con esa niña que desde años, le robó el corazón. Tomó su arma y se la entregó. La niña anonadada y confundida, no sabía (lo que ahora sería su salvador) , le quería decir; y regresando la mirada hacía la calle tupida de gente alegre y colorida, perdió de vista a ese joven misterioso, pues se esfumó como el vapor por el aire.

Una vez que la mujercita logró descifrar el arma, esta, emanó una inmensa fuerza color turquesa, que atravesó su cabeza, brazos, tronco, piernas y pies; esa luz, que la llegaría a juntar todas y cada una de las fracturas internas que ella tenía guardadas, se convertiría en su fuente de amor, ya que aquel joven, le había regalado su corazón, para que pudiera sanar el suyo….

Dicho esto, después de sentir toda esa fuerza dentro de ella, encontró en el suelo una nota de aquel joven misterioso que decía:

Mi bella mujercita, te he estado admirando todo este tiempo sin que te pudieras percatar, de lo linda que te vez al caminar, de lo hermosa que puede ser tu sonrisa cuando vez algo que te gusta o te llama la atención. Supongo que en estos momentos, ya habrás conseguido descifrar lo que aquella tarde te di. Te estaré esperando como siempre lo hice, en el mismo lugar al que solías estar.
Con cariño, el amor de tu vida.

Continuará…