Una pieza literaria dedicada a mi amor

Hola, aquí estoy, la clásica inexperta en su primer día de la Universidad de la vida, no sé exactamente qué decir, es más, ni siquiera sé que es lo que siento, de lo único cierto; es que de repente tengo muchas dudas, estoy confundida, estoy triste, y algunas noches no duermo. Ustedes ya se imaginaran; volver a ser una sola persona, después de una fuerte existencia doble, es una de las misiones más difíciles a las que uno se puede enfrentar. Al mismo tiempo; me invade otra certeza de tranquilidad porque sé, que uno es la historia que vivió con alguien, esa historia que a veces construimos como si fuera el mismísimo cuento de hadas evadiendo así la realidad esa que a veces duele tanto, porque son esas historias las que cobran un sentido mágico en donde estás seguro, en donde no hay dudas, no hay dolor intenso, y crees que nada malo sucederá, en mi caso. Durante esa hermosa experiencia esto fue lo qué pasó: De antemano, no esperen que empiece esta parte de la historia como empiezan todas, está comenzará por el final.

Después de 1460 días juntos la historia empezó a tomar un rumbo diferente, todo, ¡absolutamente todo! fue perdiendo su tonalidad, su color, ambos estábamos en nuestros lugares, observando como el que era nuestro castillo se derrumbaba, solo viendo como los sueños que teníamos juntos se desvanecían, no solo nosotros, también lo notaban aquellos que eran cercanos a esta historia y que en efecto también hacían parte de ella. Él se cansó, por eso lo de las dudas, no sé si de mi, o de esto, o de lo que el tiempo la convirtió o de su nuevo “yo”, lo único que se puede deducir es que quería un nuevo comienzo, quería que la vida le enseñara por su propia cuenta lo que estaba bien o mal. Así que simplemente se marchó, me dejó a un lado, el reino, ¡nuestro reino! se derrumbó en mil pedazos.

Se fue, el tiempo ha pasado y sigue pasando. Quizás él simplemente me ha ido olvidando, quizás me recuerde por momentos, no lo sé, ahora todo es incierto, lo que se ahora es que la idea de que juntos éramos eternos y que todo este amor era mágico, solo se relaciona con lo que fue y ahora con el olvido, así como el plan de que los cimientos de nuestro reino eran construidos sobre la magia, sobre esa magia que ambos empezamos a crear juntos, desde él día que le entregue con mi compasión, las llaves para vivir en mi castillo hecho de amor que era sinónimo de estar con él. Ahora todo se resume en polvo, ruinas, ahora se ve sucio, roto. Por supuesto que intente miles de veces, reconstruir el reino, pues en ese momento era mi mundo y mi vida, ahí estaban mis alegrías e ilusiones, de ahí me nacieron alas para volar y perseguir mis sueños. Por eso insisto en que estoy confundida, él se alejó de su castillo, de su hogar, de su camino, estoy firme en que esa es su mejor forma de olvidar. ¿Y yo como voy a olvidarlo? Si, por lo lejos que estuviéramos, él aún vive dentro de mi. Ahí, aquí, en ese lugar que las personas suelen llamar corazón. Mis consejeros fieles, vinieron junto a mi, para decirme que la esperanza era lo último que se debía perder, que guardara la fé, decían que de las ruinas se podía levantar un nuevo reino con unas paredes más fuertes. Que del caos se podía hacer arte. Aquellas palabras inundaron mi vulnerable alma. Total, es lo que me da fuerzas. Para que sepan: Yo era ruina, era caos, hasta aquel día que chocaron nuestros árboles, hasta el día que llegó aquel elfo y se convirtió parte de mi. Pieza fundamental, mi compañero.

Él me re inventó y yo lo re invente a él. Después de todo, también es su historia. Y aunque ahora no alcance a comprender el porqué de las cosas, todos los días como hoy he vuelto a pensar… ¿Qué fue lo qué falló? ¿Qué hizo que esa magia se esfumara? A pesar de todo, esto fue muy fuerte y de alguna manera se que siempre vamos a estar ahí, el uno para el otro, atados por un hilo simbólico, un hilo que sin importar la distancia, el tiempo, o la longitud de los problemas y el olvido nunca se va romper. Posiblemente no volveremos a estar juntos. Pero siempre va a estar ese símbolo que nos va a unir por la eternidad. La verdad es que fui muy afortunada al toparme con él, en mi camino, en esta parte de mi vida, con un elfo como él, tan único, tan especial, tan maravilloso, tan perfecto y aunque él fue muy egoísta al abandonarme, no puedo ser tan presuntuosa para hacer lo mismo, cortarle sus alas para ir a explorar eso que el busca, estaré asomándome cada mañana a la ventana mirando hacia el horizonte esperando la posible llegada de mi compañero, de ¡mi amor!. En caso de que no regrese, solo resta decir que le deseo lo mejor desde lo más profundo de mis entrañas y corazón y esperando que me recuerde siempre, como yo lo haré con él.

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