Guía de Perú para Chilenos, parte 6

Entendiendo Lima

Como ya he mencionado, Perú es un país interminable y tan variado y complejo que resulta muy difícil de abarcar en una sola imagen mental. Sin embargo, para la mayoría de quienes inmigramos a este país, aparte de las referencias turísticas (Machu Picchu, Cusco, Máncora, Nazca, etc), la mayor parte de lo que uno experimenta del Perú en realidad es Lima. Como capital y ciudad de 9 millones de personas, es inevitablemente el centro de la vida, la economía y la política peruanas.

Y Lima es una particularidad en sí misma dentro de Perú; es por lejos la ciudad más diversa, compleja y multicultural. Mucho de esto viene dado por factores como los siguientes:

  • Capital y puerto a la vez. Aunque técnicamente el Callao no es parte de Lima, en la práctica son una sola gran cosa. La característica de puerto y el hecho de ser una capital pegada al mar la ha vuelto una ciudad sumamente bien conectada durante siglos.
  • Oleadas de inmigración extranjera. Lima ha tenido un influjo constante de inmigrantes; desde los chinos y africanos traídos como esclavos en la época colonial, pasando por los barcos llenos de japoneses dispuestos a probar suerte al otro lado del charco, los inmigrantes europeos que se volvieron comerciantes e industriales, hasta las oleadas más recientes desde otros países de Latinoamérica.
  • La migración masiva de emergencia desde la sierra. Lo que más ha marcado a la ciudad en las últimas décadas fue el éxodo desesperado de millones de campesinos desde las zonas andinas y serranas en los años 80, escapando del terrorismo y la pobreza extrema. Se instalaron como pudieron en la periferia de la ciudad, en zonas casi desérticas y carentes de servicios básicos. Estos migrantes construyeron asentamientos humanos que, aunque todavía precarios y endebles, hoy ya son parte definitiva de la ciudad; y una vez que el peligro pasó, en lugar de volverse se quedaron, tuvieron hijos y echaron raíces, y comenzaron a mezclar la cultura andina con el vivir limeño. Así aparecieron — con su característico color arcilla — los llamados pueblos jóvenes, algunos de los cuales han emergido a la clase media y hoy tienen incluso malls.
Éste es sólo el pedazo central de Lima (la extensión completa abarca tanto que el mapa pasa a ser ilegible)

Lima, en especial desde el punto de vista de de un turista/migrante, se puede agrupar de la siguiente forma:

  • Miraflores/San Isidro/Barranco, que es la gran mayoría de lo que los turistas y viajeros de negocios conocerán de Lima. Estos distritos concentran la mayor actividad turística, gastronómica, financiera (en especial San Isidro) y comercial. Además, como lugares para vivir, son sumamente atractivos, bien conectados y con un nivel de seguridad y limpieza bastante superiores al resto.
  • Zonas residenciales, como San Borja, Magdalena, Jesús María y Surco. Las separo de las anteriores porque acá no hay mucho atractivo turístico, pero son distritos bastante grandes, que tienen un nivel de vida similar y algunos sub-centros financieros de importancia.
  • Zonas mixtas, como Lince, Surquillo, San Miguel, o Pueblo Libre. Éstos son distritos antiguos de clase media, con zonas más o menos afluentes dependiendo de la ubicación. También pondría en este grupo a Chorrillos, a pesar de que está ubicado en una zona bien distinta (junto al mar).
  • El Centro histórico o Cercado de Lima, que viene a ser también el centro político. Acá están los edificios centenarios, el Palacio de Gobierno, la Plaza Mayor — imperdible de noche — y los parques de la Reserva y de la Exposición, equivalentes a nuestro Parque O’Higgins.
  • Zonas antiguas, como el resto del distrito de Lima, Breña, La Victoria, Rímac, Santa Anita, etc. Un paralelo con Santiago serían las zonas de Estación Central, Pudahuel o Pedro Aguirre Cerda. Son distritos que tienen algunos mercados mayoristas o zonas comerciales importantes, pero que no reciben mucho cariño ni recursos desde hace décadas.
  • El Callao, que tiene estatus de provincia autónoma por contener al principal puerto — y al aeropuerto — del país. A sus residentes se los denomina chalacos. El Callao tiene muchas zonas peligrosas y feas, pero hay toda una zona del Callao de gran valor histórico y que se encuentra en plena recuperación y poniéndose bien cool. Un poco más allá está La Punta, hermoso enclave de familias tradicionales, mansiones antiguas y clubes de regatas.
  • La Molina, que viene a ser algo así como La Dehesa o El Arrayán: relativamente alejada de los puntos neurálgicos, de un boom inmobiliario más reciente y poder adquisitivo bastante alto. La Molina es tristemente conocida por la famosa muralla que la separa de uno de los…
  • Pueblos jóvenes, cuyo origen ya expliqué y que hoy en día componen más del 50% de la superficie de la ciudad, y que en muchas cosas se comportan como ciudades totalmente independientes. Sus distritos más conocidos son San Juan de Lurigancho, Los Olivos, San Martín de Porres, Comas, etc. El grado de desarrollo de cada zona es variable, pero en general se caracterizan por una infraestructura precaria y altos niveles de inseguridad.

Lima versus Santiago

Como persona que nació y vivió en Santiago hasta los 29, me es inevitable comparar ambas capitales constantemente. Acá va una lista no exhaustiva:

  • El transporte público santiaguino está a años luz del limeño. El transporte público actual de Lima está al nivel del de Santiago a principios de los 80: complejo, desordenado y con escasas líneas de Metro — sí, Lima tiene Metro, popularmente conocido como tren eléctrico, pero se encuentra lejos de las zonas turísticas — . A los santiaguinos nos encanta trollear al Transantiago y quejarnos de la apretadera en el Metro, y está claro que no somos Ámsterdam, pero tenemos un transporte público bastante más decente del que creemos. La reforma del transporte público en Lima avanza un paso y retrocede dos, y sólo se ha implementado de manera parcial en ciertas avenidas.
    Yo creo firmemente que la falta de una red extensa de Metro es la causa número 1 del archiconocido caos vial limeño, que es por lejos la peor parte de vivir en Lima si es que no tienes la suerte de poder moverte a pie o en bici a tu lugar de trabajo.
  • Lima es una ciudad en general “apretada” y de alta densidad. Se construyó con avenidas estrechas y cuadras pequeñas; avenidas de 3 o 4 carriles por lado son increíblemente escasas. Esto vuelve inevitables los atoros constantes de tráfico, y la falta de una red extensa de Metro hace que todo el transporte ocurra en superficie. Pero por la misma razón de su densidad, es una ciudad bastante caminable, en especial la Lima más comercial y residencial. Es también una ciudad potencialmente pedaleable, una vez que haya más ciclovías y la cultura ciclista mejore.
  • Arquitectónicamente son ciudades bastante similares. Esto es bastante entendible, dada la historia común de colonización española y las tendencias comunes de moda arquitectónica; las construcciones adineradas de principios del siglo XX, por ejemplo, son idénticas en ambos países. Desde luego, acá estoy excluyendo toda la zona de pueblos jóvenes.
  • Pero los años de brecha económica todavía se notan, en especial en la infraestructura. Mientras en los años 90 Chile crecía y se modernizaba a pasos agigantados, Perú ni empezaba a recuperarse de sus convulsiones internas y de una crisis fatal que dejó al país sumido en la pobreza. Por ende, muchas obras de modernización que en Santiago llevan varios años de cumplidas, en Lima recién están empezando a hacerse. Todavía es habitual ver calles en mal estado y llenas de hoyos, incluso en distritos acomodados. Los recientes aluviones — huaicos — que azotaron zonas pobres de Lima hicieron mucho más daño debido a la falta de planificación y a la precariedad.
  • Por el lado de la entretención, Lima es una ciudad con muchísimo más para hacer que Santiago, tanto en vida bohemia como en vida cultural — y ni hablar de la comida: el ritmo al cual están abriendo restaurantes nuevos es mucho mayor que tu capacidad de probarlos todos— . El constante influjo de turistas hace que sea una ciudad que no descansa ningún día de la semana. El célebre distrito de Barranco (que me recuerda un poco a Valparaíso) tiene el estilo de juerga que quieras. Hay también una vida surfer bastante activa en todos los estratos sociales. La única excepción a este punto creo que es la escena musical: hay más y mejores bandas y cultura de música en vivo en Santiago, especialmente en rock y pop.
  • En mi muy personal opinión, en Lima aprecias muchos más contrastes que Santiago. Las zonas lindas (en especial todo el Malecón de Miraflores y Barranco y su vista panorámica al mar) son realmente hermosas y difíciles de igualar. Pero las zonas más pobres de Lima tienen una precariedad y un desorden que en Santiago hace años que no se ve, ni siquiera en las comunas más desfavorecidas.
  • Lima tiene mucha menos vegetación que Santiago, al estar enclavada en una zona desértica. La vegetación sólo aparece en mayor abundancia en los distritos acomodados y en zonas campestres fuera de la ciudad, pero aún así no se compara con Santiago.
  • En Lima rayan mucho menos las paredes que en Santiago. Encontrar una pared blanca que no tenga un graffiti o un stencil en Santiago es casi un milagro; en Lima, por el contrario, en las zonas residenciales las paredes siempre se ven limpias.

Los mercados

Lima no tiene el concepto de “ferias libres” que se instalan en días específicos en Santiago. En su lugar, está lleno de mercados de distintos tamaños que funcionan de manera permanente. Todos los distritos tienen al menos un mercado municipal de frutas y verduras y existen otros especializados en otros rubros. Acá algunos importantes:

  • El Mercado de Surquillo es uno de los más conocidos, por ser de gran tamaño y estar muy cerca de Miraflores y San Isidro. Es un equivalente bastante cercano a La Vega, aunque no es para nada el único de esta envergadura en Lima. Sumamente entretenido, tiene además locales de abundante y rica comida a precios increíbles. Recomendado.
  • El Mercado de Santa Anita es una de las fuentes principales de abastecimiento agro de la ciudad, similar a Lo Valledor.
  • Los mercados municipales de Miraflores y San Isidro son buenos para abastecerse de productos frescos a precios decentes (aunque el de San Isidro no está tan barato).
  • Polvos Azules es un símil del Persa Bío Bío, conocido por su amplio stock de camisetas y zapatillas deportivas “igualitas” a las originales, ropa de todo tipo, así como por su venta de juegos, software y películas copiados.
  • Gamarra, ubicada en La Victoria, es algo difícil de describir: una especie de ciudadela de la ropa, compuesta por varias cuadras cerradas a los automóviles de edificios de 3 o 4 pisos y callejuelas apretadas, repletas de vendedores tan insistentes como amables que ofrecen todas las variantes imaginables, desde la ropa de marca (textiles locales que trabajan con marcas de lujo, producen más de lo solicitado y venden acá el exceso), las imitaciones, la ropa hecha a mano, los estampados a pedido, etc. Desde Miraflores el viaje es largo y pesado, pero si anda con una maleta extra y desea renovar el clóset con prendas del apreciado algodón pima por poca plata, éste es el lugar.

“El Sur”

Imposible entender a Lima sin entender lo que sucede en “El Sur”, que es el otro nombre con el que se le conoce al conjunto de playas y balnearios que están en en la costa sur de Lima, de las cuales los sectores más conocidos son Punta Hermosa (un balneario antiguo y tradicional) y Asia.

Asia es como si juntaras los bordes costeros de Viña, Reñaca, Concón y Maitencillo y los pusieras a media hora de Santiago. Esta concentración de balnearios hace que durante 4 meses, entre Navidad y Semana Santa, se abre una temporada en la que se crea una copia a escala de Lima en creciente expansión .

Es así como tienes cosas como un mall gigante (el Boulevard de Asia) al costado del mar, que sólo funciona durante el verano; el resto del año todo se desarma y está más abandonado que el Parque Hollywood. Las empresas instauran el horario de verano, que consiste en finalizar labores el viernes a las 2 de la tarde, para que la gente se pueda ir a su casa de la playa con tiempo y volver el domingo. Las casas de playa usualmente se arriendan por la temporada completa, y no es raro encontrar arriendos de casas por 10.000 o 20.000 dólares al mes.

Todo este fenómeno tiene ciertas explicaciones geográficas:

  • A pesar de que Lima mira al mar, la zona principal de la ciudad está sobre un acantilado de entre 20–50 metros de altura; la vista al mar es panorámica, pero el acceso a las playas del sector es incómodo, y las playas son además chicas y pegadas a la carretera, y no funcionan muy bien como balneario. Por eso toda la clase media-alta limeña tiene su casa en alguna playa del sur.
  • Una buena parte de la costa del sur tiene playas encerradas entre acantilados, separadas unas de otras. Esta singularidad geográfica ha sido aprovechada para formar balnearios exclusivos y carísimos, cuyo acceso por tierra está franqueado por condominios privados — y por mar sólo podrías llegar en bote — .

No todos los limeños de plata veranean en Asia, por supuesto; muchos detestan el gentío y el carrete hiperbólico y prefieren el aire bucólico y tradicional de Punta Hermosa, otros tienen sus zonas de playa en el exclusivo balneario Ancón (al norte) y otros, bueno, viajan por el mundo.

Algunos facts aleatorios

Cosas que he apuntado sobre Lima y que no tengo dónde más categorizar:

  • Acá las referencias de tráfico son por cuadras (ej: voy a la cuadra 8 de Bolognesi). La referencia de “altura” que usamos en Santiago no existe y la numeración no se basa en calles paralelas, sino en el número de cuadras; por ende, Bolognesi 508 es siempre la cuadra 5 de Bolognesi, y Av. Arequipa 1345 corresponde a la cuadra 13 de Av. Arequipa.
  • Hay un montón de nombres de calles repetidos entre distritos, lo cual puede ser bastante confuso porque no tienen ninguna relación entre sí. Entre los nombres más repetidos: Grau, 28 de Julio, Bolognesi, Ramón Castilla, Jorge Chávez y Santa Cruz.
  • Además de “calles” y “avenidas”, existen los llamados “jirones”, que usualmente son calles pequeñas. En los letreros se abrevian como “Jr.”, para que no cometa el error de principiante de preguntarle al taxista cómo llegar a “Junior Junín”.
  • En varias zonas de Lima se encuentran las llamadas huacas, que son zonas arqueológicas con construcciones ceremoniales de la cultura Lima (yep, de ahí viene el nombre). La Huaca Pucllana en Miraflores es probablemente la más conocida, y tiene un reputado restaurante en su interior.
  • Las zonas populares de Lima se reconocen por la presencia de los famosos mototaxis, una suerte de motocicletas con carcasa que transportan hasta a 2 pasajeros por precios tan ínfimos como el espacio que ocupan.
  • Hay dos sonidos que me parecen sumamente característicos de Lima sin importar la zona: el canto de los cuculís y la corneta que tocan los triciclos heladeros de D’Onofrio, de característico color amarillo y presentes en absolutamente todos los rincones de la ciudad.

Manténgase atent@ a la parte 7 y final: la relación entre chilenos y peruanos en Lima.

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