Nuevos productos, lo que separa al Ganadores de los perdedores y qué impulsa al éxito
¿Innovar? Es la interrogante que escasas organizaciones se plantean, y más aún llevan a la realidad; sin embargo innovar es crucial para la prosperidad empresarial, es la frontera que separa a los ganadores de los perdedores en este mundo competitivo y globalizado. Hace algunos años e incluso actualmente, se atribuye que lo primordial para obtener rentabilidad es la “reducción de costos”, ésta es una concepción desfasada y naturalmente equivocada; por el contrario, hoy en día la innovación es el motor del crecimiento empresarial.
Ahora bien, para lograr ser innovadores se debe tener en cuenta ciertos criterios que conllevan al éxito; por ejemplo si tengo como futuro proyecto: Un café cultural en Cajamarca; entonces se deberá tener en cuenta ciertos aspectos previos: Investigar minuciosamente el mercado, definir muy bien el proyecto, entregar al cliente beneficios únicos y claramente diferenciados (café orgánico, show cultural, biblioteca actualizada, servicio personalizado, entre otros) y desarrollar una marcha correcta del plan de marketing (corazón del lanzamiento del proyecto) . No debemos olvidar que algo muy importante es apelar a los sentimientos (insights) del cliente ¿Cómo lo logramos?, pues a partir de experiencias agradables que se inician desde una cálida bienvenida y se prolongan durante todos los momentos de verdad que experimenta el cliente; este será sin duda la espiral de desarrollo del proyecto, pues en base a lo mencionado se puede realizar una robusta retroalimentación que conlleve al éxito empresarial.
¿Los productos únicos y diferenciados tienen más probabilidad de éxito?, la respuesta es un contundente “sí”, sin embargo ¿Cómo aseguramos esto?; pues los productos ganadores cuidan la relación calidad — precio, ofrecen características únicas (no disponibles en la competencia) claramente visibles por los clientes como lo mencionado con el ejemplo anterior del proyecto del café cultural. No hay que perder de vista que la superioridad de un producto se deriva de su diseño, características y posicionamiento; por lo que podemos apoyarnos de la tecnología para lograr ello, por ejemplo si en el proyecto del café cultural implementamos un pequeño software libre CRM (Customer Relationship Management) se conseguiría la personalización de servicio pues se podría conocer de inmediato las necesidades y gustos de cada uno de los clientes.
Los estudios detallados de mercado con frecuencia se omiten y las actividades de marketing especialmente se emplean en el lanzamiento de un producto ¿Todo ello podría conllevar al principio del fracaso en la creación de un producto?, lastimosamente sí, debido a que el enfoque de mercado debe prevalecer a lo largo de todo el proyecto (de inicio a fin), apoyado de las mejores prácticas como: desarrollo de un estudio de mercado, ensayo-prueba y qué mejor si hay una generación de ideas provenientes de los clientes. Por desgracia pequeñas cantidades de tiempo y dinero se dedican a estos pasos críticos, por lo cual es altamente perjudicial omitir tareas para ahorrar tiempo hoy pues dará lugar a la pérdida de tiempo de mañana.
¿Qué hacen los equipos de proyecto inteligentes?, ellos apuestan por un desarrollo del proceso en espiral que provea de una retroalimentación constante, además también de manifestar una orientación global, ¿Por qué no pensar en grande, si conlleva a una evidente ventaja competitiva sostenible? ¿Por qué pasarlo por alto o incorporarlo tardíamente en el proceso de desarrollo de un proyecto?, muchas veces se piensa que una proyección global del proyecto es algo secundario, ¡Pensamiento erróneo!, sin embargo para lograr este propósito es necesario contar con un equipo de proyecto global y conocer los requisitos internacionales. Si nos enfocamos al plano real en el escenario del proyecto “Café cultural”, la proyección no sólo debe ser local (Cajamarca) sino entraríamos al dilema de “empresa por supervivencia”, sino ¡ir más allá y romper esquemas internacionales!, lógicamente para ello se debe contar con una red de contactos global y hacer el estudio de mercado necesario en países donde se centre dicho enfoque.
Vivimos en tiempos turbulentos: la tecnología avanza a pasos largos, las necesidades del cliente están en constante cambio, la globalización trae nuevos jugadores y oportunidades de juego; más que nunca las empresas necesitan de la innovación. En este escenario, ¿El éxito empresarial es algo anhelado? Pues claro que sí, absolutamente todas las empresas desean concretar esa realidad pero son pocas las que consideran los factores críticos para dicho éxito, ¿Asignar recursos, aprovechar las fortalezas, enfocar un mercado atractivo, tener una cultura de innovación y disciplina, contar con el compromiso de todos serán esos los factores de éxito en mención? La respuesta es “sí”, sin embargo en muchas oportunidades los productos valiosos se desperdician en proyectos pobres y los proyectos meritorios no reciben los recursos que necesitan, ¿Una curiosa paradoja? Claro que sí, pero bajo un enfoque estratégico y de innovación es evidente que esta cuestionable realidad puede mejorar. Concluimos entonces: ¡La innovación es el diferenciador entre las empresas ganadoras y las empresas perdedoras! ¡Diferenciador entre el éxito y el fracaso!