“Los desafíos de recibir una beca” — #BecasPy
Comparto el guión de mi charla en Gramo.

La historia del Paraguay nos enseña que tenemos dos formas de mirar al país:
Una es mirar al país como es, con todas sus realidades y otra es mirar el país como queremos que sea, con igualdad de oportunidades, con un futuro brillante.
A lo largo de la historia algunos paraguayos actuaron conformándose con esa mirada del país como es, con sus realidades, sin embargo otros paraguayos, fueron mucho más allá, y no se conformaron, creyeron que era necesario actuar desde esa mirada del país como queremos que sea.
Uno de esos paraguayos fue Don Carlos Antonio López, quien pensó que una de las formas de llevar adelante el inicio del proceso de un Estado moderno era enviar jóvenes para que se capaciten en las mejores instituciones del mundo y que vuelvan luego a proyectar en el país todos esos conocimientos. Y fue así, esos jóvenes fueron a capacitarse y fueron artífices de un proceso de modernización único en la historia de nuestro país, y que llevó al Paraguay a ser un ejemplo positivo para toda la región.

Otro ejemplo mucho más reciente son los paraguayos y paraguayas que hicieron posible que en el año 2015 se lance el programa de becas de posgrado en el exterior “Don Carlos Antonio López” haciendo honor a la obra de Don Carlos. Este programa tiene como principal objetivo enviar jóvenes a las mejores 300 universidades del mundo, para que luego brinden sus conocimientos para el desarrollo del país. Hasta ahora ya fueron adjudicados con esta beca más de 700 jóvenes profesionales, muchos de ellos se encuentran estudiando en países como Estados Unidos, Francia, España, Australia, Finlandia, Noruega, Brasil, Argentina, Chile y otros, y especialidades como tecnología, ciencias de la salud, educación, agricultura, tan importantes para el crecimiento de nuestro país.

Hoy tengo la maravillosa oportunidad de ser parte de los 375 nuevos becados en la última convocatoria, que me va a brindar la posibilidad de estudiar una maestría en Políticas Públicas y Sociales en España por dos años.
Sin embargo, el proceso de aplicar a una beca está lleno de incertidumbre, por los miedos que las personas pueden sentir en el proceso, y sobre todo el saber que se dejan tantas cosas ante la posibilidad de viajar (dejar a la familia, a los amigos e incluso renunciar al trabajo). Todos los becarios tuvimos personas claves que nos ayudaron a tomar impulso y seguir en medio de ese proceso lleno de dudas.
En mi caso fue un niño. Conocer a ese niño y ver las condiciones en las que vive, en situación de extrema pobreza y sin acceso a servicios básicos, hizo que recuerde muchas cosas, principalmente que la realidad de los jóvenes quienes en ese momento teníamos la oportunidad de acceder a una beca era muy diferente a la de él y otros tantos niños y niñas. Me hizo entender que nosotros, los jóvenes que podíamos acceder a la beca,somos privilegiados, porque hoy más de 1.000.000 de jóvenes se encuentran fuera del sistema educativo y quienes tenemos el privilegio de acceder a educación de calidad tenemos que ayudar a transformar esa realidad. Pero esa realidad no sólo la cambiamos con una mejor educación a la cual vamos a acceder nosotros. La realidad la cambiamos cuando a nuestra formación académica le sumamos compromiso social. Necesitamos que los jóvenes que acceden a una mejor educación entiendan que con el promedio no es suficiente, que tienen que involucrarse, para que lleven a la acción ideas transformadoras para el desarrollo del país. Para lograr ese país como queremos que sea, con igualdad de oportunidades, no basta con pensar, tenemos que actuar.
Aplicar a una beca es difícil, el proceso tiene muchos costos económicos y requiere preparación que no es accesible para todos, principalmente para los jóvenes del interior (cartas de admisión, aplicaciones, documentos etc). Y me surgió una pregunta ¿Cómo hacer para que esos jóvenes con mucho talento pero que quizás tienen limitaciones económicas o incluso no conocen cómo aplicar a una beca puedan lograrlo?
Esa pregunta se quedó flotando en mi cabeza, hasta que un día tuve la oportunidad de hablar con un paraguayo brillante que se encuentra estudiando en Estados Unidos, él es Carlos Sauer, con quienes teníamos la misma inquietud, esta inquietud la compartimos con otros amigos y amigas, que también son becarios o ex becarios y surgió la idea de llevar adelante un proyecto a través del cual ayudemos a otros jóvenes con capacidad socio económica o información limitada a acceder a la misma oportunidad de conocer cómo aplicar a una beca de posgrado.
Empezamos a escribir la idea. Al inicio teníamos muchas dudas, principalmente porque no teníamos recursos. Pero estábamos tan comprometidos con esa idea que luego de escribir todo lo que queríamos hacer inmediatamente arrancamos.
Así fue, como luego de 30 días nace el proyecto “Becas Paraguay” a través del cual buscamos desarrollar talleres y espacios de apoyo y mentoría integrales a jóvenes de todo el país con el objetivo de que estos jóvenes también puedan acceder a la información sobre el proceso de aplicación a las diferentes becas de posgrado que se ofrecen en nuestro país y de esta forma lograr que jóvenes de las comunidades menos favorecidas del Paraguay también accedan a becas de posgrado.

Apenas una hora después de lanzar la convocatoria recibimos la inscripción de 400 jóvenes. Hoy luego de cerrar las inscripciones que duraron dos semanas tenemos un sorprendente número de 1765 jóvenes paraguayos inscriptos, la gran mayoría de ellos con inspiradoras historias de vida. Aproximadamente 1 de cada 3 de ellos es del interior del país y más de la mitad de los inscriptos pertenecen a la llamada primera generación: ninguno de sus padres posee título universitario, incluso,11 de ellos son jóvenes con algún tipo de discapacidad.

El entusiasmo de tantos jóvenes en búsqueda de este acompañamiento para acceder a oportunidades como becas de posgrado, refleja la gran necesidad de este tipo de iniciativas y además nos demuestra que Paraguay no necesita talentos, talentos sobran: Paraguay necesita oportunidades. A veces a esos talentos escondidos por ahí, que quizás tienen las grandes soluciones para muchos de los problemas que vivimos, sólo necesitamos darles un empujoncito.

En la primera fase de estos más de 1700 jóvenes seleccionamos 40 que ya el próximo sábado van a tener la oportunidad de participar del primer taller de este proyecto.
Si me preguntan si en algún momento los voluntarios de este proyecto tuvimos que reunirnos de forma presencial para llevarlo adelante: les digo que no. Todo esto lo hicieron voluntarios y voluntarias que se encuentran en distintos puntos del país e incluso en el exterior, todas nuestras reuniones las hacemos sólo por internet. Removimos todos los obstáculos posibles para lograr abrir puertas para otros jóvenes.
Sabemos que este sólo es el arranque.
Nosotros también soñamos con ese país que queremos todos, pero sabemos que sólo lo vamos a lograr cuando a nuestras ideas le sumamos voluntad y compromiso.
