Vernos Juntos es una oportunidad para juntar cineastas con distintos puntos de vista sobre el país

Siete Filmes se auto-entrevista para hablar de “Vernos Juntos”, su proyecto de película colectiva.

“Un filme, un encuentro y un experimento”. Así llama Fabricio Contreras eso que tenemos ya varios meses escuchando en los pasillos de Siete Filmes, sin entender mucho: un concurso, quince guiones cinematográficos, quince directores, una mirada múltiple sobre nosotros mismos… En dos palabras, el proyecto que esta semana ve la luz del público: Vernos juntos. Algo que comienza hoy como una convocatoria a concurso y que terminaría a mediados de 2017 como una película hecha de quince pequeñas partes.

Tampoco se trata de que el equipo que viene desarrollando esta idea tuviera algún secreto guardado, ni de que la idea sea muy complicada: es, más bien, una idea muy sencilla, pero en construcción, abierta a las potencias múltiples de la comunidad de realizadores audiovisuales, y creadores y narradores en general de todo el país.

A pocos días del lanzamiento público del proyecto Vernos Juntos, emboscamos a Fabricio Contreras, artífice de este experimento cinematográfico para el encuentro. Y lo abordamos en el lugar donde mejor podíamos interrogarlo: fuera de los espacios de Siete Filmes, y en su más íntima cotidianidad. Más precisamente, mientras se comía una sopa en Sur 21 Café, de Parque Central

— Vamos al grano: ¿qué es Vernos juntos?

— Es un filme, un encuentro y un experimento -responde después de mirar arriba y pensar dos segundos saboreando la sopa.

— ¿Pero cómo se hace eso? ¿Y cómo se consume?

— Es una película colectiva. Una oportunidad para encontrarnos varios cineastas con distintos puntos de vista sobre el país, pero por sobre todo quienes quieren plantear al amor, al cariño y las emociones que brotan entre nosotros.

— Pero… ¿hay alguna película que no sea colectiva?

— En este caso es más un experimento de convivencia, donde ampliaremos la participación a una cantidad numerosa de hacedores de cine: guionistas, directores, productores, técnicos… Y que cada quien sienta el resultado global como parte de su esfuerzo particular, donde cada uno estará aportando desde su puesto de trabajo la energía necesaria para cumplir con la meta, que es un modelo a pequeña escala de lo que a mi entender debería ser el país que nos merecemos.

— ¿Qué esperan encontrar en esta convocatoria a concurso, que no se encuentre comprando historias y contratando guionistas?

-Inclusión y en eso diversidad. La convocatoria es nacional y queremos encontrar historias de todos los rincones de Venezuela. Escritores nuevos, caras nuevas, historias nuevas. Queremos darle chance a los nuevos guionistas o gente que quizás simplemente tiene una historia, pero aún no tiene la habilidad desarrollada de escribir un buen guión. Si la historia es interesante, y quizás el guión no está muy bien escrito, queremos ayudar a terminarlo de escribir y sumarlo al largometraje.

— ¿Es decir que cualquiera puede postularse? ¿Qué tiene que hacer alguien que quiera participar?

— Los participantes tendrán que llenar un formulario de postulación en la página web. Deben ser de nacionalidad venezolana, las historias deben ser inéditas y con una duración máxima de siete minutos. Para la inscripción habrá requisitos indispensables como la sinopsis, el guión y una declaración de autoría. Desde el equipo de producción y jurado se escogerán un grupo de treinta guiones. Basándonos en las narrativas que ofrecerán se armará este gran cuento venezolano con quince guiones de los treinta preseleccionados.

— ¿Y cuál va a ser el criterio de selección para las historias?

— Los quince que queden serán aquellos que nos ayudarán a mostrar la diversidad de historias en cuanto a géneros, tonos, locaciones, que muestren nuestra geografía nacional de una manera muy variada. ¡Y los tiempos! Por ejemplo, me encantaría ver un corto de un minuto de duración, sencillo y minimalista al lado de otro de siete minutos con más complejidades. Eso sería fantástico.

Fabricio Contreras al descuido en una biblioteca no prestada.

— Lo que todos nos preguntamos, ¿cómo se comienza un proyecto de película sin saber todavía exactamente de qué se trata?

— Es la vaina más rara para el equipo de productores que estamos detrás de esto. Hace meses que tenemos una idea de cómo vamos a movernos en presupuesto e incluso bastantes ideas sobre la logística. Pero llegamos al límite y por ahora estamos en pausa hasta que no sepamos de qué van nuestras historias. Así que adelantamos todo lo concerniente al presupuesto hasta los bordes de gastos de producción y departamento de arte. Una tontería, pues -dice con sonrisa irónica y algo que parece un poco de susto.

— ¿En cuánto tiempo esperan rodar el proyecto completo? -redoblamos para acorralar un poco más. Pero sin titubear nos la devuelve.

— Una vez culminado el proceso de selección de guiones que irán para el largo, esperamos que nos tome tres meses comenzar la preproducción. Es decir que podríamos terminar nuestra película a mediados del año que viene.

— ¿Estamos hablando de quince historias de distintos autores, quince directores y quince productores?

— No es exactamente así la cosa. Habrá una dirección general bajo mi mando y quisiera dirigir una de las historias. Posterior a la selección de guiones, que saldrá de la convocatoria pública, iremos tras la búsqueda de directores. Ya tenemos varios en mente y hemos conversado con algunos. Nos interesamos por aquellos que tienen talento, pero que no son necesariamente directores consagrados.

Queremos seguir abriendo el compás para las nuevas oportunidades y es por esto que necesitaremos convocar a 15 directores, para que dirijan estas historias. En resumen, tendremos 15 guionistas y 15 directores, pero sí habrá un equipo de producción global (Producción General, Coordinación de Producción y Producción Ejecutiva) que servirá de apoyo para todo el talento artístico involucrado en cada uno de los cortos.

— Es decir, una producción y dirección general junto a quince guionistas y quince subdirectores. ¿No temen una crisis de identidad?

— Pues claro, será una visión de los productores ejecutivos y mía como director general del proyecto, pero nuestra intención es respetar la propuesta de dirección de cada director o directora. De hecho eso será lo más rico de la obra terminada, ver tantos puntos de vista sobre nuestras realidades y luego las diferentes interpretaciones artísticas que cada uno de los directores quiera hacer. ¡Sólo de contar esto es emocionante!

— ¿Y los guionistas?

— Aquellos guionistas que sean directores también podrán postularse para dirigir sus propias historias, sólo que tendrá que demostrar con un buen reel que tienen las facultades para hacerlo.

— ¿Tú crees que el público venezolano está preparado para ver quince historias en una sola ida al cine?

— Claro que sí. Más si son historias bien contadas e historias nuevas. Queremos ofrecer una nueva mirada sobre nosotros mismos. La razón por la que queremos hacer esta “nueva mirada” en colectivo es porque hemos sentido en la comunidad de nuevos realizadores que ha habido intentos de echar el cuento venezolano, pero suceden muchos tropezones y el público siempre termina diciendo “sí, pero la cosa no es tan así…”, es decir, la gente no se lo cree, no hay conexión, ven estas historias distantes a sus realidades.

— O sea que hasta podemos decir que más bien es una respuesta a la identidad en crisis

— Creo que mostrando nuestra diversidad cultural tendremos mayores posibilidades de identificación del público con su realidad particular y así le permitirá ver en otras realidades que mostraremos: que lo otro también sucede, que también es una verdad, que quizás no le afecte a él o ella, pero le pasa a otros y no por eso es menos importante. Es como partir del principio de la tolerancia, pero a la inversa: conecto con las historias de los demás, pero primero conectando con una historia que se parece a la mía.

Así que en esas andamos, están avisados: vayan a la página hoy mismo y dejen su correo electrónico, les recordaremos un par de veces que terminen ese guión y se postulen de una buena vez antes de cerrar la convocatoria el 27 de octubre.