La cata de vinos

Descubriendo el maravilloso mundo de la enología: La cata de vinos

La cata está diseñada para ayudar a identificar el sentido individual de los sabores del vino. El objetivos el de identificar los gustos que se perciben en su paladar. Esta actividad está diseñada para agudizar los sentidos en su boca.

Para quienes deseen sumergirse en este apasionado mundo, visitando en España la ruta del vino podrán tomar clases de catas de vino, degustaciones y asistir a distintos eventos.

Catando vinos en la Ribera del Duero
La Ribera del Duero festeja la llegada del otoño: Con la llegada del otoño las bodegas de la Ruta del vino (Bodegas Comenge, Dehesa de los Canónigos, Durón, El Lagar de Isilla, Emina, Finca Torremilanos, Finca Villacreces, Ismael Arroyo- Valsotillo, Legaris, Linaje Garsea, Martín Berdugo, Pascual, Protos, Tarsus, Valbubón, Veganzones y Viña Mayor) se encuentran celebrando la llegada de la vendimia con propuestas para toda la familia como catas de vinos, paseos en familia en los viñedos.

Además de las distintas actividades de enoturismo, se pueden visitar las distintas tiendas para degustar y comprar vinos Ribera del Duero.

Pero lo que todos quieren saber antes de visitar estas bodegas ¿Cómo comenzar a comprender el mundo de los vinos?

Aquí algunas recomendaciones para desarrollar el paladar: La cata de vinos en acción.

Estos son pasos utilizados por especialistas durante el proceso de cata de vinos, con el objetivo de refinar el paladar y agudizar la capacidad para recordar cada característica.

A pesar de que este es un método utilizado por profesionales, es bastante sencillo de entender y puede ayudar a cualquier persona a mejorar su paladar al degustar un nuevo vino.

Cualquier persona puede participar de una cata de vinos, solo necesita un vaso de vino y sus sentidos muy encendidos.

1. Observación

Observe con atención el color, la opacidad y la viscosidad. Esta etapa no toma más de un par de segundos.

La apariencia de un vino habla mucho sobre él, pero a menos que usted esté catando a ciegas, la mayor parte de las respuestas que proporcionan la observación se podrán encontrar en la etiqueta de la botella (es decir, la vendimia, el alcohol%, variedad de uva).

Vinos de la Ribera del Duero

2. Aroma

Cuando comience a oler el vino inmediatamente pensará si es un vino joven o viejo, se debe preguntar si siente aromas frutales, cítricos, tropicales. La recomendación es ser cuidadosos con ser demasiado específicos ya que la búsqueda de una nota particular puede conducir a la equivocación.

En términos generales, se puede dividir el aroma de un vino en tres categorías principales:

Aromas primarios: son los afrutados, con notas florales en base a hierbas.

Aromas secundarios: son los que provienen de las prácticas enológicas. Los aromas más comunes son la levadura, son más fáciles de detectar.

Aromas terciarios: son los que proceden del envejecimiento en el roble o la botella. En general son aromas como a frutos secos tostados, vainilla, cuero curtido, o setas.

3. Sabor

El gusto es cómo usamos nuestro paladar una vez que tragamos el vino, los aromas puede cambiar debido a que se está percibiendo en la boca (detrás de la nariz).

Nuestras lenguas pueden detectar el gusto salado, agrio, dulce, amargo. Todos los vinos contienen cierto sabor amargo, esto sucede debido a que las uvas inherentemente tienen un poco de sabor ácido, aun así varía según el clima donde se las haya cultivado y el tipo de uva.

Algunas variedades son conocidas por su amargura y se manifiestan como un suave y agradable sabor.

Algunos vinos blancos de mesa tienen una pequeña parte de sus azúcares, esto les suma un toque de dulzura natural. Nunca se puede oler la dulzura, sin embargo sólo la lengua podrá detectarla.

Por último, muy pocos vinos tienen gustos salados, pero en algunos casos excepcionales existen rojos salados y blancos.

Elaboración del vino

Textura: La lengua puede “tocar” el vino y percibir su textura.

La textura en el vino está relacionada con una serie de factores, pero un aumento de la textura ocurre cuando el vino madura.

El alcohol también provee de textura al vino, lo percibimos como “rico”, podemos detectar la tanicidad (aspereza) en el caso del vino tinto, con nuestra lengua, que se sienten como una sensación de lengua seca.

Longitud del vino: Cuanto más tiempo mejor

La clave es saber el tiempo en que persiste el sabor en la boca.

El sabor del vino también se basa en la longitud, no es lo mismo un vino corto, que despertará breves impresiones, un vino de longitud media (paladar medio) o un vino largo que se calificará como persistente.

4. Conclusiones

Sacar sus propias conclusiones sobre cada vino degustado, apuntar la acidez, el tanino, si produzco alguna sensación especial, la persistencia del sabor en la boca y si tenía alguna característica que lo hizo especial.

Cata de vinos en Bodegas Comenge