Un perfil de egreso peculiar

“Si otros estudiantes o profesores te critican, ignórales” eso de le dice Chris Ware a Jeffrey Brown en su libro “Piltrafilla". Esa conversación se da justo cuando Ware, quien ya es un artista consagrado, visita a Brown en la universidad para ver sus trabajos en una de las exposiciones finales de su carrera, es decir, en el momento que Brown ya ha culminado sus estudios universitarios y cumplido con el perfil de egreso. El perfil de egreso supone competencias específicas y competencias genéricas desarrolladas por el estudiante mediante su estadía en la universidad. Pero, ¿qué pasa si las competencias genéricas no son asumidas por los docentes? Ahora estoy llevando un curso en la maestría que me hizo recordar una novela gráfica de Jeffrey Brown en la que el autor de manera autobiográfica narra a través de dibujos su experiencia en la universidad al cursar la carrera de artes plásticas. Brown representa ese vacío al que muchos profesores no sabemos responder, cuando hay un estudiante interesado genuinamente por lo que estudia pero que en apariencia no se ajusta necesariamente a las evidencias exigidas por la carrera, y no estamos dispuestos a evaluar el plan de estudios para guiar a un estudiante distinto. Brown no hallaba su lugar en la facultad de artes plásticas y sus profesores no sabían cómo registrar su particular trabajo como artista. Al final, Brown se reconoce como autor de cómics y profesional de historias gráficas gracias al ejemplo de artistas como Chris Ware y, claro, por experiencias que desbordan lo meramente académico. Sus profesores aceptan que no tienen criterios para calificar sus trabajos y lo dejan ser; una situación que puede interpretarse como el triunfo de las palabras de Ware a Brown “lo más importante es comunicar algo genuino y humano”.