Reseña: Mary y la flor de la bruja
Creo que no me equivoco al decir que estamos viviendo una edad de oro de estreno de películas de animación japonesa en el cine. Poco a poco, cada vez más largometrajes se pueden ver en las salas de cine españolas, y aunque el estreno de los filmes son de corta duración o en forma de evento, no se puede discutir que los amantes del cine japonés estamos de enhorabuena.
Siguiendo esta buena racha, el pasado 7 de septiembre Selecta Visión estrenó “Mary y la flor de la bruja” (Mary to Majo no Hana), el primer largometraje de Studio Ponoc. La historia de la película está basada en la novela infantil “The Little Broomstick” (La pequeña escoba) de Mary Stewart, y se encuentra dirigida por Hiromasa Yonebayashi, director de las famosas películas de Studio Ghibli “Arrietty y el mundo de los diminutos” y “El recuerdo de Marnie”.

El aroma a Studio Ghibli se nota a lo largo de los 100 minutos de duración del filme, aunque no brilla tanto como las películas del famoso estudio de Miyazaki. La animación está cuidada hasta el más mínimo detalle y las escenas de acción son una auténtica delicia; su apartado sonoro, obra de Takatsugu Muramatsu (que también se encargó de la banda sonora de El recuerdo de Marnie) es impecable; pero es en la trama donde “Mary y la flor de la bruja” falla. No me malinterpretéis, la película tiene carisma, se disfruta con facilidad, es bonita, entretenida y agradable de ver, pero su historia es predecible y le falta la magia que Studio Ghibli siempre era capaz de dotar a sus películas.
La obra peca de conservadora y hereda muchos matices que los que llevamos ya unos años en este mundillo vemos a simple vista, lo que provoca esa predictibilidad de la que hablaba antes. Además, la película mantiene demasiados clichés japoneses que tanto estamos cansados de ver en películas o en animes. Esto no es de todo malo, pues con este enfoque Studio Ponoc ha conseguido ofrecer un filme de calidad que guste a todo el mundo, pero que se queda a medio gas para los fans acérrimos que esperaban más debido al equipo implicado.
Sin embargo, no podemos olvidar que es el primer largometraje de Studio Ponoc y las sensaciones no pueden ser mejores. Hay apartados que se pueden mejorar pero su carta de presentación es lo suficientemente buena como para esperar grandes cosas del estudio en el futuro. A mí, por lo menos, me ha gustado mucho y me ha dejado con ganas de descubrir todo lo que pueden llegar a ofrecer.

