Buenos días, Cafeteroot,
Lo cierto es que he sintonizado bastante con lo que expones en tu artículo. Y no solo en la escritura, también ocurre cuando queremos modificar algún hábito o introducir cambios en nuestra vida. Anticiparte y exponer a los demás tus iniciativas, tus propósitos o tus objetivos sobre un tema de tu interés, te resta energía. No solo te desmotiva y es contraproducente cuando estás a medio camino, es que los demás absorben esa energía creadora e incluso, sin que sea su intención, terminan por sabotearla y dejarte a medio gas.
Los amigos a veces, pueden ser una fuente de inspiración o una fuente de fustración, según se mire. Cuanto menos cuentas, más avanzas y cuanto más explicas, más condicionan tus actuaciones y más te estancas. Por ello, con los objetivos y con las iniciativas, que están en fase inicial, ocurre lo mismo que con los secretos. Ya se sabe que los mejores y auténticos son los que no se cuentan a nadie, ni siquiera se menciona que existen, porque al hacerlo, traicionas su misma esencia, los perviertes y los matas.
Saludos,
