El conductor y la pasajera

el sudor ya se estaba secando

su estómago hablaba pidiendo cena

movía sus hombros para mermar el dolor

y miraba por enésima vez el retrovisor

adelante se fundía el atardecer

a un costado se desplomaban dos torres en silencio

se cortó la luz en toda la ciudad

el centro era un festival de baile de los que sobran

volvió a observar el retrovisor

no tenia ojos, no cedía ningún guiño de cortesía,

se veía tan triste y él y su garganta una sequía de palabras

ella la pena de su propio reflejo

‘’déjeme salir.’’ ─dijo

estacionó

nunca se molestó por si le había pagado

y se dio cuenta que el caucho le explotó y estaba en una zona segura pero sin quinto caucho

ella se desvaneció en el portal con el grito del viento

la grúa no llegó hasta el día siguiente

el tren se fue sin gente

discutió con él sobre los libros que prestó y nunca volvió a ver,

le pidió perdón a sus libros desvanecidos en manos banales

gastó todo en una cena

y se sintió rey

encima del capó

escuchando por la radio como mataron al presidente

y su maratón de cigarrillos

y el recuerdo

como han pasado los años

y las huelgas que dio la vida.

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