Cupido se apiadó de mí
Mendigué amor en los rincones más oscuros de este mundo, por días, meses y quizás años.
Hice cosas que jamás imaginé hacer, solo para conseguir migajas de lo que los demás llamaban afecto.
Limpiaba mis lagrimas con los recuerdos que quedaban escondidos en mis letanías.
Yo quería ser el “por qué” de una historia de amor, de un cuento de hadas.
La actriz principal de la película más romántica jamás antes escrita.
Era el deseo más puro, escrito con tinta de sangre en mi corazón.
Pero simplemente recibía retazos de aquello que siempre quise tener completo.
Y jamás logré conseguir lo que quise, por estarlo buscando.
Sin embargo; cupido me vio llorar en una esquina de mi cuarto. Sin consuelo alguno, por el amor que nunca tuve o perdí en el camino.
Así que sin más, me flechó, y me regalo un amor completo, puro y honesto, que llenara todos mis confines.
Cupido se apiadó de mí, después de tanto rogar.
Pase toda mi vida buscando el amor, y el terminó encontrándome a mí.
