El dilema de estar sola.

Tengo esta cosa que a mi mente, a mi cuerpo y a mi “yo” entero le gusta estar sola, pero al mismo tiempo no. Me gusta ver películas sola, pero también me gustaría compartirlas con alguien. Me gusta bailar sola, pero no hay nada mejor que una clase de danza con tus compañeras. Me encanta hablar sola, pero decime si no vale quedarse hasta las cinco de la mañana por hablar con tus amigas sobre las miles de cosas que podrían hacer juntas.
Siempre me pasó de no poder estar en algo con alguien, o incluso poder ser más que ese algo, porque me siento ahogada. Es como si la soledad me llamara y me diga:- quedate un ratito acá conmigo, y yo la sigo como perro a gato. 
Lo que en realidad pasa, es que hoy en día la gente no entiende que por más que uno este recontra enamorado de otro, necesita estar solo. Yo te quiero, pero dame espacio por favor. 
Entiendo que soy pendeja y que me falta un montón para todo, pero hoy, Jueves, esto me preocupa. Me preocupa no poder nunca estar con alguien por sentir que me hundo en una pileta llena de corazones, chocolates y ositos de peluche que dicen “te amo”.
Me preocupa seguir imaginándome situaciones en las cuales soy completamente feliz y no poder cumplirlas nunca porque me gusta estar sola.
El tiempo dirá. Es como cuando tenías 10 años y decías que nunca ibas a chapar y hoy estás rogando para que algún obrero no te pida un beso cuando vas caminando por la calle.

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