
Ayer de nuevo me pusieron “Take me out” de Franz Ferdinand de fin de fiesta. Siempre la ponen, cuando la cosa está animada, cuando está a punto de animarse, o cuando ya los etílicos se atreven a entonar las letras más allá del estribillo.
La canción me lleva acompañando muchos años, recuerdo cuando incluso me hacía ilusión que sonara. Han llovido muchos hits.
Y es que a veces me gustaría que las canciones me mandaran un vídeo recopilatorio de todas los momentos vividos con ellas: en una terraza hablando con amigos, cayéndote mientras te bajas de la tarima improvisada de un bar, cocinando un domingo con un outfit descontrolado, o mirando intensa y dramáticamente por la ventanilla del tren.
Me pregunto si la música crea los momentos, o si somos nosotros los que le damos la potestad de hacer la vida un poco más mágica una, y otra, y otra vez.
Sofía Martín
3 de noviembre, 2019
