Santiago Maldonado, 01/09/17

Es el primero de septiembre a las 16 horas en plena Plaza de Mayo; en una hora daría comienzo la manifestación. Se cumple un mes del desaparecimiento de Santiago Maldonado, última vez visto mientras participaba en una protesta mapuche en tierras de Benetton.

Mucho movimiento, hordas de personas de toda clase social llegando de distintas arterias que se conectan con la plaza. Un hombre colgado de un semáforo colgando un pasacalles. La Casa Rosada atrapada entre vallas graffiteadas, con banderas y la protección de la policía.

El cielo gris y una brisa fría que levanta los papeles del ANSES que se encuentran en la calle diciendo “Donde esta Santiago? El Estado es responsable”.

Se siente en el aire una concentración de fuerza. La gente unida luchando por una misma causa. En estos momentos pacifista acompañando la música nacional que se puede oír mientras la pasan por los parlantes gigantes traídos por quienes organizaron la marcha. Un escenario amplio esperando la llegada de los padres y la familia de Santiago Maldonado para dar comienzo el acto con unas palabras y la lectura de un documento.


Las redes sociales explotando sin descanso reclamando derechos y preguntando donde esta Santiago. Twitter, Facebook y hasta Instagram formaron parte de la difusión generando controversia por la gran pregunta sin responder. Una incógnita que sigue vacía hasta el día de hoy. Algunas celebridades tambien decidieron unirse al movimiento y mostrar su apoyo.

Una argentina imponiéndose a la causa.
El posteo de Antonella Roccuzzo, esposa de Lionel Messi, en Instagram.
La nieta de Mirtha Legrand mediante la plataforma Twitter.

Es en una de las esquinas en la que se encuentran dos trompetistas tocando una sonata. Parecieran sacados de la película del Titanic en la que los violinistas tocan momentos antes de que el barco se hunda. Algo así como lo que esperan los de la izquierda con el gobierno de Macri por esta desaparición.

Muchos marcan como objetivo de esta marcha el reclamo de Santiago y de todos nuestros derechos incluyendo los de la comunidad Mapuche. El grupo Quebracho en una de las esquinas principales de la plaza demuestra una visión distinta queriendo desterrar el actual gobierno. Banderas promocionando el lado izquierdo y planes violentos para mas tarde divulgándose por doquier.

No solo este tipo de grupos políticos promocionaron esta mirada sino que se pudo ver en la mercadería aludiendo a los distintos partidos y otros movimientos como la de “Ni una menos”. Gigantes banderas de Argentina con la cara de Cristina Kirchner, pines de $30 con la leyenda de “Macri Gato”, remeras, etc.


La marcha fue un gran motor para impulsar el comercio entre los vendedores ambulantes. La venta de bebidas y alimentos cada un metro de distancia. Entre las variantes desde choripanes y sandwiches de milanesa hasta hamburguesas acompañadas por huevo frito y cebollitas caramelizadas. Olor a comida por todas partes, el humo saliendo de las parrillas no dejando visualizar completamente el cielo celeste. Para optar por algo mas dulce garrapiñadas, churros y medialunas.

Imagen del puesto de Adriana y su esposo.

Adriana al rededor de unos 50 años comentó haber abierto su puesto a las tres de la tarde a partir de una negociación con la policía ya que se los permitían a partir de las cuatro. “La calle todavía no estaba cerrada cuando abrimos nuestro puesto pero ya habían bastantes”.


Ya las cinco de la tarde: un hombre de tez morocha con pincel en la mano vestido con ropa deportiva y una gorra. Un pedazo de cartón enganchado sobre una de las vallas y temperas tiradas en el pasto. Pinceles largos que parecen escobas cortas con la punta de un material parecido a la paja. Mientras tanto el hombre pinta la cara de Maldonado y encima de el la bandera argentina con soles a los costados.

Al lado del cabildo, una representación teatral sobre el secuestro y la corrupción de la policía por seis integrantes de Centro de estudiantes de arte del movimiento (CEDAM). Gritos, violencia y un circulo gigante de personas al rededor de ellos confundidas por lo que esta ocurriendo.

Se escucha en la Plaza de mayo el ruido de tambores pero no se sabe su provenir. Pasa el tiempo y se ve un grupo grande de personas con remeras rojas con la imprenta de “La Chilinga”.

“La Chilinga” escuela de repercusión