Ya no quiero ser tu musa

No me parezco a la mujer de tus canciones
Esa, que no soy yo, existe solo cuando la escribes.
Ella se ha confesado como un libro cerrado que sólo tú puedes leer
Yo hace rato cerré mi libro y he navegado cientos de historias, algunas inacabadas, y todas realmente diversas.

Dijiste que yo era tu canción favorita, pero en mi reproductor todo el tiempo suenan de esas canciones…

A veces, cuando empiezo a bailar, así todo afuera parezca en silencio, sé que tus amigos se quedan viéndome, mientras yo soy la música misma.

Ya he sido una canción melancólica, de esas que uno sólo repite cuando está triste porque se reconoce en sus letras, pero con respeto pueden pausarse esos doce compases y lanzarse a discos de ritmos estridentes, como lo he hecho con mis amigas, apoyadas en las paredes oscuras o iluminadas en medio de la pista.

A veces — sobre todo los domingos en la madrugada — vuelvo a ser un blues y me he visto recostada de lado, haciendo balance de las noches que han pasado y temiéndole a que de nuevo salga el sol.
Cuando despierto, las luces del día son más tenues que las de la disco y mientras juego a atinar en qué cama dormiré la próxima vez, me asusto preguntándome “¿quién soy?”

Entonces recuerdo que eso soy, una canción, pero no una de esas que rasgueas con pajuelas de mentiras.
Soy la canción que escucho en mis audífonos mientras camino por la calle,
Soy esa que suena, mientras voy parada en el metro jugando a ser un videoclip,
La que repito hasta que me la sé todita y esa que no he sido capaz de pronunciar bien.
Soy los tangos que suenan en la casa de mi tía loca y el vals que no quise bailar cuando cumplí 15.
Soy el rock que mis papás escuchan como ruido;
El grunge de un amigo.
Soy cada canción que he dedicado.
Soy una canción torpe y desafinada, de letras contradictorias y desatinadas
Soy una guitarra desgualetada o una batería destartalada

Puedo detenerme en el clímax de un concierto,
Y bailarle a un DJ estático.
Ahora puedo ser lo que yo quiera, soy el punk, soy cualquier canción, eso soy.

Entonces dime, ¿quién eres tú? Y ¿qué te crees?

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