despierto al dolor y a la duda
aprendí a andar en bici, lo hice sola. usé como guía un tutorial de youtube. de vuelta a casa me caí, sola. roto el reloj, rota la ropa, lastimadas las rodillas, hinchadas las piernas, sobre todo la que quedó debajo de la bicicleta, girada un poco más allá de su eje natural en la cadera. un violento ejercicio de ballet contra el concreto. ronde de jambe. jambe aplastada contra el concreto.
al día siguiente casi ni pude moverme de la cama. luego sí, trato de hacer todo normal, pero despierto al dolor, y si permanezco mucho tiempo en una posición me duele mucho cambiarla. hago todos los pasos con la certeza de que hay algo en mi carne que se va lastimando más y más. y el dolor del cuerpo me pone vulnerable, débil, quebradiza, ceniza de mi alma soy. no entiendo lo que estoy haciendo ni para qué, y temo cada día, y me falta el aire. aquí paso muchas horas dudando de todo, pero sobre todo de mí. paso muchas horas deseando hacerme una cosa que no exista, un borrón, una migaja, el humo de un cigarro, el ruido de algo que se rompe sin que importe demasiado. algo que se pierde sin notarlo.
intento hablar y mi vientre se comprime. de ahí me sale la voz. un llanto mineral, cada palabra es una excavación siniestra. la locura es una casa cotidiana. nadie lo creería. esa es la trampa.
