La derecha religiosa en Cuba ladra mucho y muerde más

Repartir comida a cambio de una feligresía acrítica e incondicional, promover mensajes manipuladores sobre la familia amparados por una lectura simplista de la Biblia y sembrar el pánico entre madres y padres sobre la “homosexualización” de la sociedad, son algunos de los mecanismos que han utilizado las iglesias fundamentalistas cristianas para combatir la ampliación de los derechos de las personas LGBTIQ+ en el proyecto de Constitución.

Esta estrategia no es nueva pero en Latinoamérica ha demostrado ser altamente efectiva, según alertó la pastora de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana Elaine Saralegui, en su conferencia “El asesinato de Jesús socialista y el ascenso al trono del dios capitalista imperial”, durante la VI Jornada Socio-teológica “Identidades sexuales y de género no hegemónicas” celebrada el jueves 13 de diciembre en La Habana.

El fundamentalismo evangélico está calando en las políticas de la región, socavando las agendas progresistas y de justicia social.

Desde el inicio del proceso de consulta popular, la pastora realizó un seguimiento a los perfiles en Facebook de algunas denominaciones, especialmente la Iglesia Metodista en Cuba, que lidera la cruzada religiosa en contra del matrimonio igualitario.

Los resultados demuestran con claridad que las iglesias fundamentalistas constituyen maquinarias económicas e ideológicas en expansión, que tienen los recursos suficientes para mostrarse a sí mismas como la solución a carencias materiales y la capacidad para organizar un movimiento que en menos de 3 meses ya cuenta con un programa –todavía moderado– de cambios políticos más amplios.

La página de Facebook de la Iglesia Metodista en Cuba ha sido la plataforma principal para la campaña “Estoy a favor del diseño original”, que a través de mensajes manipuladores y homofóbicos se opone a la ampliación del concepto de matrimonio para todas las personas en el proyecto de Constitución.

Varias fotos y un video publicado en el perfil del pastor Alexis Mejías exhiben cómo abastecen a la comunidad con alimentos que, según sugieren las imágenes, a veces ellos mismos cultivan en tierras que tributan al fortalecimiento de las instituciones religiosas.

(Video) El fundamentalismo religioso comenzó a despuntar en Cuba en la década del 90, a raíz de la crisis económica, y todavía hoy utiliza el mecanismo de repartir algunos recursos materiales a cambio de una membresía acrítica e incondicional.

Este mismo pastor es el conductor y entrevistado en otro material, realizado durante uno de los cultos de la iglesia metodista como parte de la campaña “Estoy a favor del diseño original”, que ilustra varios de los rasgos del movimiento fundamentalista en Cuba como la violación del espacio público y la referencia a modelos históricos de heteronormatividad como Fidel y Maceo para legitimar sus mensajes homofóbicos.

(Video) Culto celebrado en la Iglesia Metodista de Marianao para apoyar la campaña “Estoy a favor del diseño original”.

El contexto de reforma constitucional fue una oportunidad para que las iglesias más conservadoras distribuyeran sin temor carteles y plegables, convocaran a recogidas de firmas e incluso circularan una propuesta de modificación de algunos artículos del proyecto de Constitución, que evidencia el interés de sus firmantes por una mayor supremacía cristina y la perpetuación del patriarcado sobre todo en detrimento de la mujer y la comunidad LGBTIQ+.

Este video, publicado en la página de Facebook “Cuba por mi familia”, caricaturiza el impacto de la enseñanza integral de la sexualidad en niños y niñas que se derivaría de la aprobación del proyecto de Constitución, que proscribe la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

En su ponencia, la pastora mostró videos que ilustran el tipo de liderazgo que produce el fundamentalismo religioso y el poder que tienen las palabras de estos líderes carismáticos para provocar la histeria colectiva de una multitud más sensorial que racional.

(Video) Las imágenes demuestran que los recursos que respaldan el trabajo de estas iglesias no son pocos. En algunos casos como el de 25 y K cuentan con templos lujosos –que incluye para quienes lo deseen, una capilla climatizada– y con la tecnología más moderna para hacer del culto un espectáculo audiovisual sobrecogedor.

El ejemplo que mejor ilustra la esencia de la agenda fundamentalista cristiana en Cuba es su propio líder, el obispo de la Iglesia Metodista en Cuba, Ricardo Pereira, quien además de replicar la campaña “Estoy a favor del diseño original” en su perfil personal, ha respaldado sin prejuicios la victoria de la derecha neofascista e imperial en Brasil, con la llegada de Bolsonaro al poder.

Como él mismo proclamó en su página de Facebook, poco antes de las elecciones se reunió con obispos de ese país para dialogar entre otros asuntos sobre cómo la iglesia, al lado del ejército, oraba por su futuro gobierno.

El obispo metodista Ricardo Pereira ha reconocido abiertamente su admiración por la llegada al poder de Jair Bolsonaro, el recién electo presidente de Brasil, reconocido por sus posturas misóginas, neofascistas y homofóbicas.

Según Elaine, ser un Estado laico no nos salva del avance del fundamentalismo religioso, y a pesar de que el contexto político y social cubano difiere considerablemente de otros países de la región donde este fenómeno ha revertido proyectos progresistas, la reciente proliferación en nuestro país del discurso ultraconservador de algunas iglesias en contra de los derechos humanos demuestra que la proyección socialista tampoco basta para contener la agenda neoliberal y colonizadora del fundamentalismo cristiano.