#Bitácora7 | La procesión va por afuera.
El arte es movimiento, expresión, por eso para nosotros no todo es música, armonías, demos, sintetizadores, guitarras,etc. La vida también tiene bemoles e incluso a veces es muy difícil seguirle el groove.
Por momentos, la situación artística, te pone en algún lugar algo asi como sobrenatural, donde no importan ni el espacio ni el tiempo y puede ser contraproducente porque se vuelve dificil comprender que las bandas se componen de personas, de almas diferentes entre si que deben congeniar, espacios, tiempos, ideas para llegar hasta algo juntos. Como por ejemplo la salida de un disco.
Para nosotros es tan importante probar arreglos en una canción como cocinar, charlar, armar el mate (en mi caso, ver que esta feo y dárselo a alguno que sepa hacerlo bien), tomar una birra, debatir, exponer problemas existenciales, tomarnos un rato para caminar juntos a comprar unas galletitas hasta el mercadito, abrir la ventana y mirar lo que pasa afuera (#SantiagoMaldonadoConVidaYa), porque eso nos hermana, eso nos hace una banda, una manada que camina al mismo tranco o al menos saben cual es la dirección.
Hay que entender que el arte es un poco (mucho) diferente a lo que significa el “medio”, a “llegar”, a “pegarla”, a “vivir de esto”, o como quieras llamarle. Hay muchos ponderables en el camino que sortear para lograr eso, que terminan desviando el foco que debería ser siempre, producir arte, música. Alguien que diga que no lo desea, estaría mintiendo, porque a veces tener éxito no significa un rédito económico que en esta parte del mundo ya casi damos por perdido, si no que eso significa poder llegar a más como vos que estas leyendo estas bitácoras solo por el hecho de sumergirte un poco en otros mundos, llegar a otros que quieran transpirar y viajar con nosotros en los shows en vivo.
Sábado 12/08 | Cangrejos centro cultural (Ciudad de la Paz 123) | 21hs Anticipadas $80
Los medios masivos están pre-Ocupa-interesa-dos en exprimir la naranja que algún empresario diga que durante 15 minutos será la más dulce y jugosa. Para que los medios de medio alcance, unas horas después coman los pellejos que quedaron en los famosos “programas de archivo”. Y vos, y yo, frágiles, con la guardia baja, tal vez un día le creemos.
El único prensa real que puede tener el arte sos vos, con tu cámara, con tu red social, con tu palabra, sos el que puede definir que pasó en ese momento en el que los acordes recorrieron todo tu cuerpo y te transportaron, te hicieron temblar quieto. Y tal vez, como una corriente eléctrica y palmeás la espalda de tu amigo, le tomás la mano a la/el chic@ con la que estás, se transmita, o tal vez no, pero ese intento es el regalo más preciado que podés darle a alguien, compartirle, algo que te hizo muy feliz, al menos por un rato. Que nadie, ningún critico, ni yo, te diga cómo sentirte con respecto a algo, el no vivió lo que vos, vos tampoco lo que el, no tienen fisicamente los mismos oídos, tacto, ni olfato, no tienen el mismo corazón y, si no la vendiste como Bart, tampoco tienen el mismo alma. (Si la vendiste recomiendo ir Ya a buscarla a quién se la hayas vendido, sin que se meta el chiflón porque hace frío estos días.)
Generalmente solo me siento y escribo, no planeo mucho estas bitácoras asi que posiblemente haya olvidado la mitad de las cosas por las que me senté a hablar por este medio, mezclé algunos temas, pero bueno, es asi.
Mirá las carteleras de centros culturales, bares, antros, teatros, incluso buscalas a través de tu red social favorita y elegí dónde ir pero salí, viví, acercate a los artistas (si es con un vaso de alguna rica birra mejor), hablales, contales lo que te pasa, que otras músicas o expresiones pueden estar perdiéndose para enriquecerse, la procesión va por afuera.
J.m