El fantismo y el progresismo (parte II) — Por Franco Palomo

En la primera parte del artículo traté de ser lo más claro y explicativo, en cuanto a los hechos y la evidencia científica, sobre la condición de fanáticos que pueden llegar a experimentar ciertos colectivos.

Esta segunda parte tratará sobre los modos del pensamiento de los progresistas en particular.

Se desglosa y analiza su proceso mental de manera particular, explicado con base en lo desarrollado en la primera parte, y concluyendo sobre las características que distinguen su maniobrar.

En la mente del progresista:

“Un feto no es humano”, “es un conjunto de células que no está vivo”, “mi cuerpo, mi decisión”, etc. Cuántas veces en una discusión sobre el aborto con un progre nos habremos dado cuenta de que repiten las mismas frases y consignas, refutadas (una y otra vez) hasta el cansancio, y no solo eso sino que demuestran convencimiento porque no dan lugar a duda alguna en ningún momento.

La consecuencia, evidente, de esto es que su mente se cierra en un mundo de ideas que solo sirven para acrecentar su ciego apasionamiento hacia su propósito anhelado, el aborto “legal, seguro y gratuito”. Y realmente eso es lo que tanto ansían, en realidad no les interesa las mujeres sino el aborto en sí (se llega a esta conclusión porque existen problemas de salud que aquejan a las mujeres en mayor medida -incluso muertes por causas directas a la maternidad-).

Estas líneas precedentes se aplican también para el feminismo en general (“nos matan por ser mujeres”, “cobramos menos solo por ser mujeres”, etc) y la ideología de género (“las niñas tienen pene y los niños tienen vulva”, “tener vagina no te hace mujer”, etc). Refutación tras refutación inútilmente bien presentadas, solo para que sigan a cuestas con su ciego apasionamiento.

Sus creencias se convierten en dogma de fe e intentan imponer estas a los demás, así sea que tengan que recurrir a la coerción para conseguirlo: en Argentina el órgano estatal por excelencia para el cumplimiento de esta causa es el INADI, que vendría a ser como la policía del pensamiento.

Otros modos de coerción son los términos “mansplaining” y “homofóbico” que son empleados por las feministas y los ideólogos de género, respectivamente. Estos neologismos de origen anglicano son empleados con una suerte de intento de aleccionar a todo disidente.

Acuñando de esta forma el “crimen de odio”, que tiene por objeto, de manera autoritaria, moldear el lenguaje y el pensamiento para restringir cualquier exteriorización (verbal, gestual o escrita) que disienta del ideal propagandístico progresista.

En otras palabras, ellos autoritariamente nos marcan qué pensar, qué decir y qué escribir, con el condicional de ser calificado despectiva y peyorativamente con sus clásicas y conocidas agresiones verbales.

El progre tiene creencias y dogmas y no necesita más. A ellos no le interesan las críticas, solo buscan imponer por la fuerza esos dogmas de la manera descrita en las líneas precedentes, y de otras formas como el uso incesante del mal llamado “lenguaje inclusivo” y la imposición de la ideología de género a través de la ley de ESI.

Los progres son personas con complejo de inferioridad que se relacionan con otros individuos que tienen la misma línea de pensamiento (un ciego apasionamiento por la ideología progresista), buscando en definitiva salir de esa soledad.

Es ciego su apasionamiento porque no importa las veces que se los refute, las pruebas y datos que se expongan, el material didáctico presentado, etc.; sus creencias son innegables y no hay manera de que cambien de parecer.

Lo único que hacen es repetir mantras, eslóganes, lemas y consignas (como los expuestos al inicio de esta sección). En definitiva, instigan al abandono del pensamiento crítico y de la capacidad de reflexionar. Es decir, no tienen la capacidad de elegir y de hacerse cargo de sus elecciones respondiendo por ellas.

Estas personas al comprimir la realidad hasta que quepa en un diminuto y rígido paquete (su sitio de “confort”) de sus únicas ideas fijas, se sienten poseedores de una seguridad de la que carecen y encuentran un relleno para el vacío de su existencia.

Eliminan de esta forma la duda, el cuestionamiento, el riesgo de pensar y el compromiso de decidir o elegir. Tienen todo lo que quieren creer y no les hace falta más.

También más de uno habrá experimentado en propia persona la facilidad con la que se alteran, y lo irracionales y obsesivos que son. Por eso no es de extrañar los insultos, amenazas y bloqueos; más aún si los contradecimos o intentamos hacerlos dudar de algo.

El progresismo (al igual que cualquier ciego apasionamiento por una ideología o doctrina) destruye las barreras de lo racional, llevando a los fanáticos a ejecutar acciones que pueden desafiar el sentido común. Un ejemplo de esto son las amenazas e intimidaciones que reciben sus detractores. Esto es un tipo de distorsión cognitiva, conocida como pensamiento dicotómico (hace pensar en términos de blanco y negro). Es por esto que a sus discrepantes los ven como enemigos.

Ahora estamos en condiciones resumir las características de la estructura psicológica de los progresistas (y en definitiva, de todo fanático):

  • Dogmatismo: El primer elemento es el dogmatismo, una posición intelectual que rechaza al escepticismo. La postura dogmática se basa en unos principios o dogmas que son considerados necesariamente verdaderos y, en consecuencia, todo lo que sea distinto al dogma es rechazable. Algunos de sus tantos dogmas son la existencia del patriarcado, la ideología de genero, etc.
  • Intransigencia: El progresista no acepta los análisis críticos de sus ideas o comportamientos. Su actitud en la defensa de sus planteamientos es inflexible y rotunda. Por todo ello, el progresista es alguien normalmente vehemente, apasionado y que puede llegar a justificar el uso de la violencia para defender sus ideales. Normalmente es alguien que no practica la autocrítica y difícilmente reconocerá sus equivocaciones.
  • Maniqueísmo: El maniqueísmo es aquella interpretación según la cual no hay un término medio, las diferencias son consideradas de manera radical; no se admiten los matices. El progresista simplifica la realidad y el mundo haciendo que la diversidad de categorías se reduzcan a unas pocas contrapuestas: buenos y malos, amigos o enemigos, verdades o mentiras, fieles o infieles. Así ellos solo piensan en términos dicotómicos; para ellos o sos aliado o sos un “machirulo” misógino (si sos hombre) o una alienada del patriarcado (si sos mujer); sos alguien “tolerante”, “inclusivo” y que acepta la “diversidad” o sos un facho.
  • Intolerancia: La intolerancia es otro de sus ingredientes básicos. Son individuos que expresan intolerancia frente a las opiniones de los demás. Consideran que tienen razón y quienes no piensen como ellos viven en el error. Su radicalidad le impide el diálogo razonable con quienes no comparten sus ideas. Al entender que su posición es la verdadera, esto le legitima para imponer su criterio a los demás.
  • Autoritarismo: El autoritarismo es una consecuencia lógica de la característica anterior. Si alguien considera que posee la verdad sobre algo, su convencimiento le llevará previsiblemente a posiciones autoritarias frente a los otros. De esta forma el progresista tendrá el afán de imponer sus propias creencias y de forzar a que los demás se adscriban a lo mismo.
  • Obsesión: Es una idea fija, que con tenaz persistencia asalta la mente. El fanatismo (en general) y la obsesión están íntimamente relacionados: el fanatismo surge a partir de la necesidad de seguridad y la obsesión conlleva a la dependencia. Así la necesidad de seguridad se convierte en una dependencia para poder sobrellevar el complejo de inferioridad.

Referencias:

https://www.muyinteresante.es/cultura/articulo/en-la-mente-del-fanatico-201464599524

https://www.muyinteresante.es/curiosidades/preguntas-respuestas/de-donde-viene-la-palabra-fan-111397119819

http://www.psicologicamentehablando.com/el-fanatismo-ventajas-y-desventajas/

https://www.lanacion.com.ar/2018860-fanatismo-la-agonia-de-la-razon

https://www.definicionabc.com/social/fanatismo.php

http://designificados.com/fanatismo/