BAFICI 2017
Cetáceos, un juego de absurdo y azar
Florencia Percia es la realizadora de Cetáceos, una película que parte de la incomodidad de una mudanza para explorar las dudas existenciales de la protagonista, a través de viajes externos e internos que abren situaciones tan reales como absurdas. La joven directora habló sobre la experiencia de realizar su primer largometraje y la importancia de presentarlo en la edición número 19 del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires.
- ¿Tuviste financiación de otras fuentes además del Fondo de Fomento Cinematográfico para realizar Cetáceos?
Sí, tuve financiación de otros fondos. El 70% de la película fue hecha gracias al apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). La película ganó el concurso Raymundo Gleyzer, que es un concurso de ficción para primeras películas de directores y productores. Eso nos habilitó a poder conseguir el apoyo y el crédito del INCAA. Por otro lado, la película también ganó el presupuesto del Fondo de Desarrollo de Proyectos del Instituto Luce — Cinecitta, un fondo para películas que nos habilitó además una coproducción con Italia. En la coproducción con Italia es donde hicimos la postproducción, el color y la música de la película. También recibimos una gran ayuda para financiar la película, no con dinero pero sí con equipos, de la Universidad del Cine. Gracias a este apoyo tuvimos todos los equipos de filmación y algunas cosas de coproducción como el Digital Cinema Package (el DCP es una colección de archivos digitales que se usan para almacenar y transmitir cine digital, audio, imagen y flujos de datos).

- ¿En qué momento de la producción decidiste el título de la película y por qué?
El título de la película surge en el momento de la escritura. El proceso fue largo y tuvo muchos momentos de reescritura. Pero desde el comienzo, en el primer momento de escritura, apareció el título. Sobre todo cuando aparece este personaje del biólogo marino que despierta en Clara este interés casi absurdo por estos cetáceos. La película se llama Cetáceos justamente para sintetizar un poco el tono de la película, en la que el personaje se deja llevar por todas las cosas que azarosamente se le van presentando. Una cosa la lleva a la otra y así, casi sin darse cuenta, termina apasionada por las ballenas. Tiene que ver con el azar y el absurdo, entonces el título sintetiza un poco eso.
- ¿Qué importancia tienen los objetos en la película? ¿El caos del exterior es un reflejo del caos interno en la protagonista?
Clara y Alejandro se mudan a una casa nueva, él se va de viaje y ella se queda sola en ese espacio que es un caos. Todo embalado, todas sus cosas en cajas, en valijas. Una situación de mudanza que estresaría a cualquiera y termina estresando a la protagonista. Es decir que los objetos, y esta situación de mudanza, van a ser el foco de escape que tiene este personaje. Como si su casa no habitada, le permitiera a ella vivir una especie de vacaciones de su vida. Al no tener un espacio claro y estar como “de paso”, en trance, ella se permite vivir situaciones que son una especie de pausa en su vida. Deja de ir a trabajar, se va de viaje, acepta salidas. Y sí, puede ser que cierto caos de lo que está pasando afuera es lo que le pasa por dentro a la protagonista. Yo creo que ella no puede ordenarse en esa casa y de alguna manera tampoco puede vincularse con su pareja. Es como si su casa y su pareja fueran inabarcables en el periodo que dura la película.
- Cetáceos es tu primer largometraje, pero, ¿es la primera vez que participas en BAFICI?
Ya había participado antes en el BAFICI, el año pasado, con un corto que se llama El mes del amigo, que de hecho ganó. Esta es la segunda vez que participo, pero la primera en que lo hago con un largometraje y obviamente es distinto. También es distinto el proceso de hacer un largometraje y su importancia. Mientras que hacer un largometraje requiere un montón de años, el cortometraje es un proceso mucho más corto y más instantáneo.
- ¿Qué implica ser parte de este festival?
Creo que el BAFICI es un lugar muy importante. Me parece que es uno de los festivales más importantes que hay en Argentina porque es un punto de encuentro, de discusión, de aprendizaje. Es un lugar en el que me formé, en el que vi millones de directores que me encantaron y que me marcaron. Es donde uno puede ver retrospectivas de grandes directores, no sólo películas aisladas, lo cual es súper interesante. Estamos en un momento muy particular del cine argentino, y por eso el BAFICI 2017 fue un festival raro. El día de la inauguración, en vez de estar todos viendo una película, estábamos afuera manifestándonos y apoyando al INCAA. Fue foco de debates y de discusión acerca de lo importante que es el INCAA, y creo que en este momento que estamos viviendo estuvo bueno poder ser protagonistas de esta discusión. Cetáceos se hizo con el INCAA y fue gracias a su apoyo que se pudo hacer. Por eso estamos en un momento en el que más que nunca hay que defender el cine nacional, el Fondo de Fomento, el INCAA y su autarquía, y la Ley de Cine. Esas eran todas las cosas que se estaban discutiendo afuera y dentro del BAFICI y desde las películas que se estaban proyectando, así que estuvo bueno poder ser parte de eso.
