Feria del Libro 2017
Más que libros
La 43° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires llegó con un programa repleto de opciones para todo tipo de lectores. Del 27 de abril al 15 de mayo, la Feria ofrece cientos de actividades y novedosas propuestas en el Predio de la Rural. Como todos los años, el público podrá participar de numerosas conferencias, cursos, charlas, entrevistas, talleres, encuentros de poesía, festivales narrativos, presentaciones y firmas de libros. Sin embargo esta edición promete ser especial ya que viene cargada de una serie de novedades y un cúmulo de figuras destacadas.
El masivo evento literario cuenta con 45.000 metros cuadrados ocupados por cientos de stands en diferentes pabellones. Pero lo que llama la atención es la venta de otros artículos que no son textos, obras o manuales. Cada vez son más las editoriales, distribuidoras y librerías de Argentina y del exterior que eligen ofrecer en sus stands algo más que libros. Algunas de estas nuevas ofertas tienen una estrecha relación con lo literario, lo educativo, lo cultural o lo periodístico, a pesar de no ser libros o revistas. Mientras que otros de los productos que se comercializan no tienen un vínculo tan claro con la temática de la Feria.
Uno de estos llamativos stands es el de Flaps, que vende exclusivamente señaladores magnéticos. Desde hace seis años que participan en la Feria. En 2011 sólo estuvieron en las jornadas profesionales, pero los años siguientes empezaron a vender el producto. Aprovechan tanto este espacio que incluso es el único lugar en donde venden al público, ya que en realidad no se dedican al comercio, sino que es una industria que revende a otras empresas que buscan soporte publicitario. El señalador magnético permite, a través de dos imanes que evitan que se deslice, marcar la página y el renglón para seguir la lectura. Flaps trabaja un formato genérico, para la venta en librerías, y uno personalizado con la publicidad de la empresa que los contrata y luego los regala para promocionarse.



“En la feria nos buscan mucho. La gente se muestra sumamente interesada en el producto pero también nos acerca a grandes librerías. Al tercer año de estar en la Feria contactamos a Yenny, que nos compró para todas las sucursales y a partir de ahí la gente y otras librerías chicas nos piden mucho más el producto”, contó Martín Di Prinzio, representante del stand, explicando los beneficios que tuvo Flaps a partir de ser parte de la exposición.
Por su parte, la empresa Melos Ediciones Musicales también ofrece una variedad de productos en su stand. Además de libros de música y obras sinfónicas, venden accesorios musicales e instrumentos que principalmente están apuntados a músicos principiantes. Ofrecen flautas, violines y ukeleles económicos, que vienen con un manual de método incluido. Participan de la feria desde hace más de treinta años, al principio sólo como una editorial de música, pero luego fueron incorporando todos estos productos, y en una época hasta vendían partes de instrumentos. Afirman que el público de la Feria se interesa mucho por los instrumentos que ofrecen y que los venden junto con cancioneros.



“Estar en la Feria del Libro nos sirve mucho como publicidad, a través de nuestro Facebook ponemos fotos de la Feria y eso tiene un gran impacto en los compradores”, afirmó Federico Ramallo, responsable del stand desde hace tres años.
Entre los stands más llamativos del Pabellón Amarillo está el de Monoblock — Quipu. Al igual que el año anterior, la editorial Quipu dedicada a la literatura infantil y juvenil compartió su espacio con Monoblock, que distribuye sus productos a través de tiendas de diseño y librerías. Lograron componer un espacio cálido utilizando madera y, con un diseño minimalista, dan espacio a los lectores para relacionarse con los libros que ofrecen. Al mismo tiempo, el público puede adquirir los múltiples artículos ilustrados que cuelgan de los estantes. Entre ellos hay cuadernos, lápices, cartucheras, agendas, calendarios y láminas. Pero también ofrecen remeras, parches, mochilas, pins, y hasta manteles, tazas e imanes. Incluso venden otros objetos como fundas para laptops, billeteras, cajas y papel para envolver regalos.



“Nuestro lema es que ‘el arte no pertenece a las galerías, pertenece al mundo’ y la Feria del Libro, al ser un espacio tan masivo, nos permite reproducir esa idea y acercar nuestros productos a la vida cotidiana de nuestra sociedad”, dijo una de las vendedoras del stand.
“Generamos oportunidades para que el público se conecte con los artistas y la Feria es el lugar ideal para eso. Por ejemplo, esta semana nos acompaña Liniers firmando ejemplares.” agregó Marité Schimidt, directora-gerente de Quipu.
Otra curiosidad de la exposición es el stand de Luminias. Inspirados en un popular juego de cartas de los 80s, los creadores de este juego enciclopédico explotaron el potencial educativo y a través de infografías desarrollaron Luminias. Cada ejemplar contiene un libro introductorio y más de treinta infografías con mapas, ilustraciones, fotos, banderas, descripciones, datos y curiosidades, para que toda la familia pueda aprender sobre ciencia y cultura jugando. En 2014, las tarjetas de Luminia aparecieron en la Feria y se comercializaron a través de distintos stands como Cúspide, La Revistería Comics, Quondam Explorer, Recreo con Libros y Dilonet. Tal fue su éxito que en 2015 Luminias adquirió su propio stand en el Pabellón Azul. Desde entonces, bajo el lema de “aprender jugando” es uno de los favoritos de padres y chicos.



“Luminias es un juego lúdico pero educativo. La idea de una enciclopedia en cartas, si bien está orientada a niños y adolescentes, también atrapa a los adultos. Por eso es un producto muy innovador que destaca en la Feria”, sostuvo su creador, Alejandro Bezares.
Por su parte, hizo presencia por cuarto año consecutivo en el evento el stand de Benemex Comicstore. La empresa tiene su local en la provincia de Salta pero viaja a lo largo del país con la Feria del Libro distribuyendo libros pero principalmente figuras de personajes de aventuras. La tienda de comics vende mercadería cómo remeras y pines pero también laminas, videojuegos y libros, como el de MineCraft que se agotó rápidamente. Ofrecen libros en conjunto con las figuras de los personajes, como por ejemplo los de Assassin’s Creed, Star Wars y Dragon Ball Z. Pero también venden figuras, peluches o accesorios que no son de libros, como Mario, Los Simpsons, Adventure Time, entre otros.



“La idea es que un chiquito que se compra un peluche después quiera saber la historia de ese personaje. Por eso nos convocan para participar en la Feria”, contó Sandra Banegas, organizadora del stand. “La función de nuestros productos depende mucho de que utilidad le de la persona que los compra. Con el videojuego los chicos juegan, pero con el libro conocen la historia detrás del juego”, destacó.
- Estos y otros cientos de stands están abiertos al público de la Feria, de lunes a viernes entre las 14 y las 22 y los sábados, domingos y el lunes 1° de mayo desde las 13 hasta las 22. Las entradas están en venta (a 70 pesos, de lunes a jueves, y 100 pesos, de viernes a domingos y feriados) en el predio ubicado en Palermo o a través del sitio oficial.
