Cuando se ignora

Álvaro temblaba en su primer día de clases, cuando apenas tenía 6 años.

En los recreos se escondía, se alejaba, se sentía culpable por no poder hacer amigos con facilidad.

Él no cambió a los 7, cuando tenía una mirada llena de miedo, ni a los 8, cuando sudaba cada vez que tenía que hacer alguna presentación, tampoco a los 9, 10, 11 o 12, cuando bajar la cabeza cuando la miraban era su característica.

Cuando entró la etapa de la adolescencia, no se emocionaba por los eventos que sí alegraban a la mayoría. Se le confundió por inadaptado, por engreído, por callado. La realidad era que sentía pánico por la situación que se avecinaba.

Creyó que esa era su personalidad. Leyó unas características de la gente introvertida y nunca lo profundizó. Era timidez.

Cuando alcanzó la vida adulta jamás nada lo llenó. Siempre quejumbroso, derrotista, pesimista. Cortés con todos pero amigo de nadie. Su furia era precoz y su estrés incontrolable.

Tenía tan poco interés por la vida, que jamás recordaba su fecha de cumpleaños, ni mucho menos le interesaba cuántos años, exactamente, tenía. Tras un día de solidaridad y trabajo, volvía, cansado, a su soledad, intentando explicarse entre el insomnio porqué siempre estaba cansado.

Decía que no había formado una familia porque no tenía nada qué ofrecer. Siempre acudía a desprestigiarse como justificación.

Se había hecho sentir tan poco, que aprendió a no aspirar a mucho-no por falta de ambición- sino por falta de seguridad. Falta de creerse capaz.

Llegó una noche rutinaria en la que sintió malestar, se sentó, solo y cansado, en el corredor. No se sabe exactamente qué pasó, ni mucho menos exactitud en horas, minutos u otras descripciones. La noche pasó y al amanecer, fue encontrado sin vida. Un infarto, dieron como resultado todos los análisis.

Álvaro Ureña, Tío Varo, para mí, murió de depresión y jamás lo supo. No lo supo porque jamás la diagnosticó. No lo supo porque cuando la soledad y la indiferencia son el rumbo de alguna vida, no queda a manos de nadie más hacer algo.

15/12/1964–26/08/2016.