El “ayo” y el “poporo”

Fotografia : Joven Kankuamo Poporeando en Conversatorio en la Biblioteca Kankuaka © Jose Luis Maestre

Cuento relalizado por Juan Sebastian Zapata a partir de las historias y los espacios compartido con los mayores, lidere, jovenes, niños y niñas indigenas Kankuamos

Mi papa me dice que el hayo y el poporo son muy importantes para los indigenas en la sierra.Dice que la coca es una planta que da energía y ayuda a la concentración. Siempre me gustó la forma de su hoja y sus fruticos de color rojo. El poporo también me parecía muy interesante y algo misterioso.

Cuando crecí y estaba joven me regaló un poquito de hayo, yo lo recibí con las dos manos y lo probé. Al principio fue dificil mascarlo pero después de un tiempo aprendí. Me gustaba mucho porque sentía que me daba fuerza espiritual y física. Un día mi papá decidió enseñarme a tostar el hayo. Pasamos toda una tarde haciéndolo y me gustó mucho compartir ese tiempo con él. Tostarlo no es tan fácil como parece, se debe tener mucho cuidado porque sus hojas son muy delicadas, pero cuando se termina queda con un olor y un sabor deliciosos.

Ilustración: Niños Biblioteca Kankuaka

Él poporea y me dice que algún día yo tendré que recibir mi poporo de algún mamo de la comunidad. A veces me comparte lo que siente cuando está con su poporo en las manos y me dice que es como escribir pensamientos; y pues esa es su única forma de escribir porque nunca fue al colegio, aunque sea la persona más inteligente que conozco. También me cuenta que cuando tiene el poporo se concentra en las ideas que tiene en ese momento, agarra el calabazo y ~. .4 II… mascando el hayo que tostamos empieza a recordar historias tristes y bonitas, y las va dejando puestas con el palito que lentamente mueve.

En su compañía aprendí que el hoyo y el poporo trabajan en equipo y le ayudan a las personas a organizar el conocimiento vivido. Algún día quiero poder concentrarme como lo hacía mi papá cuando en sus manos sujetaba el libro, en forma de calabazo, de sus pensamientos…