Idea loca para una película

Se declara una pandemia zombi en África. Los muertos vivientes atraviesan el Estrecho de Gibraltar por mera acumulación. España tiene que vérselas con una horda de decenas de millones de cadáveres sedientos de sangre y sesos. El ejercito y las fuerzas de seguridad nada pueden hacer para contener la destrucción del país y la próxima aniquilación del resto de Europa. Se decreta la evacuación de la nación hacia Francia. La Horda avanza inexorable hacia Europa occidental.

En el frente del Este las cosas pintan mejor. Las fuerzas combinadas de Rusia y el Estado Islámico han conseguido contener el asalto zombi y aniquilar prácticamente la amenaza, pero en el frente occidental pintan bastos.

La desbandada es total. Pese a que se ha conseguido contener la invasión de muertos vivientes en casi toda la cornisa pirenaica cientos de millones de zombis marchan inexorables hacia el único punto vulnerable de esa frontera natural. Las estribaciones de esa cadena montañosa hacia el cantábrico son el vía de paso natural de esa masa incontenible de furia y vísceras.

Los esfuerzos bélicos del contingente de la OTAN en Europa se han concentrado en taponar la franja que va de Figueras a Navarra, pero el embudo natural de Hendaya podría ser la puerta de entrada de la plaga. Todos los esfuerzos y las bajas, toda la destrucción y el sacrificio pueden haber sido inútiles si la horda zombi consigue atravesar ese cuello de botella mal defendido y apenas avituallado.

No hay efectivos suficientes en Europa para contener esa vía. Los convoyes de ayuda de Brasil, Mexico (incluyendo un contingente de narcoguerrillas fuertemente armadas) y EEUU aun tardarán unos días en alcanzar las costas europeas. El tiempo vuela y las fuerzas españolas sucumben en masa haciendo titánicos pero inútiles esfuerzos para detener la invasión. La masa de muerte avanza a través de la meseta y el valle del Ebro hacia el País Vasco. Los intentos para parar esa inexorable marcha se han saldado con las no por heroicas menos inútiles masacres de Burgos y Logroño. El principal problema es que, a estas alturas, las fuerzas de contención hispano-francesas carecen de armas para poner freno a esa turba pútrida.

Es en esa situación de desesperación máxima, cuando el futuro de la humanidad pende de un hilo que el gobierno de emergencia español en el exilio, dirigido por Pablo Iglesias, Esperanza Aguirre y el patriarca gitano Salvador Montoya, decide, a la desesperada, poner el marcha el “Plan Gudari”.

En cuestión de horas se contacta con los mandos de ETA y estos acuerdan con el gobierno español poner a disposición de los militares y voluntarios aun vivos todos sus arsenales que incluyen una cantidad de armas y material explosivo mucho mayor del que cabría imaginar. También acuerdan ser la última línea de contención ante la horda sacrificando su vida en el intento.

Cientos de etarras luchan codo con codo con policías, guardia civiles y tropas regulares del ejercito durante horas en la Batalla de Vitoria. Las escenas de sacrificio y compañerismo de aquellos bandos otrora irreconciliables podrían llenar cientos de volúmenes. Pero todo es inútil. La horda, menguada, si, pero aun tremendamente peligrosa se dispone a franquear el ultimo puente antes de acceder a las explanadas del País Vasco Francés. Es en ese momento cuando Iñaki Aguirregomerkorta y José Antonio de la Riva España se miran cómplices y deciden, sin mediar palabra, llevar a cabo una última heroicidad.

Cubren su cuerpo con explosivos Goma 2 y Amonal y se sitúan en el medio justo del puente sobre el río Bidasoa, entre Hondarribia y Hendaya. Corriente arriba el río ha sido represado y una inmensa cantidad de agua se acumula en su cauce. Cuando ambos voluntarios comprueban que la horda esta a punto de alcanzarles se toman de una mano mientras con la otra agarran, temblorosos, el interruptor del detonador. En el último instante Iñaki y José Antonio se dan cuenta de dos cosas: que van a morir y que se aman. A esa última revelación que ilumina sus vidas por última vez, le sigue la impresionante deflagración que hunde el arco del puente.

La horda zombi de despeña implacablemente hacia el lecho seco del río mientras, corriente arriba, se da la orden de volar la presa y milllones de metros cúbicos de agua y barro rugen con brutal potencia. La horda, incapaz de frenar su avance no puede detenerse en el borde y cae en una cascada de carne mientras el tsunami del Bidasoa barre sus cuerpos hacia mar abierto donde perecen.

Dos días después llega el primer contingente de América. Un barco lleno de miembros de los Zetas del Cartel del Golfo desembarca en La Concha de San Sebastián y, simultáneamente, los marines del ejercito de los EEUU hace lo propio en el puerto de Biarritz. Entre ambos aniquilan el resto de la amenaza zombi restante

A resultas de los acuerdos firmados por el triunvirato PP-Podemos-Pueblo caló España concede la independencia al País Vasco, Esperanza Aguirre es nombrada Reina de la Nación, Podemos pasa a cotizar en el Dow Jones y Madrid pasa a llamarse Pan Bendito City.