El Mentoring o cómo incrementar tus probabilidades de éxito

Steve Lee
Steve Lee
Oct 25, 2017 · 5 min read

“Este pequeño pero muy significativo círculo tiene el poder de moldear tu comportamiento y paradigmas mentales…”

Dan Peña, emprendedor en serie, filántropo, mentor y billonario, sostiene que terminarás pareciéndote al promedio de las cinco personas con quienes más te relacionas. Este pequeño pero muy significativo círculo tiene el poder de moldear tu comportamiento y paradigmas mentales, para lograr un éxito arrollador, o todo lo contrario. He allí la importancia de rodearnos con personas más exitosas que nosotros. Individuos que “ya han estado allí” y “ya lo han hecho”. Warren Buffet sostiene que es importante aprender de nuestros errores pero más importante es aprender de los errores de otros. Añadiría que también se pueden encontrar insights en el éxito de los demás. Eso explica por qué la gente asombrosa quiere rodearse de gente increíble.

Dentro de este poderoso círculo de influencia de personas, existe un personaje que quiero destacar, y que a la vez da respuesta a la pregunta título que dio origen a este artículo. Se trata de la figura de mentor o coach. Nueve de cada diez personas que han alcanzado el éxito masivo aseguran que haber encontrado un mentor o mentores fue fundamental para la consecución de sus sueños. Listemos algunos ejemplos. Mark Zuckerberg tuvo como mentor a Steve Jobs, quien a su vez junto a Larry Page fueron pedigríes de Bill Campbell, ex CEO y presidente de Intuit. Richard Branson mencionó que su preceptor Sir Freddie Laker fue integral para que Virgin Atlantic tuviera éxito como aerolínea. Esta dinámica ocurre frecuentemente en la ciencia. Issac Newton afirmaba que “si he podido mirar tan lejos es porque me he parado en hombros de gigantes”. Es decir, el nuevo conocimiento se construye sobre una base preexistente que otro desarrolló.

El éxito es magnificado por los mentores. Queremos aprender de aquellos que ya han logrado resultados significativos. Este apalancamiento fructífero tiene implicancias en la adquisición del “saber hacer” de cualquier actividad: acorta la curva de aprendizaje, incrementa la productividad y facilita alcanzar metas en un menor tiempo. Esta manera de cortar camino es brillante y positiva. No se trata de trabajar duro sino de hacerlo de manera inteligente. Se trata de usar el GPS con una ruta sugerida en vez de manejar en todas las direcciones hasta acertar con el destino. Cuando se tiene el apalancamiento en mente, es posible trabajar menos y lograr mayores resultados dentro de la misma cantidad de tiempo. Igualmente, bajo esta astuta manera de trabajar también se encuentra el diseño de sistemas para automatizar ciertas operaciones de negocio, tema que será desarrollado en otro post.

“…las lecciones de un mentor tienen que ver con relaciones humanas, toma de decisiones, estrategias financieras y otros temas que trascienden una industria en específico…”

¿Quién puede ser un gran mentor?

Mira a tu alrededor. Dan Peña en su libro “Your first 100 Million” cuenta que solía concurrir a clubes que apenas podía costear, solo para jugar golf con directores de empresas retirados. Aprendió mucho con el solo hecho de observar cómo ellos manejaban situaciones de mucha presión. Existen algunos lineamientos que, según Dan Peña, pueden ser útiles para encontrar y seleccionar mentores o coaches para nuestra propia actividad.

  1. En primer lugar, escoge alguien que es significativamente más exitoso de lo que tú eres en este momento. Mientras más escales más difícil será encontrar alguien a quien mirar.
  2. En segundo lugar, escoge a alguien que genuinamente te guste y respetes. Esto ayudaría a desarrollar una camaradería entre mentor y protégé.
  3. En tercer lugar, elige a un individuo que haya alcanzado excelentes resultados en la misma industria. Este punto no es tan estricto ya que normalmente las lecciones de un mentor tienen que ver con relaciones humanas, toma de decisiones, estrategias financieras y otros temas que trascienden una industria en específico.
  4. Finalmente, se sugiere que entre la dupla existan cosas en común, más allá de los temas de negocios. Muchos grandes consejos son dados en un campo de tenis, golf u otra actividad que ofrezca atmósferas relajadas para conversar y elaborar ideas.

Para ser el mejor, aprende de los mejores. Quiero hacer énfasis en que el punto no es solo aprender, sino de poner aquel conocimiento en práctica y ejecutar con resolución. He ahí mi trabajo como coachee.

¿Cómo encontré a mis mentores?

Los encontré virtualmente a través de internet. Simplemente me pregunté quiénes son aquellas personas que en esta industria son los mejores. Realice una búsqueda en Google y comparé distintos personajes para evaluar con quiénes resonaba más. Tenía un solo requisito: que sean los mejores en ecommerce y negocios en el internet, mi área de trabajo. Mis mentores son los siguientes: Manny Coats, empresario exitoso en el comercio electrónico; Dan Lok y Dan Peña, emprendedores en serie de negocios en internet y millonarios; Tai Lopez, una figura importante en el marketing por internet; y, finalmente, Tony Robbins, también emprendedor en serie y estratega de negocio. Consumo sus lecciones a través de videos, audios, libros y conferencias. Algunas veces la información que brindan es gratuita, otras tienen un precio que cuyo valor es superado con creces. De cada uno aprendo temas diferente que iluminan mi camino de empresario. Quiero poner énfasis que el punto no es solo aprender sino de poner aquel conocimiento en práctica y ejecutar con resolución. He ahí mi trabajo.

“Reconocí que era valiosa y dejar de aplicarla luego de saberla hubiera sido irresponsable de mi parte.”

Practica lo que predicas

Conocer esta información definitivamente abrió una nueva ventana en mi actual forma de pensar. Reconocí que era valiosa y dejar de aplicarla luego de saberla hubiera sido irresponsable de mi parte. Decidí que mi próximo emprendimiento contará, en primer lugar, con un Consejo Directivo de tres o cuatro personas con experiencia en la actividad, quienes harán el papel de mentores de la organización. Ellos recibirán a cambio entre 2% ó 3% de participación, lo cual es simbólico para el valor que aportarán. Prefiero tener un porcentaje de algo grande que el 100% de nada. En el momento en que escribo este artículo, esta decisión es una profecía auto cumplida porque ya identifiqué y convencí a una persona de ser parte del Consejo Directivo. Considero que su experiencia y conexiones apalancarán cualquier estrategia previamente planteada.

Ahora mi pregunta es para ti, querido lector. Con esta revelación aquí enunciada ¿qué acciones tomarás para trabajar más inteligentemente? ¿Quieres saber cómo incrementar tus resultados realizando la misma o incluso una menor cantidad de trabajo? Ya tienes la respuesta. ¡Muchos éxitos!

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Steve Lee

Software Engineer becoming human with business acumen. I embrace failure and the unknown. Each win is just a déjà vu. The more I learn the less I know.