ENTREVISTA DE TAPA | Cucho Parisi (Los Auténticos Decadentes) | “Dábamos para dos meses y ya pasaron veinticuatro años”

Publicada el 22 de junio de 2010 en Tiempo Argentino

A estar altura, escuchar un nuevo disco de Los Auténticos Decadentes es casi como jugar a qué hit sonará pronto en las radios. Y es que desde el ’92, cuando explotaron con “Vení Raquel”, “Entregá el Marrón” y “Tu Forma de ser”, hasta hoy, con el flamante “Los Machos”, de Irrompibles, su nuevo disco, esta súper banda no dejó nunca de estar presente en el imaginario colectivo argentino. Le cantaron a “La Guitarra” y a “Los Piratas” en pleno menemismo de los ’90, acompañaron cierto renacer social con “La Prima Lejana” y “Un osito de peluche de Taiwán” a mediados de los 2000, y se lanzaron a conquistar México y España en los últimos años. Todo con prácticamente los mismos doce integrantes, y sorteando corralitos, depresiones económicas y hecatombes varias. ¿Irrompibles?

“Cuando empezamos decíamos ojalá duremos dos veranos y ya pasaron veinticuatro. Es muy loco”, evalúa Cucho, el carismático cantante de la banda. Los Auténticos Decadentes presentan el disco este sábado en el Luna Park y el vocalista reconoce que se sienten clásicos: “No te voy a decir que estamos consagrados, pero sí que sacar un nuevo álbum ya es como un clásico nuestro, en el sentido de que ya casi todos saben de qué va la cosa, no tenemos que explicar nada. Si mañana decidiéramos no sacar más discos igual tendríamos diez o doce temas que ya conocen todos”.

— ¿Se sienten “irrompibles”?
 — Sí, aunque el término irrompibles no quita que también seamos frágiles. Pero sí: a pesar de las crisis, los maremotos y los tsunamis seguimos juntos. Si trazás un paralelo en el rock nacional del último tiempo encontrás que se disolvieron muchas bandas que queremos. Y en nuestro caso creo que nos mantenemos por la fraternidad que vivimos. Tenemos una amistad, un núcleo humano muy fuerte. Seguimos siendo los mimos de los de “Vení Raquel”, pero con más experiencia

— Recién hablaste de crisis y tsunamis, ¿cuáles fueron los que vivió la banda?
 — Y… la monotonía de tocar todo el tiempo, verse la cara todos los días. También bancarte la presión de la compañía de vender muchos discos, o estar mucho tiempo sin tocar. Esos son nuestros tsunamis.

— Son catalogados como una máquina de hacer hits. ¿Cómo hacen para superar esa expectativa?
 — Yo tengo la no-expectativa. Si estás pendiente de lo que va a pasar por ahí no pasa. Como esa canción de Café Tacuba que dice: “cuando no deseo nada tengo todo”. Hay cosas que ya no dependen de vos.

— Sin embargo, hay bandas que les cuesta mucho hacer un hit y a ustedes les salen de a docenas, ¿cómo hacen?
 — Cuando salió “Vení Raquel” nunca pensamos que iba a ser un hit, creo que ahí está el secreto. Si lo hubiésemos pensado mucho tal vez no hubiera pasado nada. Obvio que cuando alguien te pregunta si un tema puede ser hit, sabés que por ahí tiene potencial. Pero te digo que cuando más dudamos de un tema, mejor le fue. Y viceversa. No tenemos fórmulas. Tratamos de meter nuestra particular forma de ver las cosas. Y estar atentos a lo que pasa. Muchas veces no es que cuestión de inventar algo nuevo sino prestar atención a lo que ya está presente en la sociedad.

— Bueno, en “Tribus urbanas”, del último disco, tratan un tema del que justamente se habló mucho. ¿Cómo ven el fenómeno? ¿Y qué opinás de personajes como Cumbio?
 — Creo que hay un estado de mucha de much desinformación. Porque hubo tribus urbanas hubo siempre. Aunque ahora es cierto que es menos violento. Antes los skinheads te mataban. Era más heavy. Por otro lado, Cumbio me cae divertido, la gente diferente me gusta. Siempre me gustó ver a un dark en la calle, hay que bancársela también.

— ¿A qué tribu pertenece un seguidor de Los Auténticos Decadentes?
 — Y… nosotros somos anti-tribu, no somos nada, estamos en medio de una isla. Cuando empezamos decíamos que éramos anarco-tropicales, porque hacíamos cumbia pero no sabíamos tocar. Después le metimos ska a los que hacían murga. ¡Y desde ahí no paramos!

— Accedieron a la popularidad desde abajo, con el boca en boca. Ahora, en cambio, cada vez más gente llega a la fama a partir de los medios…
 — Sí, siempre hubo modas y fenómenos del momento. Pero es cierto que ahora hay mucho más. Varios de esos que tuvieron un minuto de fama y ahora se les cortó el chorro se deben querer matar. Muchos por robar cámara hacen cualquier cosa.

— ¿Qué es ser popular?
 — Que te salude gente en la calle, gente que por ahí no va a los recitales como el ama de casa, un tachero o un cartonero. Los que te tocan la bocina y te gritan “¡Ey!” (risas). Por ahí voy al supermercado con la lista de cosas, pero me pongo a hablar con la gente y me olvido de lo que tenía que comprar (risas). Y entonces les digo ‘bueno ya que te firmo un autografo ayudame a buscar el detergente’ (risas).

— Desde “Vení Raquel”, pasando por “Los Piratas”, “La Guitarra” o “Pendeviejo” siempre hablaron con humor del argentino medio, ¿cómo lo ven hoy?
 — Después de De la Rúa y de la crisis de 2001 nos pasaba que mucha gente se nos acercaba y nos decía: “Gracias por la alegría que nos dieron”. Eso duró unos años. Después, acorde fuimos saliendo de la crisis, como que la gente se fue acostumbrando un poco. Pero la verdad que ahora lo veo castigado a ese argentino medio, me parece que valora la alegría más que en otros momentos.

— Y en ese sentido, ¿te parece que cumplen un rol social? Porque es dificil imaginarlos puteando contra el país…
 — Sí, porque somos parte de este lugar y lo amamos. Es el orgullo de ser argentino, pase lo que pase y sin caer en ningún tipo de chauvinismo. Pero sí, tratamos de contener a la gente, de darle un respiro a las pálidas que hay. No sólo acá, sino en todo el mundo. Lo que pasa también es que somos un país nuevo. Recién pasamos un Bicentenario. Y nos parece que todavía hay mucho lugar para la esperanza.


PERFIL | Cucho Parisi | El alma de los Deca

Recién en los últimos años se largó a componer. Durante años fue solamente el cantante de Los Auténticos Decadentes. Ni siquiera el mejor: Jorge Serrano o Diego Demarco, los otros vocalistas del grupo, se quedaban con los temas más melódicos, los de mayor lucimiento personal. Sin embargo, y aún con todas sus reconocidas limitaciones, hoy nadie duda de que Cucho Parisi es el alma de la banda. El más querible y popular. La fiesta arriba del escenario, y la simpatía y la actitud cararrota, abajo. “La sonrisa de Gardel y Perón”, como dijo de él Nico Landa, un ex Decadente. Y como lo certifica su look estrafalario a largo de estos años. Siempre con los pelos parados — la cresta punk al servicio de la joda, y sino, la mota libre — y un vestuario cocoliche a prueba de solemnes y vale todo: camisas a rayas con pantalones a cuadros, sombreros de cowboy con lentes modernos, zapatos de boat con muñequeras de tenis, cumbia y actitud rock. “Crecimos escuchando los vinilos más locos de los setenta y toda esa información bizarra nos formó”, reconoce. Y no es dificil descubrir en el adn decadente — es decir, en el adn de Cucho Parisi — las influencias de Titanes en el Ring, la Coca Sarli, Olmedo y Porcel, y Johnny Tolengo. Todos juntos y sin pretensiones de lucir. Por eso, cuando en la nota a Tiempo Argentino Cucho cuenta que, a cambio del autógrafo en el supermercado, le pide a la gente que lo ayude con la lista de compras, lo que revela ahí no es sólo una anécdota graciosa sino su esencia, una manera de encarar la vida. La espontaneidad para hacerse cargo de la fama sin subirse al carro y la gracia para vivir lo cotidiano como algo equivalente a lo artístico o musical. Cucho tiene 42 años y ya 20 de alegrar el país. Que haya más Cucho.


Invitados irrompibles: de lo cool a lo popular

Como en casi todos los discos de Los Auténticos Decadentes los invitados cumplen un rol clave. E Irrompibles no es la excepción. Producido por la propia banda, el flamante noveno disco del grupo cuenta con las participaciones de Fidel Nadal para el break dance de “Tribus urbanas”, Joaquín Levinton, el ex cantante de Turf, en la pegadiza “Festival de rock”, La Mona Jimnez para el cuartetazo de “Jopito”, y Emmanuel Horvilleur y Babasónicos para “Cultura disco” y “Siempre Igual”, respectivamente. Un verdadero seleccionado de lujo. ¿O no? “La verdad que estamos contentos con la convocatoria. A pesar de que somos un montón en la banda, siempre nos gustan tener invitados porque nos dan una mirada nueva. Fidel, por ejemplo, fue importantísimo para ‘Tribus’ porque nos ayudó a darle el toque urbano. Y La Mona la rompió en ‘Jopito’”.

Para un grupo que es lo opuesto de la chicas lindas y gente cool que aparecen en los videos de Babasónicos y Horvilleur, puede resultar curioso la inclusión de esos artistas en el disco. Pero Cucho lo explica de esta manera: “Ellos son exóticos, pero nosotros también”, se planta el cantante. “Me acuerdo una vez que Emma y Dante se quedaron maravillados con una foto de Francella que teníamos en el bombo. No lo podían creer. En ese momento, nadie se animaba a reivindicar a Francella (risas). Y con Adrián (Dárgelos) la relación la situación es parecida. Nos conocemos desde hace bastante tiempo. Y somos de una misma generación: crecimos escuchando la misma música y hasta descubrimos que tenemos los mismos vinilos locos que escuchábamos de chicos”, cuenta. Y destaca: “Ellos, además, simplificaron bastante su mensaje en el último tiempo. Por algo decían ‘quiero ser tan freak y tan popular’ en un tema de Jessico. Se acercaron a nosotros”.