NOTA | Santi Motorizado (El Mató) y Hernán Martínez (Voltura) | Hola, ¿cómo estás? Reencuentro de dos pioneros afines
Publicada el 19 de febrero de 2011 en Tiempo Argentino

Hace diez años, cuando el indie era apenas un vocablo casi técnico para describir un cúmulo de bandas que abrazaban la independencia, aunque con modos y estéticas anglo, El Mató a un policía motorizado y Voltura recién empezaban a asomar sus cabezas. La primera en el contexto particular de La Plata, una ciudad en donde lo universitario y lo vivencial cotidiano se entremezclan sin solución de continuidad; y la segunda en un ambiente capitalino un poco más hostil (o, por lo menos, no tan afín) que tenía al britpop y a Radiohead como máximas referencias y que miraba con extrañeza cada vez que la banda liderada por Hernán Martínez (Voltura) reivindicaba a los Ratones Paranoicos bajo la lupa de Lou Reed (el genial de Los Chicos quieren rock). O cuando, para conmover, en vez de la angustia abstracta de Thom Yorke, optaban por la serena sencillez de Yo La Tengo.
Ambas, de alguna manera, fueron pioneras en rescatar ese sonido e ideario del indie americano (Guided By Voices, Pavement, Yo La Tengo). Pero una, El Mató, entregó hits generacionales como “Amigo piedra” y “Chica rutera” y creció en convocatoria hasta convertirse en uno de los grupos centrales del indie argentino (en mayo, por caso, tocarán el Primavera Sound de Barcelona); mientras que la otra, Voltura, obtuvo el visto bueno de la crítica con dos brillantes EPs, pero se separó al poco tiempo, sin poder cosechar los frutos de su prédica.
Esta noche, sin embargo, ambos grupos volverán a encontrarse en un escenario (ya lo habían hecho al inicio de sus carreras). Ésta vez, en el Parador Konex. Y la oportunidad surge como ideal para un mano a mano inédito entre Santi “Chango” Motorizado y Hernán Martínez, los respectivos cantantes de El Mató y Voltura, y quizás dos de las figuras más importantes del indie del último lustro en cuanto influencia, condición pionera y canciones logradas.
—¿Cómo se conocieron?
Chango: — Yo a Voltura lo conocí en el 2004, cuando se hizo el festival Potlash en la fábrica recuperada IMPA, y con los chicos quedamos alucinados con el show que dieron. El festival lo cerraron ellos y de fondo proyectaban un partido de paddle. Nos pareció genial.
Hernán: — Yo a El Mató los conocí a través de Marty, uno de los fundadores del sitio Pinkmoon. Me pasó el primer disco y me dijo: ‘Es una onda Guided By Voces. Tomá, escuchá, que te va a gustar’ (risas). Y tenía razón. Eran diferentes a mucho de lo que sonaba en ese momento.
—¿Qué encontraron en el indie americano que no encontraban en otras estilos?
Chango: — Siempre me gustó mucho la cultura yanqui y el espíritu independiente del sello Matador. Recuerdo un casete que me habían regalado con Pavement, Guided By Voices que me enamoró, no podía dejar de escuchar.
Hernán: — Tuvo que ver con las bandas que ya venia escuchando desde mi adolescencia como Nirvana, Sonic Youth o Pixies. Pasar de esos grupos a Yo la tengo o Pavament fue una continuación: eran sonidos y búsquedas que tenían que ver, seguían cierta línea. Marcaban un fluir hacia ese lado.
—Sin embargo en el indie y under de entonces, sobre todo en Capital, donde reinaba la influencia de Radiohead, no era común retomar a Yo La Tengo o Guided By Voices. ¿Se sentían bichos raros?
Chango: — Yo al choque que un poco generó El Mató con el indie de Capital recién me di cuenta pasado el tiempo, porque en La Plata todo estaba muy mezclado y era más común remitirse a bandas yanquis como la que estamos hablando. Pero es cierto que con Voltura encontramos una banda parecida a lo que hacíamos nosotros. Eran los únicos con los que sentíamos esa afinidad.
Hernán: — Yo no sé si Radiohead era la banda paradigmática de ese momento, aunque sí es cierto que muchos seguían esa línea. El tema de internet también ayudó porque pudimos escuchar más bandas de las que se escuchaban antes y tener un conocimiento mayor.
—Bandas como Pavement o Yo la Tengo y otras nunca tuvieron ningún tipo de promoción en la Argentina. Sin embargo, varios grupos locales retoman hoy ese sonido y el año pasado, cuando ambas vinieron, causaron sensación. Como pioneros, ¿se sienten partícipes de ese crecimiento?
Chango: — Pensar eso me parece lindo. Ahora, no sé si puedo decir que fue totalmente así. Por lo menos, no es algo que pueda decir yo. Creo, como dice Hernán, que también influyó mucho internet. Si nosotros tuvimos algo que ver, no sé. Ojalá.
Hernán: — Es una movida que creció por sí sola va también. Incluso a nivel mundial. Pixies, que en su momento no seguía tanta gente, ahora giró por el mundo; Yo La Tengo se convirtieron en algo así como los padres del indie en este tiempo; y Pavement se reunió y los fueron a ver millones.
Chango: — Sí. Además me parece que antes los guetos eran más cerrados, no se mezclaban. Había más elitismo. Hoy ya no tanto.
—Por ahí ayudó también que el indie americano no es elitista. Al revés: desde la ropa, por ejemplo, es inclusivo. Porque no exige uniformarse, no premia el look…
Chango: — Sí, totalmente, es más buena onda (risas)
—Para terminar, Chango, ¿qué te gusta de Voltura? Y Herńan, ¿que te gusta de El Mató?
Chango: — Recuerdo que cuando lo descubrimos nos pareció genial. Nos encantó encontrar una banda así en Capital, sentir que nos podíamos llegar a sumar. Después, también, me gusta mucho Hernán como solista, la performance que tiene en vivo, la cosas que dice.
Hernán: — Recuerdo que el primer tema que me llamó la atención fue “Sábado” porque daba mucho para la arenga, algo no tan común en el indie de entonces. Después, me gustó mucho el último disco que sacaron, Día de los muertos, el azul. También Un millón de euros, que tiene “Amigo Piedra”. Me cabe la fuerza que tienen en vivo. Encontraron una veta y me alegra que hayan crecido. Después, no quiero dejar de destacar la generosidad de que nos hayan invitado a abrirles su show. Ellos hacen lo mismo con sus bandas amigas de la La Plata y eso está muy bueno porque te marca que no son mezquinos. Al revés, abren el juego.
El Mató a un policía Motorizado se presenta junto a Voltura en el Parador Konex, Sarmiento 3131 . A las 24
Separados al nacer
El Mató un policía Motorizado y Voltura tuvieron derroteros similares, aunque inversamente proporcionales. Voltura logró notoriedad antes, con dos excelentes EPs (Ganan importantes premios internacionales del 2002 e Il cuore tedesco del 2004) que llamaron la atención por introducir la sencillez de Yo la Tengo en un conflictuado indie local, y por recuperar la línea Lou Reed-Juanse a la hora de cantar recitado. El Mató, por su parte, accedió al candelero apenitas después con himnos noise como “Sábado” y un culto a lo artesanal y lo cotidiano adquirido en La Plata. Cuando en el 2004 se conocieron, alucinaron. Pero la relación no pudo fructificar por la pronta separación de Voltura. Algo quedó en el tintero. Esta noche, entonces, la oportunidad de recuperar en parte ese vínculo frustrado.
