PERFIL DE TAPA | Lady Gaga | De la A a la Z

Publicada el 8 de julio de 2010 en Tiempo Argentino

Alejandro, su último video, logró lo impensable: que las ligas de católicos estadounidenses y Madonna se pusieran de acuerdo para criticarla. Los primeros rechazaron el uso erótico de la simbología cristiana que aparece en el clip, mientras que la segunda la acusó de haberla copiado. “Soy única y no puede haber una versión más joven de lo que hago”, protestó la diva del pop entre sus allegados. Lady Gaga, por su parte, logró que quería: seguir en el centro de la escena.

Bisexual, intersexual o hermafrodita? Desde que saltó a la fama, las especulaciones sobre su sexualidad (en rigor, un asunto privado) fueron la “comidilla” de los especiales sobre su figura y los sitios y foros de internet. ¿Es lesbiana? ¿Es una heterosexual encubierta? ¿Nació con ambos sexos y es hermafrodita? Algún sitio, con evidente humor, llegó a especular con que sea “extraterrestre”. Lady Gaga, lejos de ofenderse, tomó con calma tantos trascendidos. Y luego de confesar su bisexualidad (que algunos dudan) reconoció: “Al principio me resultaba extraño que todo el mundo se preguntará estas cosas. Pero después lo entendí. Tengo un look andrógino y amo la androginia”

Católica apostólica romana. La secundaria de Lady Gaga transcurrió en el Sagrado Corazón, un colegio privado de Nueva York en el que aprendió los principios básicos del cristianismo que luego procedió a ignorar puntillosamente. En varias entrevistas, la cantante contó que no se sentía integrada con el colegio y que debió hacer un esfuerzo por terminar en tiempo y forma. Sin embargo, sus ex compañeras dijeron lo contrario: que la futura diva era “muy buena alumna” y que era “popular” en el curso.

Donatella Versace es mi musa”, dice cada vez que puede esta cantante pop que, al igual que sus antecesoras, hizo de la moda y el fashionismo su norte. “Nunca me van a ver en remera y ojotas”, desafía esta cantante que adora las calzas, los corpiños cónicos, las medias de red, las bucaneras y las plataformas. Y se jacta: “Con mi forma de vestir y el vestuario que salgo a escena, desafío todos los preconceptos que se tienen sobre los artistas pop”

Elton John la ama. Cuando muchos dudaban de las cualidades artísticas de Lady Gaga y pronosticaban su pronta defunción, el pianista inglés salió a defenderla. Y ella devolvió gentilezas: “Me di cuenta de que no era sólo un humano brillante, sino una maravillosa persona. Y me inspiró para ser yo misma”, declaró tras tocar juntos durante la premiación de los Grammy 2010.

Freddie Mercury. Es cierto que su manera de instalarse en la industria tiene mucho de la primera Madonna (sobre todo por las constantes polémicas a las que se ve sometida) y que su música retoma el europop de los noventa para mezclarlos con últimas tendencias de los clubes de baile. Pero la gran inspiración de Lady Gaga, según dice, es Freddie Mercury. “Él y Queen eran únicos. Tomé todo lo que pude de ellos. Empezando por Radio Gaga, su tema, que lo cantaba siempre e inspiró mi nombre”.

Heavy metal. Hasta muy poco antes de firmar su primer contrato importante y ser famosa, Lady Gaga salió con un baterista de heavy metal, al que abandonó cuando pegó el gran salto. “Yo era su Sandy y él era mi Danny de Grease. Nos amábamos, pero la música estaba primero”, contó, a la par que revelaba que varias de las letras de The Fame estaban inspiradas en él. “Soy incapaz de ser fiel a un hombre”, aseveró después.

Italoamericana. Por las venas de Lady Gaga corre sangre italiana. Su padre, un empresario pyme, y su madre, una ejecutiva de telecomunicaciones, le inculcaron la pasión por la música. “Mi viejo me pasaba todo el día los vinilos de Bruce Springsteen, Creedence y Led Zeppelin que atesoraba”.

Just Dance fue el primer corte de difusión que tuvo Lady Gaga. Y fue un hitazo. El tema dio vuelta por las discos del mundo y le permitió a la cantante posicionarse como nuevo fenómeno pop. Se trata de un tema “para arriba”, que combina sintetizadores, beats marchosos y cierto halo R&B. “Just Dance salvó mi vida. Estaba deprimida, perdiendo tiempo en los bares, hasta que me dieron la oportunidad de viajar a Los Angeles y grabar una única canción. Y lo hice. Dejé a mi novio, a mi departamento y nunca más volví. Al tiempo, mi madre pasó a recoger mis cosas”.

Lupus, la enfermedad que cobró fama a partir de la serie Doctor House, ocurre cuando el sistema inmunológico de una persona se equivoca y comienza a atacar las propias células y tejidos sanos por error. No se saben las causas de su origen, pero sí que afecta principalmente a las mujeres. En una entrevista con Larry King, Lady Gaga desmintió tener la enfermedad, aunque aceptó haberse realizado un examen cuyo resultado dio “apenas negativo”.

Monoambiente. “Cuando terminé el secundario dejé mi familia, busqué el departamento más barato que pude encontrar y comí basura hasta que alguien me dio bola”, reveló hace no mucho Lady Gaga. La futura diva se anotó a los 17 años en el Tisch School Arts de Nueva York y allí cursó historia del arte, religión y política. Pero pronto sintió que no le bastaba. No se sentía a la par de sus compañeros y estudiar la aburría: “Una vez que aprendés a pensar el arte, buscás hacerlo para vos mismo”, recuerda. Y entonces abandonó la escuela de arte para dedicarse de lleno a la música.

Nueva York, capital del mundo, es también la capital del mundo Gaga. Allí, en su circuito infinito de clubes, teatros under y antros rockeros, una jovencísima Lady Gaga dio sus primeros pasos como cantante transgresora y cuasi transformista. La comunidad gay fue su primer público sostenido. Y pronto el dato “de una chica increíble que baila y canta en ropa interior” corrió como un reguero de pólvora e hizo historia.

Obama ostentaba el récord de amigos en Facebook hasta que… Lady Gaga lo desbarrancó. El presidente de Estados Unidos tenía nueve millones de usuarios asociados en la famosa red social cuando la cantante alcanzó los diez millones y se convirtió en la número uno de la red social. En estos días, aumentó aún más la brecha y llegó a los once millones de amigos.

Paparazzi, el quinto corte de difusión de The Fame, fue también una superproducción de ocho minutos en la que la diva parodió su conflictiva relación con la prensa de espectáculos. Durante el video, Lady Gaga sufre el acoso de un paparazzi que deriva en una caída del balcón.

Rubia, rubia oscura, rubia platinada. En sus videos y shows, Lady Gaga exhibe todas las variantes del rubio que se puedan imaginar. Pero no siempre fue así. Castaña natural, la cantante en un principio se teñía de morocha. Pero dejó de hacerlo cuando descubrió que muchas la confundían con Amy Winehouse. Desde ese momento mutó al rubio y su suerte cambió para siempre.

Stefani Germanotta es el verdadero nombre de Lady Gaga.

The Fame es el disco debut de Lady Gaga. Salió en agosto de 2008 y desde entonces vendió más de 3 millones de copias en Estados Unidos y otro tanto alrededor del mundo. De la mano del dance, el europop y los toques R&B, Lady Gaga se explaya sobre la fama y sus estilos de vida derivados. En la portada: un primer plano de la cantante con lentes y un curioso parecido con una rejuvenecida Marta Minujín.

Warholiana Como casi toda estrella pop surgida de Nueva York, Lady Gaga se declara fanática de Andy Warhol, una influencia que se nota en el juego pop de sus vídeos, y que la llevó a fundar Haus of Gaga, un grupo de expertos que la asesora en su vestuario, en honor a la célebre “Fábrica de Warhol”.

YouTube también sufrió el embate arrasador de Lady Gaga. Su video Bad Romance es hasta hoy el más visto en el sitio de videos con más de 239 millones de visitas.

Zurda. Cada vez que le preguntan de dónde viene su gran expresividad y su espíritu libre, Lady Gaga responde: “Lo que pasa es que soy zurda”.


El trono vacante: ¿la nueva Madonna?

En el mundo de las celebridades pop ocupar el centro de la escena, el lugar desde el cual todos los demás se referencian, es casi lo más importante. Durante muchos años, Madonna ocupó ese lugar. Hasta que llegó Britney Spears y, durante gran parte de la década pasada, le arrebató el trono. Para la chica material no fue tanto problema porque Britney tenía otro estilo (más conservador en sus inicios) y no por nada después la bendijo con el famoso beso que se dieron por TV. Con Lady Gaga es distinto. Desde que surgió con una fuerza arrolladora a fines del 2008, Madonna intentó por todos los medios no referirse a ella. Era lógico: su estilo transgresor, consumista y rubio, era un remedo indisimulable de lo que ella misma había hecho en los ochenta (aunque con el aporte clave de la ambigüedad sexual). Sin embargo, no funcionó: el ninguneo no hizo más que consolidar a Lady Gaga en el centro de la escena. Y ahora todas las demás divas también debieron mirarla desde afuera: Christina Aguilera, a quien hoy acusan de copiarla; Kylie Minogue, que tras ignorarla salió a decir que veía cosas de ella en su música; y la propia Madonna, que cambió la táctica y se refiera a ella. Lady Gaga, feliz.

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