Leer literatura censurada en China

The New York Times nos acaba de entregar estas tres excelentes recomendaciones de novelas chinas censuradas en el país: la fábula política Ruined City de Jia Pingwa, el rompedor texto de tema homosexual Beijing Comrades de Bei Tong y Half a Lifelong Romance de la gran dama de la literatura china Eileen Chang.

Estos textos, escritos en los noventa, ochenta y cincuenta respectivamente, fueron censurados por muy diferentes razones pero comparten su gran calidad literaria y un espíritu verdaderamente revolucionario anima sus tramas.

Hoy en día sin embargo, una generación de autores chinos jóvenes ha descubierto que la etiqueta de "censurado en China" puede convertirse en un argumento de venta muy poderoso tanto dentro como, especialmente, fuera del país. Novelas que vendieron tanto a pesar de su limitadísimo interés como Shanghai Baby de Wei Hui son un ejemplo de cómo muchos autores jóvenes, en vez de incluir comentarios políticos afilados o escenas de sexo atrevidas, se conforman con añadir a sus tramas un aire de decadencia moral que es suficiente para ganarse la fama de texto polémico y atraer lectores en el mercado negro de libros censurados.

¿La paradoja? La censura china se ha convertido en un elemento de promoción en vez de disuasión. Otra señal más de cómo esta masiva potencia económica debería enfrentar de manera urgente el acceso a los contenidos desde otra óptica.

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