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No inviertas en China, déjate invertir

La “Nueva Normalidad” económica

Mucho se ha venido hablando de la desaceleración económica de China en los últimos años, aunque tal vez lo justo sería decir que China, básicamente, ha dejado de crecer de manera desproporcionada para crecer solo de manera continuada, al tiempo que unos sectores van cediendo paso en importancia a otros.

Es el modelo que el Gobierno chino ha venido a llamar “Nueva Normalidad”.

Se trata, en pocas palabras, de un cambio de paradigma económico donde China dejará de ser la fábrica del mundo para centrarse en el consumo de su propia clase media/media-alta. En otras palabras, China irá poco a poco abandonando el modelo que lo ha hecho rico (importar materias primas para luego exportar bienes consumibles), y centrándose en importar productos de lujo, más comida y bienes de consumo masivo.

Las consecuencias serán muchas, pero veamos las dos más previsibles:

  1. El cambio de modelo afectará mucho a los países que hasta ahora tenían buenas relaciones comerciales con China basadas en la exportación de materias primas. Pero también indica que será un buen momento para otros países exportadores de bienes de consumo y de lujo como España. Nuestro país, hasta ahora, había despertado muy poco interés en China dada la falta de tradición comercial entre ambos países, así como el escaso intercambio de inversión.
  2. China está invirtiendo más en el mundo que el mundo entero en China. El interés de los comerciantes chinos por sacar dinero de su propio país e invertirlo en negocios de todo el mundo parece no tener freno. Iniciativas como la de la “ruta de la seda” muestran, de hecho, que China no está buscando competir con ningún otro mercado, sino colaborar en joint ventures. ¿En qué se resolverá esta nueva actitud de apertura al mundo? Previsiblemente, habrá más ofertas laborales en empresas chinas asentadas en España que en empresas chinas o españoles con sede en China.