Surf a la Catalana

Cuando el 24 de mayo el Ayuntamiento de Barcelona cambió de manos y pasó de un gobierno conservador como el de Xavier Trias y Convergencia i Unió a la propuesta regeneradora de Ada Colau y Barcelona En Comú, a más de uno se le pasó por la cabeza que cambiarían muchas cosas. Pensábamos que al primer pasito hecho por el anterior equipo (el de empezar a construir infraestructuras como los skateparks de Les Corts, Mar Bella o Guineueta) se añadiría el cambio en la ordenanza. Y sí, algunas están cambiando, pero para los surfistas (y skaters y kiters, etc) de la capital catalana la vida sigue igual. Quizás porque todavía no ha habido tiempo de tratarlo o quizás porque no hay intención de hacerlo. El tiempo lo dirá, aunque ya se lo han hecho llegar a través de FaceBook.

Mientras, cuando llega un temporal a la costa barcelonesa (y con ello las olas, porque si no… Barcelona es ciudad SUP), sigue ondeando la bandera roja, con coches de la Guardia Urbana vigilando la zona, tal y como dice un testigo, “megáfono y libreta en mano echando a la gente del agua”. Puede que tengas la suerte de que a la hora que entres no estén o que no te vean, pero es una ruleta rusa a la que nadie le apetece enfrentarse por hacer lo que a uno más le apasiona. Que uno se mete al agua para pasarlo bien… y como dice otro testigo, “hoy es un día triste”.

Desde Surfway creemos que esto debería cambiar. Algo hay que hacer para que alguien entienda que los surfistas que se meten en el agua con temporal no son chalados que no tienen nada que perder en la vida, sino gente que disfruta cogiendo olas, que es consciente de sus límites y los riesgos que suponen las condiciones extremas (y a la que también pedimos que así sea). Igual que lo es el motorista que coge la moto en las mismas condiciones y nadie le multa por ello. Y que no puede ser que mientras en otros sitios del mundo la gente se meta en el agua en condiciones peores y las autoridades lo respeten, aquí no pueda uno hacer surf o kite cuando hay mal tiempo por lo peligroso que es para uno mismo… y cuando hace bueno por lo peligroso que es para los demás. Por tanto, nunca es el momento idóneo…

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