El verdadero networking. El trabajo mediante colaboraciones se enriquece no sólo por la variedad de disciplinas o profesiones, sino por las diferencias sociales y culturales de los participantes. A mi parecer, si queremos entender el emprendimiento a nivel global debemos considerar todas las variables como globales, aun dentro de una pequeña localidad, ya que no todos somos iguales y menos en estos tiempos.
Otra cosa que me ha llamado la atención en la última Semana del Emprendedor, — muy, muy mal— organizada por el Gobierno Federal en México, ha sido la enorme falta de cultura respecto a lo que significa emprender un negocio. Por un lado, mucha gente, la mayoría, parece seguir buscando pequeños modelos que en México han existido desde siempre y que han inundado el mercado: misceláneas y tiendas de abarrotes en general, farmacias, tintorerías y changarros de comida. También los modelos de franquicias parecen ser los más deseados. Entonces, se deja de lado la posibilidad de emprender en cualquier otra cosa, dejando prácticamente sin apoyo a las nuevas tecnologías, los nuevos modelos de negocio, a los creadores de productos innovadores, productores de materia prima que podrían resolver muchas cosas como desabasto de alimentos, combustibles y demás.
Luego, los emprendedores que van desarrollando cosas nuevas no saben muy bien qué pedir cuando se trata de acercarse a los posibles inversionistas, ángeles, prestamistas o fondeadores. A varios les preguntaba cuál era el costo de implementación de su producto y no sabían contestar bien a eso. Lo presentaban sin siquiera decir que buscan apoyo.
Como siempre, la educación al respecto será lo que nos saque del agujero.