En medio de charla sobre el comunismo.
Era un espacio académico o algo parecido, alguno de esos eventos para crecer como persona idealista y todo iba bien. Imaginenme a mi anonadado por la calidad de lo que estaba escuchando, pero algo tenía que pasar.
Su rostro no era una copia a la perfección pero cuándo se sentó a mi lado fue diferente. Sus brazos eran casi igual de blancos, su cuello me recordaba a la segunda vez que estuve con ella y quería devorarlo mientras ella se sacudía en cosquilleos. Me sorprendió su cabello, lo tenía hermoso, idéntico a una foto de ella que cargo conmigo… Me enloqueció.
Menos mal empezó a hablar el mejor de los tres oradores ,me sumergí en tal historia y pensamientos pero no se si fue al final o cuándo era tiempo de preguntas que me empecé a llenar de sentimientos y pensamientos inadecuados con una extraña. Pero no era una extraña, yo solo pensaba en ella y su cabello. Me puse nervioso, yo solo quería que diera la vuelta y que fuera ella, que me besara, que dejara su rostro a disposición de mis caricias. Empecé a sentir que era ella y no era bueno ya que cuándo mis pensamientos evocaban la realidad me sentía desesperado, es su presencia lo que extraño día a día y se fue de nuevo.
Me pude contener hasta el final, pensé en pedirle su número o alguna de sus redes sociales pero no era necesario, yo se muy bien como llegar a su casa.