8 Claves para la reconstrucción de la Ciudad de México.

Junta de diferentes autoridades de Gobierno de la Ciudad de México frente al Sismo del 19 de Septiembre de 2017

Sin duda el sismo del 19 de septiembre ha sido uno de los que más ha dejado huella en los mexicanos desde los últimos 32 años, sobre todo porque la fecha implicaba la conmemoración del sismo de 1985.

Dentro de la conmoción, la incertidumbre y el peligro que se vivía en la Ciudad de México surgieron diferentes liderazgos, particularmente en los jóvenes, corroborando lo que decía Luis Villoro “ Donde la tierra se abre la gente se junta” y en particular para dar forma a diferentes grupos de rescate y ayuda, en el que para muchos sería el debate entre la vida y la muerte.

Sin duda alguna, el sismo fue una prueba que rebasó a los diferentes niveles de Gobierno e instituciones, dejando un saldo de 360 inmuebles con daños graves y otros 1136 con dictaminación amarilla según los datos del Gobierno de la CDMX.

La pregunta que queda remanente en el aire y que pocos responden es ¿Qué se va a hacer con la planeación urbana de la Ciudad de México? Es obvio que se requiere un nuevo esquema de Desarrollo Urbano, uno que apueste por la calidad de vida de sus habitantes, uno en que los ciudadanos puedan acceder a la información y exista transparencia, uno en el que no sea únicamente vivienda, sin construir ciudad. Y esto no se puede lograr sin un enfoque integral.

Esta es una guía básica que aparte de cuestionar los instrumentos vigentes también propone alternativas para esta gran apuesta que es la Ciudad de México.


1.- Sobre el Programa General de Desarrollo Urbano (PGDU) de la CDMX

Presentación de la Iniciativa de Programa General de Desarrollo Urbano de la CDMX 2016–2030 por parte del Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera y a la derecha Dip. Leonel Luna.

Sabemos que dicho programa se encuentra actualmente en proceso de dictaminación en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, sin embargo, la iniciativa de proyecto de programa que se presentó por el Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, elaborado por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Ciudad de México, aborda en el análisis el problema sísmico, más en los siguientes apartados donde la estratégia e instrumentos toman su curso, no se observa ninguna intención para la prevención de este tipo particular desastres naturales, la única manera por la que se puede intuir que surgirán propuestas en referencia, es por medio de la “Ciudad Resiliente” la cual tampoco aborda los sismos.

Es importante exigir que nuestro PGDU de la CDMX siendo este un instrumento de planeación para la ciudad sea reelaborado, contemplando también las necesidades en la ciudad y los riesgos en las zonas urbanas, siendo estudiado a conciencia, sin sacrificar el bienestar de sus habitantes sólo por el desarrollo económico.

La Ciudad de México necesita y le urge tener las cosas claras y transparentes en materia de desarrollo urbano, sobretodo a la hora de que los edificios se derrumban y la incertidumbre jurídica permea en los habitantes.

2.- Sobre el Programa General de Ordenamiento Ecológico del Distrito Federal (PGOEDF)

El antes mencionado programa se encuentra en proceso de actualización, no obstante, dicho Programa debe ser consensuado con el PGDU. La Ciudad de México no puede tener un Programa de Desarrollo Urbano sin haber previsto la parte Ecológica, la cual nos aporta bastantes servicios ambientales de los que probablemente no seamos conscientes.

Este Programa es donde se debe también de hablar de los procedimientos de los Asentamientos Humanos Informales que se encuentran en Zonas de Riesgo o que simple y llanamente invaden un espacio con valor ambiental consecuencia de su necesidad de vivienda, aportando alternativas y soluciones inteligentes, sin tratar de omitir o borrar del mapa a dichas personas.

Por consiguiente es importante un diálogo desde la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA) y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI) para el planteamiento de ambos programas por parte del Jefe de Gobierno y previo al manejo de la crisis, construir una sólida prevención. Ya que si nosotros seguimos abordando a la Ciudad de México tan solo por su parte urbana, nuestra visión y planeación seguirá igual de fragmentada, sin importar cuántos sismos nos azoten.

3.- Sobre el Atlas de Riesgos de la Ciudad de México

En este tema existe un gran debate referente a la pertinencia de hacer Público el Atlas de Riesgos de la Ciudad de México por parte de la Secretaría de Protección Civil del Distrito Federal.

Lo que es un hecho es que dicho Atlas ya existe, y aquí es donde tengo mi opinión muy particular y también se encuentra dividida.

Algunos optan por la opción de su publicación, con esto se podría identificar de manera clara y certera donde existen peligros geológicos, inundaciones, etc. y sabiendo esto sería más fácil que la planeación urbana pueda tomar su cause y precauciones. No obstante, existe un gran problema, “la especulación inmobiliaria”, esto se refiere a un incremento del valor del suelo o el inmueble, basado no en mejoras físicas al inmueble o de infraestructura, basado en condiciones externas, en este caso los riesgos serían un factor. Jugando a la oferta y la demanda, existiría una mayor demanda por las zonas catalogadas como “seguras” las cuales siendo que su valor ya es alto se incrementaría de manera explosiva.

Entonces el dilema es ¿Publicarlo y dejar que los precios del suelo y la vivienda se disparen por los cielos? la respuesta es clara, no se publica. Aunque la alternativa es generar una zonificación en los Programas de Desarrollo Delegacional (los que se han actualizado) y dejar un rastro, la coordinación tampoco ha resultado muy fructífera y esto nos refiere a otro problema…

4.- Programas de Desarrollo Delegacional

Después de plantear Programas que tienen una zonificación muy específica la cual permite “tal” número de niveles, área libre e incluso número de viviendas, existen instrumentos que pocos conocen que son “el polígono de actuación” y la “transferencia de potencialidad” (también tienen sus restricciones) el primero a grandes rasgos sirve para fusionar las bondades de varios predios en cuanto a zonificación, densidad y altura, y el último se refiere a incrementar el número de niveles por medio de transferirlos de otro lugar, es como un “upgrade” de tu predio. El cual anula en parte lo que dice el Programa de Desarrollo Delegacional, permitiendo hacer y deshacer.

Entonces retomando un poco, si tenemos un problema de que una zona existe riesgo por encontrarse en una zona IIId y el programa deja una pequeña huella pero la secretaría permite el cambio y la delegación autoriza la construcción, todo es conforme a la ley pero… es “corrupción urbana” porque si el edificio no se planifica con todos los estándares de seguridad para esa zona entonces los que acaban pagando los platos rotos son los habitantes.

Por esto mismo es tan importante tener Programas de Desarrollo Delegacional Actualizados, y sí permitir el desarrollo urbano con toda la conciencia de cuáles son los requerimientos para una construcción segura para todos los que ahí vivirán, previendo en dichos programas medidas particulares en “acciones estratégicas e instrumentos de planeación” para cada delegación, tomando en consideración la necesidad de un análisis a profundidad, dejando de lado la futilidad de la pericia institucional y desarrollando estudios particulares para prevenir y evitar el desastre.

Recordemos algo: A pesar de ser legal todo y conforme a la normativa, eso no implica que no sea corrupción urbana… legal, pero al fin corrupción porque existe una negligencia que termina dañando a los habitantes de la Ciudad de México a cambio de dinero.

Lo que nos puede dejar pensando, ¿Entonces ahora con la nueva Constitución qué es lo que viene?

5.- La Constitución de la Ciudad de México

En lo particular y en mi opinión el proyecto final que se aprobó de la Constitución es sumamente barroco (adornado y atascado) en su construcción, sin embargo, es una tradición en las leyes en México tener todo por escrito y si no existe en la constitución entonces no es “tan válido”. Claro que eso solo está en nuestro imaginario.

Sin embargo, puedo decir que la Constitución en materia de Desarrollo Urbano es incluso mejor que el proyecto de PGDU que se presentó en la Asamblea Legislativa, porque tiene una idea clara de la ciudad que se quiere y toma en consideración muchas de las demandas ciudadanas para el ejercicio de una ciudad democrática.

En el caso particular que vivimos el artículo 14 se titula Ciudad Segura en donde su primer apartado:

A. Derecho a la seguridad urbana y a la protección civil.
Toda persona tiene derecho a vivir en un entorno seguro, a la protección civil, a la atención en caso de que ocurran fenómenos de carácter natural o antropogénico, así como en caso de accidentes por fallas en la infraestructura de la ciudad. Las autoridades adoptarán las medidas necesarias para proteger a las personas y comunidades frente a riesgos y amenazas derivados de esos fenómenos.

También el artículo 16 tiene un visión muy clara sobre el Ordenamiento Territorial citando en su apartado E. Vivienda:

d)… Es de interés público la promoción, recuperación y reciclaje de inmuebles en riesgo estructural, físico y social, en abandono o en extrema degradación para el desarrollo de vivienda, preferentemente popular de interés social.

donde podemos apreciar hacia donde podemos encaminar ahora las acciones para la reconstrucción de la ciudad. El cual en el apartado I. Vulnerabilidad, resiliencia, prevención y mitigación de riesgos lo vuelve más claro y específico concibiendo un “Organismo Público garante de la gestión integral de riesgos.”

En consecuencia debemos de tener ahora más que nunca claro cual va a ser el rumbo que vamos a tomar para la reconstrucción de la Ciudad de México posterior al sismo del 19S.

6.- Ahora la Reconstrucción …

La reconstrucción póstuma al sismo es más que necesaria, sin embargo debemos de tomar en cuenta que:

Debe ser desde un enfoque integral e innovador.
Debe aportar a la Calidad de Vida de sus Ciudadanos.
Debe respetar los derechos de los Ciudadanos.

Esto se va a poder únicamente si el Gobierno articula los ejercicios de reconstrucción de la Ciudad de México en coordinación con la Sociedad Civil y Academia siendo la iniciativa pública y privada los catalizadores de dicha reconstrucción.

Eso sí siempre tomando en cuenta que todo debe ser llevado con transparencia y con una agenda clara.

7.- Plan de Reconstrucción

Fotografía de esfuerzos de rescate por parte de voluntarios y autoridades frente al Sismo del 19 de septiembre de 2017
  1. Los interesados en este “Plan de Reconstrucción” pueden ceder temporalmente los derechos de propiedad para poder ejercer los actos de dominio.
  2. Los inmuebles serán analizados para generar una alternativa económica, donde aumente la densidad y altura de dichos inmuebles (tomando en consideración la infraestructura de servicios y vial)para subsanar los costos de construcción del nuevo inmueble en comento, de preferencia para construir vivienda de interés social.
  3. Una vez considerando la viabilidad económica y en consenso con los dueños de dichos inmuebles, se procederá a la modificación de los Programas que establecerán la nueva normativa.
  4. La licitación para la construcción de nuevos inmuebles estará acompañada en todo momento por técnicos especialistas en la construcción (Universidades públicas y privadas, Colegio de Arquitectos, Colegio de Urbanistas, etc.) que en coordinación con los propietarios del inmueble decidirán el proyecto que se adecúe a las normas técnicas y a las necesidades de sus habitantes.
  5. Se procederá a expedir las Licencias de Construcción pertinentes a cada Delegación, siendo este un tema prioritario dentro de la atención a los trámites.
  6. El financiamiento será en por medio de créditos hipotecarios para las viviendas que se añadieron en función de la viabilidad del proyecto, Los faltante será por parte de los Fondo de Atención a los Desastres Naturales en la Ciudad de México.
  7. La construcción del inmueble deberá seguir las normas preestablecidas con la transparencia debida de acuerdo a Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Distrito Federal.
  8. Una vez construido se procederá a emitir los títulos de propiedad pertinentes por parte del Registro Público de la Propiedad y Notarios Públicos, para garantizar la certeza jurídica de la propiedad de las personas afectadas.
  9. En paralelo se ofertaran dichas viviendas para la adquisición de crédito para reducir el déficit de vivienda que existe en la Ciudad de México.

8.- Ya para terminar…

Este es un esbozo de una propuesta que puede ser viable para comenzar la reconstrucción de la Ciudad de México después del sismo del 19S, sin embargo me gustaría aclarar una que otra cosa que escuché a varias personas diciendo y desmentir también algunos pensamientos románticos.

¿Porque no áreas verdes donde se derrumbaron edificios?

Porque ese predio ya está en una zona urbana, la cual ya tenía servicios e infraestructura vial, y esto debe aprovecharse. Si decidimos irnos a la periféria de la ciudad, sería en cambio, un daño al medio ambiente (aunque tengamos la idea romántica del campo) si la ciudad se expande en horizontal esto implica un gasto mayor para la construcción de infraestructura y para llevar los servicios a esa parte en la periféria, en adición poco a poco las actividades humanas pueden dañar los ecosistemas cercanos.

No hay que olvidar que casi la mitad de la Ciudad de México en el sur, es verde, y esto brinda servicios ambientales a la ciudad, sin embargo, no estaría demás un programa de ajardinamiento y arbolado de espacios públicos.

¿Porque puede ser una oportunidad?

Por el hecho de que la industria de la construcción requiere de muchos trabajadores, desde albañiles a arquitectos e ingenieros. Si es verdad que es “temporal” sin embargo, puede ser un paliativo para poder beneficiar a diferentes estratos sociales con la generación de dichos empleos.

¿Qué pasó con todo lo que dijiste antes?

Ah… claro, tiene que haber sin duda un re-diseño urbano, esto desafortunada o afortunadamente está acompañado de la estructura mental de sus habitantes y sus gobernantes, para esto, debe haber sacrificios.

Con esto también me refiero a que nuestros instrumentos normativos están rebasados, por lo mismo debemos de prestar atención y realizar las reformas legislativas en materia necesarias para que nuestros instrumentos atiendan a esta realidad, y aparte ya tenemos un tip (que mal que bien es la Constitución de la Ciudad de México) que debe ser un piso y no un techo para las propuestas.

Propuestas que deberán ser afrontadas con la mayor seriedad posible y neutralidad, para que definitivamente esta capacidad innovar y dar respuesta de los mexicanos sea potenciada, y se pueda dar atención a la población en el caso de una crisis de este tipo.

Este cambio sólo se verá reflejado si realmente entendemos que como sociedad requerimos un cambio en nuestros valores y que desafortunadamente tenemos que sacrificar ese “chance” que nos deja la corrupción para actuar con libertad a los ciudadanos y el recibir un “dinerito” por parte de las autoridades, para poder generar realmente una ciudad “BIEN HECHA” y con esto me refiero a no solo hacer vivienda, sino a hacer Ciudad.

Porque como decía Edward Glaeser

“…hemos de liberarnos de nuestra tendencia a ver en las ciudades ante todo sus edificios, y recordar que la ciudad verdadera está hecha de carne y no de hormigón.”