Penitencia

(Microcuento para el taller “Escribiendo desde las sombras: taller de cuentos fantásticos y de terror” en la Biblioteca Nacional. ¡Me encanta!

Llegó a una rústica edificación cubierta de tejuelas que calzaba con la capilla recomendada para resolver su trámite. Faltaban semanas para el matrimonio y hacía más de quince años que no confesaba sus travesuras a un eclesiástico.

Le ardían las mejillas con el gélido aire. Golpeó tres veces y le abrió un encorvado sacerdote. Al entrar, percibió un intenso olor a humedad mezclado con mirra y las velas que iluminaban débilmente el lugar.

Sentado ante la amaderada rejilla del oscuro confesionario, recitó una selección de fechorías desde su adolescencia hasta la actualidad. Al terminar, esbozó una sonrisa de alivio.

- “Podré absolverte apenas cumplas tu penitencia”- comenzó el párroco.

- “Claro, padre. Hoy tengo bastante tiempo”, respondió.

- “17 años de pecados con un 5% de interés por retraso en la confesión… tomará más que un par de horas”, sentenció… mientras se abría la puerta del cubículo y dos sacerdotes tremendos lo levantaban por los brazos.

-“Cuando estés listo, completa el formulario para firmar tu salida. ¡Ah! ¡No olvides responder la encuesta de satisfacción!”- la cara del párroco se hizo borrosa, junto con la luz amarillenta y el humo del incensario, mientras era conducido por un oscuro pasillo.