¿DIVERSIÓN O COMPETENCIA?… ESTE PUEBLO ES MUY PEQUEÑO PARA LAS DOS

Hace pocos días una compilla me dijo que no sabía que yo jugaba volei. 
Le pasé esta foto y su respuesta fue: "¡Qué divertido se ve eso!".

El Esteban de hace unos meses se hubiese puteado y habría contestado cosas como:

“¿Cómo que divertido?". 
"Vaya usted y juega entonces". 
“No tiene nada de divertido terminar adolorido".

Pero esta vez solo me putié para mis adentros, no lo externé. 
Pensé más lentamente y llegué a la conclusión de que por más de que yo le de las mi y un interpretaciones a la respuesta de mi amiga, solo ella conoce el sentido con el que que quiso darla.

A mi no me tocaba indagarlo, me tocaba interpretarlo. 
Así que mi respuesta fue: "Pues, divertido sí es puesto que me la paso muy bien cada vez que lo juego, pero ya en competencia lo divertido se deja de lado para darle campo a la intensidad y las ganas de ganar".

El querer ser competitivo no está mal, el competir está en mi. Me tomo en serio cada justa, cada entrenamiento, colectivo o partido de FIFA en el que participe.

Sino que lo diga mi querida Karo, que de novios, en un muy romántico partido de mesa de aire en el Parque de Diversiones, hice hasta lo imposible por evitar que me ganara.

O bien, que lo digan mis sobrinos a los que les costó vencerme en el Láser Tag.

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