SER OPTIMISTA ES SER REALISTA

Un día de esos en los que uno es premiado con una dosis de positivismo se me ocurrió una súper idea. ¡Era la idea del año! La solución a mis problemas de estar buscando proyectos. Me dije: ¡Voy a montar una agencia digital!

Contacté a las personas idóneas: a mi amiga Megan que recién venía graduándose de periodismo y a mi amiga y compa de U Fabiola, que es una gata en eso del diseño publicitario

Yo, como tengo estudios en mercadeo y ventas sentí que era el complemento perfecto para el conocimiento que ellas tenían y juntos podíamos montar una agencia. Además, ¿qué tan difícil es? Ya hay varias, veo que funcionan con normalidad, pasan posteando datos. “Definitivamente una agencia digital es LA IDEA”, pensé.

Le comenté a las chicas mi idea y sin mucho pensarlo me dijeron que sí. Las contagié de positivismo, ideas fueron y vinieron; cada uno aportó muchas ideas. Hasta nos hicimos un logo y una página de Facebook. Sin embargo, ¿adivinen qué pasó? ¡Hasta ahí llegó el proyecto!

Con el pasar de los días y después que la efervescencia fue bajando, nos dimos cuenta que para montar una agencia digital había que hacer muchas cosas; no se trataba de agarrar datos de otras agencias y postearlas en nuestra página. Especialmente, si lo que queríamos era ser una agencia que llamara la atención de potenciales clientes.

Es muy común que cuando se gesta la idea de poner en marcha un proyecto todo sea positivismo, buenas vibras, un “Sí” por aquí, un “¡Excelente, hagámoslo!” por allá; un “No perdamos más tiempo”; y demás cosas positivas que nos hacen perder un poco la perspectiva, dejando de lado los pros y contras de ese proyecto.

De hecho pensar así está muy bien, pero es importante que además de todo ese huracán de ganas de hacer las cosas, esté presente un importante ingrediente en esta receta: el realismo.

Es importante investigar la situación en cuanto a competidores, mercado, plaza, promoción, difusión, publicidad, forma de trabajo, y muchos otros factores que son los que hacen que una empresa empiece bien pero que también se mantenga en el mercado a través del tiempo.

En el caso de nosotros, creíamos que era solo ver qué hacían los demás sin indagar de qué forma lo hacían. Asumimos que era fácil. Pensamos que era una especie de “oopy/paste” de la información.

Por eso es bueno que alguien del grupo ponga los pies en la tierra y convierta ese optimismo en un “empujar realista” para que se pueda analizar la situación de la mejor manera. Ser realista no significa ser pesimista, todo lo contrario. Ser realista es lo más optimista que puede haber, porque significa que se está buscando la forma para que las cosas existan de verdad.

Artículo que había escrito para la comunidad FYM. Donde le decimos “Sí” a los lunes porque los amamos.

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