El primer chico en mi vida 1/3

Era junio por la mañana, me acababa de despertar y tenía mucha pereza de levantarme de la cama, pero lo tenía que hacer. Así que me decidí a hacerlo, fuí a la cocina con mi cara de recién levantado y me puse a prepararme mi desayuno. Mientras me preparaba el té con leche, me llego un mensaje al móvil, así que cogí mi móvil y lo desbloquee.

Hacía un par de días que estaba hablando con un chico y precisamente ese era el último día que estaba en la isla. Nos pasabamos hablando casi todo el día y yo sabía relativamente poco acerca de él. Lo único que recuerdo es que me sentía muy atraído y que me apetecía conocerlo en persona.

El mensaje era un simple “¿te apetece quedar hoy?”, mi mente tenía que procesar lo que me estaba proponiendo. Para mí esas 4 palabras significaban mucho. El chico quería pasar sus últimas horas en la isla conmigo, aún no conocerme en persona. Sabía desde un principio que sería conocerle y tener que decirle un hasta nunca en el mismo día, pero sin pensar le respondí “claro que sí ¿donde nos vemos?”.

Terminé de desayunar y enseguida fui corriendo a la ducha. Me acuerdo perfectamente de el nivel de felicidad que tenía en esos momentos, era un torbellino de emociones. Tenía que elegir muy bien que ponerme, como peinarme, que colónia elegir, llevar gafas o lentillas, reloj o pulsera. Miles de dudas que rondaban en mi cabeza para dar una buena impresión.

Era la primera vez que sentía tanta atracción por una persona. Anteriormente había tenido citas y relaciones con chicas, pero esta vez todo era distinto dejando de lado que era un chico.

Una vez que estaba vestido y bien arreglado para la ocasión, me dispuse a coger el metro. Durante todo el camino seguía hablando con él. Su forma de saber picarme, de sacarme sonrisas con solo unas frases escritas, su forma de pensar, sinceramente sin conocerlo en persona ya sabía que me iba a gustar.

El metro tardaba unos 22 minutos en llegar a su calle. Me acuerdo perfectamente de los nervios comiéndome por dentro durante esos eternos 22 minutos. Al llegar a la parada, bajé del metro y me dirigí a su casa. Una casa muy moderna, me gustaba esa casa. Le envié un mensaje de que ya había llegado y él tardó unos 5 minutos en salir.

Al verlo no supe qué hacer así que solamente me reí y me puse las manos en los bolsillos. Cuando se acercó no sabía cómo saludar ¿con dos besos? ¿dando la mano? ¿Con un simple hola?

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