¿Y usted de quién es?

Por alguna razón que todavía no termino de entender, un pregunta que me han hecho frecuentemente a lo largo de estos 3 años de trabajar en un puesto visible y de alta responsabilidad, es ¿qué tuvo que hacer para trabajar ahí?

Todo apunta a que la experiencia o el curriculum no son parte relevante de la ecuación si se es mujer y joven. De alguna forma asumen que esas características no son sinónimo de inteligencia y profesionalismo.

Pues lamento decepcionar a los están acostumbrados al drama digno de las novelas mexicanas donde el rol de la mujer se limita a favores sexuales y a la dependencia de sus parejas paras ser alguien en la vida. Gracias a Dios la realidad les trae historias más aburridas, donde presentamos el curriculum y sin nada novelesco de por medio, nos contratan y valoran por el trabajo realizado y no por las toneladas de maquillaje ni la marca del vestido que andamos.

La Nación, 1949

Si hacemos números, el voto femenino apenas se aprobó en 1949 (después de pelearlo por 43 años) entonces tenemos como sociedad apenas 68 años de vernos a las mujeres,con criterio político. Mi abuelita es mayor que eso.

Como ciudadana y como mujer me indigna ver a un medio seguir reforzando roles tan nocivos y machistas. Geannina Dinarte a quien tengo el honor de conocer, es una mujer completa, es jerarca y madre, con su simpatía y profesionalismo mantiene en alto la imagen de la mujer en todas sus facetas.

Imagen tomada de la portada de un periódico nacional, del 5 de septiembre de 2017

No es “DE ALGUIEN” ya que ninguna mujer depende de su pareja para SER, para trabajar o ejercer un puesto de jerarquía. Ese titular parece redactado por un diputado de 1925, pero jamás lo esperaría de un ser humano en pleno 2017 y menos de alguien que ha llevado algún tipo de formación profesional.

Ella es la señora Ministra de Economía, Industria y Comercio, y mientras no vea a estos periodistas ponerle a algún hombre quién es su pareja para presentarlo (porque ahí parece que no les importa) como un mínimo esfuerzo de hacer su trabajo algo profesional ya que la cantidad de gente que los lee, pone una responsabilidad importante sobre sus manos.

Periodistas: está en ustedes aportar o sabotear los esfuerzos sociales que muchas mujeres y hombres a lo largo de la historia de nuestro país han dado. No es tarde para cambiar el casette, aceptar el error y empezar por respetar a una mujer por su nombre y por sus capacidades.

Para el resto de la población: honremos la colección de leyes que tenemos contra la discriminación, y las luchas de tantos por años. Cada vez que dejamos pasar algo como ese titular, un comentario o un chisme contra una mujer poniendo en duda su capacidad a cambio del entretenimiento de un chisme, para usted es momentáneo, pero con eso no solo afectamos la imagen de ella, sino que hacemos retroceder a al país entero.