Learning by doing, round one.
Primer ejercicio en Sketch, sin anestesia.
He tardado más de lo que creía, pero estoy contenta. Me queda claro que cuanto más se practique más fácil resultará, y sobre todo confirmo algo que se nos va repitiendo ya en el prework:
No hay una sola manera de hacer las cosas.

Reto absoluto en esta pantalla: los “fogonazos” del fondo. Supuse que el background era una foto con degradado pero no he sido capaz de encontrar nada. Mi alternativa ha sido crear las formas, con el resultado que veis arriba. Oigo vuestros resoplidos desde aquí, que lo sepáis.
Inconveniente: el método ensayo-error (vamos, el “a ojo” de toda la vida) llega a desesperar porque ves que nunca conseguirás lo que pretendes.

Reto: Alinear los objetos. No sé cómo se muestran los parámetros de un objeto respecto a otro, sólo lo conseguía moviéndolo y así los mostraba el programa. Y encima en rojo. Como cuando te corregían los exámenes en el cole…vamos, que lo he pillado. Sketch te dice las cosas en plan “que no te enteras, maja”.
Eso sí, ahora domino el Comando Z que da miedo.
Como resumen, estoy muy contenta. Me va a costar, pero veo que al final todo sale. Y sobre todo, he sido capaz de enfrentarme yo sola a un programa de diseño, con el miedo que les he tenido siempre. Es lo que nos pasa a los copys, vemos a los directores de arte en las agencias controlar tanto, que acabas pensando que tu vives en el mundo real y ellos en el oscuro, como en Strager Things.
