Pueblos Mágicos


Pueblo Mágico, un lugar con atributos únicos, leyendas, historia, acontecimientos importantes y magia en cada una de las manifestaciones socio-culturales.

La Secretaría de Turismo ha desarrollado el Programa Pueblos Mágicos, en colaboración con diversas instancias gubernamentales. Este esquema busca la revalorización de poblaciones que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación y representan alternativas culturales para los visitantes nacionales y extranjeros. Más que un rescate, es un reconocimiento a quienes habitan estos hermosos lugares en México y han sido capaces de salvaguardar para todos, la riqueza cultural e histórica que sus pueblos encierran.

El objetivo es resaltar el valor turístico de las localidades y proporcionar una original oportunidad para conocer la cultura, tradiciones, aventuras, los deportes extremos en escenarios naturales, o la simple, pero única cotidianidad de la vida rural.

Tecate, Baja California

El nombre de Tecate aparece en los libros de registro de la Misión de San Diego de Alcalá en 1769. Fray Junípero Serra fundó originalmente este lugar como una estación o lugar de descanso. Fue decretado en 1863 colonia agrícola de Tecate, conformado por rancherías, tierras de pastoreo y estaciones.

La ubicación privilegiada entre el espléndido mar y el místico desierto, con montañas, riachuelos y árboles favorece sus atractivos naturales. Entre los lugares más interesantes para visitar y que son parte del reciente distintivo de Tecate como Pueblo Mágico, están las pinturas rupestres de Vallecitos, edificios históricos como el Campo Alaska construido en 1916, y ahora convertido en museo de fotografías históricas, más de 50 ranchos, y el Museo Comunitario Kumiai.

Los viñedos de Tecate ofrecen una amplia gama de vinos para degustar; se pueden visitar las casas vinícolas, conocer sobre el cultivo de la vid y participar en las Fiestas de la Vendimia. Así también, podrán encontrar una excelente gastronomía, desde comida mexicana, hasta la mundialmente reconocida BajaMed, producción de quesos artesanales y las famosas panaderías.

Loreto, Baja California Sur

En el corazón de la península de Baja California Sur, se encuentra Loreto; su entorno natural y cultural son espacios idóneos para sorprender a los visitantes. Fundado en 1697, Loreto fue el centro emisor de la cultura jesuita y española en esta desértica porción de México, desde ahí, se emprendió el largo peregrinar de la evangelización y la colonización civil de la Baja y la Alta California.

La Misión de Nuestra Señora de Loreto Conchó, joya de la arquitectura misional jesuita, conserva la arquitectura original y el altar ricamente decorado. Junto a la Misión, se localiza el Museo de las Misiones Jesuíticas, el cual posee una colección de arte sacro, armas, herramientas y otros instrumentos de la vida cotidiana.

La gastronomía loretana es sin duda un sello distintivo. Lo más notable es la inclusión de los productos del mar en sus recetas, en especial la “almeja tatemada”, que por su preparación nos evoca la gastronomía prehispánica de los antiguos californios. El vino misional, la aceituna y el queso de cabra son productos que conservan su modo artesanal de producción.

Todos Santos, Baja California Sur

Este privilegiado lugar fue un asentamiento Guaycura, una de las principales culturas que habitó el sur de la península, fue parte también de la evangelización jesuita, un ícono en su historia es la Misión de Nuestra Señora del Pilar construida en 1723.

Pintoresco pueblo mágico, sus calles y construcciones son un recuerdo de la época colonial, ahora es refugio de artistas nacionales e internacionales, con numerosas galerías que acentúan su tradición artística. Desde 1998 el “Festival del Arte de Todos Santos” es un gran evento, donde cada año en el mes de febrero se muestra la tradicional vocación artística de esta comunidad, se promueve la danza, teatro, literatura, música, artes plásticas, artesanía y cultura popular.

Silvia Perel fundó el “Festival de Cine de Todos Santos” en el año 2004, junto con entusiastas vecinos y empresarios, trae a Todos Santos y a La Paz, cinematografía latina de mérito artístico y educacional.

La actividad turística ha crecido en Todos Santos desde 1980, su ubicación geográfica sobre el trópico de cáncer le da una atmosfera artística que fluye en todo el poblado. Aquí podemos encontrar grandes artistas y artesanos que están convirtiendo a Todos Santos en un centro cultural único.

Álamos, Sonora

El descubrimiento de los metales preciosos llevó a su colonización, convirtiéndola en la ciudad más importante y rica del noroeste del país. Fundada en 1682 por Domingo Terán de los Ríos, la prosperidad de Álamos se hizo evidente en el siglo XIX con la acuñación de valiosas monedas de oro, plata y cobre.

La arquitectura de esta hermosa ciudad es una fusión del estilo barroco español y el indígena. Este paisaje colonial nos remonta al pasado, nos asombra con sus edificios centenarios que se recorren a través de callejones empedrados, nos regala a la vista arcos perfectamente delineados y patios perdidos entre plantas y flores, muchos antiguos edificios son ahora parte de la infraestructura hotelera del lugar.

Uno de los edificios más bellos es la Iglesia Central, construcción finalizada en 1804; los estudiosos indican que contiene elementos clásicos y barrocos, además de ser sede del primer obispado en Sonora. Uno de los lugares predilectos del visitante es La Plaza de Armas, espacio para relajarse y observar la dinámica de los habitantes, como el esfuerzo de quienes se dedican a las artesanías y a la vida en el campo.

En Álamos, podrás disfrutar del “Festival Internacional Alfonso Ortiz Tirado”, se llama así, en honor al conocido tenor de América; el festival se ha convertido en una tradición para los amantes de la música y la cultura. La “Fiesta de La Virgen de La Balvanera” se lleva a cabo en el mes de noviembre.

En ciertas temporadas del año puedes encontrar, venado cola blanca, jabalí, paloma, codorniz, patos, entre otras especies de caza. De igual forma se puede practicar la pesca en el arroyo Cuchujaqui o en la presa del Mocúzari, donde existen en abundancia la lobina, bagre y mojarra.

Magdalena de Kino, Sonora

Los habitantes originales eran los nativos Tohono O’odham y los indios Pima Alto; este lugar fue fundado por el misionero jesuita Eusebio Francisco Kino con la misión de Santa María Magdalena de Buquibaba en 1687. Se encuentra a 4 horas de la Bahía de Kino, es una pintoresca ciudad con paisajes históricos.

En Magdalena de Kino podrás disfrutar de la Iglesia de Santa María de Magdalena, construcción colonial digna de admirarse, el Mausoleo del Padre Kino y la Misión de San Ignacio, la cripta del Padre Kino, honorable recinto que celosamente guarda los restos mortales del Misionero Jesuita Francisco Kino, evangelizador de la Pimería Alta, el Museo Padre Kino, donde se exhiben objetos diversos de las culturas indígenas de la región, como fotografías, armas y vestiduras; el Palacio Municipal es un hermoso edificio, tiene espectaculares vitrales y grabados que reflejan la historia del municipio y el Estado.

Cosalá, Sinaloa

Situado a 167 km de Mazatlán, este Pueblo Mágico cuenta con una mina antigua, cascadas, manantiales minerales y otros tesoros. El territorio fue ocupado por descendientes de tribus nahoas que se asentaron principalmente en los márgenes de arroyos y riberas de los ríos que lo atraviesan, hace más de 2 mil años, como lo demuestran los petroglifos que pueden ser apreciar en varios puntos.

Francisco de Ibarra fundó este lugar dándole el nombre de Sierra de la Plata; fueron los misioneros Fray Juan de Herrera y Pablo de Acevedo, que le dieron el nombre de Real de Minas de Nuestra Señora de las Once Mil Vírgenes de Cosalá.

Más tarde, conquistadores españoles descubrieron minas en este territorio, y la abundancia mineral del pueblo alimentó durante siglos la ambición colonial de oro y plata. Hoy puedes entrar en la mayor mina del México occidental, Guadalupe de los Reyes, y revivir los días de esplendor colonial.

En Vado Hondo, a sólo 10 minutos de distancia, los visitantes se ven tentados a nadar en arroyos y cascadas rodeados por una vegetación espesa. A media hora de distancia, en San José de las Bocas, se encuentran unas aguas termales consideradas sagradas por sus míticas propiedades curativas. La reserva ecológica El Mineral de Nuestra Señora es un sitio excepcional para practicar el montañismo, observar la flora y fauna locales; destacan las guacamayas verdes que habitan en la reserva de aves.

El Fuerte, Sinaloa

La construcción de un fuerte para proveer de protección a los soldados colonizadores, se da en 1610 bajo la dirección de Diego Martinez de Hurdaide, quien bautiza este asentamiento fortificado con el nombre de Fuerte de Marques de Montesclaros a mediados del siglo XVII.

Se puede pasear por las calles de El Fuerte y visitar sus edificios coloniales, las misiones y las casas antiguas. Practicar el senderismo, paseos en lancha, pesca deportiva, observación de aves, fotografía y caza de patos, son algunos de los privilegios que la naturaleza te brinda en este lugar.

La cuenca del Río Fuerte contiene inscripciones rupestres realizadas por la tribu nahoas, quienes siglos atrás transitaron por el corredor migratorio Sinaloense. El Cerro de la Máscara es un complejo petroglifo, considerado como uno de los principales en el Estado por el número de grabados y la diversidad de contenidos. Se ubica en las orillas del Río Fuerte, aproximadamente a 5 km de la ciudad. En total existen aproximadamente 45 piedras que en conjunto contienen más de 100 grabados, cuya antigüedad se estima entre los 800 y los 2500 años.

La alfarería hecha a mano es extraordinaria, la cestería y los tejidos de palma también son artesanías características de estas localidades, así como las figuras humanas y de animales en madera tallada. También se elaboran para las fiestas populares son las máscaras de judío con cuero de jabalí, de pascola y las sonajas con cascabeles. La cocina local es muy variada, incluso, exótica, ya que pueden degustarse sabrosos langostinos o cauques, codorniz y lobina en filetes o en chicharrones.

El Rosario, Sinaloa

Se fundó en 1655 al descubrirse la mina del Tajo, misma que propicio el esplendor de esta ciudad al producir oro y plata por más de 290 años.

Localizada a 64 km del puerto de Mazatlán, El Rosario es un destino lleno de cultura, tradición e historia. El nombre proviene de una leyenda que cuenta cómo uno de sus habitantes colocó un rosario sobre el lugar en donde encontró plata por primera vez. La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario tiene una arquitectura sorprendente, con un impresionante altar bañado en oro; el panteón español es una construcción de estilo neoclásico y construido en el año 1823. Sumérgete en su cultura, visita el museo de Lola Beltrán, donde podrás apreciar fotografías y vestuarios de momentos importantes de su vida. Disfruta sus alrededores, deléitate con las maravillas gastronómicas en las playas del caimanero, o aprende como se elabora el mezcal artesanalmente en Chametla.


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