Virtualizando la comunicación
El proceso de la comunicación se puede entender si se tiene en cuenta el contexto de la interacción donde se lleva a cabo las relaciones sociales con el fin de transmitir un mensaje conciso, y más ahora que ese contexto se ha ido transformando en un espacio que ya no se representa únicamente de manera física; a la vez se ve resguardado por los emisores y receptores que están mediados por la tecnología de la información y que son las características que están siendo intervenidas por los códigos culturales de referencia, sus protocolos de comunicación y el alcance que tiene el proceso; según el planteamiento que realiza Castell en "La comunicación en la era digital" para entender más a fondo este proceso hay que comenzar con la diferenciación entre comunicación social y comunicación interpersonal.
La comunicación interpersonal se realiza de manera interactiva, donde los sujetos de este proceso están directamente relacionados con un emisor y un destinatario que cuenta con una retroalimentación e interpretación en torno al mensaje, por lo general es una comunicación entre personas, que mantienen una conversación completa mutuamente con la intervención de cada personaje; este tipo de relación, que en un principio era de manera personal, con los cambios tecnológicos en la última década, se ha modificado y implementado en estilo virtual, un ejemplo conciso de esto, los chats, donde el principio de la comunicación se mantiene un emisor y un destinatario que intervienen y retroalimentan la conversación de uno o varios temas; así como plataformas como WhatsApp que se fundamenta en este tipo de relaciones.
Pero, observamos que la misma interacción se ha venido transformando con los medios y de esta manera se visualiza que también existe una comunicación en conjunto o también nombrada por Castell como la comunicación de masas o comunicación social, que en cambio tiene la posibilidad de ser interactiva o unidireccional, el contenido que motiva este tipo de comunicación es difundido al conjunto de la sociedad en general. En el sentido tradicional se realizaba la exposición del mensaje de manera unidireccional ya que no se consideraba la posibilidad de actividad en el público, ni la necesidad de la misma.
Un ejemplo concreto de ello, aún vigente, son los artículos científicos que sigue ofreciendo una limitada relación con el texto, ya que el lector obtiene una información que no permite la comunicación directa con el articulo sino que sólo funciona como receptor del mensaje sin necesidad concreta de poder interactuar con la investigación. Claro que puede realizar otro tipo de acciones como lo es la consulta de más información del mismo tema en otras páginas o noticias pero, generarle una respuesta, entablar una conversación, realizar aportes críticos, resolver dudas y que sean contestadas por el texto no es posible.
Por otro lado está la comunicación de masas interactiva, que hace referencia a la opción de correspondencia entre uno o varios emisores a diferentes destinatarios, con la alternativa de que estos también retroalimenten la información que se brinda, generando aportes, dudas, opiniones, experiencias entre otros; gracias a la difusión del Internet y su capacidad de enviar mensajes de muchos a muchos y en tiempo real se convierte en una comunicación que se está realizando con frecuencia hoy en día, ya que los medios mismos han integrado formas y espacios para escuchar a la audiencia, pero no sólo los medios tradicionales sino que a su vez se han ido creando otras alternativas para la comunicación reciproca en la sociedad.
Encontramos, por ejemplo, que ahora los periódicos cuentan con la plataforma virtual a la cual se puede acceder de manera fácil y ágil, pero a la vez vemos que no es un solo medio en concreto el que se puede leer sino que hay varios comunicando la información al mismo tiempo y que el propio usuario puede acceder a todos ellos y realizar comparaciones en tiempo real, sin mencionar que también genera un vínculo con los medios de manera directa si hace parte de los foros o comentarios que ofrece el medio.
Esta última nos da pie para hablar de la autocomunicación de masas que se considera como una relación de capacidad global, que cuenta con las características de la comunicación de masas interactiva más la autocomunicación ya que es uno mismo el que crea el mensaje concreto, se plantea su posible público, selecciona los contenidos de la web y de las redes que quiere utilizar. De igual manera agregaremos un ejemplo a este caso, si pensamos en conceptos audiovisuales ahora existe la posibilidad que cualquier persona publique vídeos en directo en cualquier red social, esa persona en particular realizará unas selecciones básicas como lo son el portal a utilizar, el tema del cual va a hablar, si agregar contenidos que tome del contexto en el que se grabe… así como puede generar una intervención en tiempo real con personas que intervienen en el vídeo para preguntar, complementar con información, opinar y ejercer su punto de vista sobre el asunto.
Estas interacciones no es que se vayan desapareciendo sino que en cambio se van complementando, comienzan a interactuar entre ellas mismas, mezclándose en diferentes formatos con varios estilos pero un solo mensaje, me explico, en un blog la persona que crea contenidos directos es el dueño de la cuenta (unidireccional), pero a su vez puede agregar vídeos de su cuenta de YouTube o un foro en la misma página, la opción de comentar y de subir documentos por parte de ese otro que ya no es sólo destinatario.
(Si desea conocer más puede acceder a todo el documento o a una presentación concisa realizada en Prezi).
Esto nos da paso a hablar de las nuevas relaciones colectivas que se generan en la sociedad que están permitiendo una integración de saberes, un trabajo colectivo o, como lo han tratado algunos autores como Pierre Lévy, la inteligencia colectiva.
Pero, ¿qué es la inteligencia colectiva? En el vídeo del lado izquierdo el profesor de la UNIR Miguel Arrufat, explica a términos generales de que trata, aunque es una información que se subió en el 2009 su información conceptual es bastante apropiada, (ver hasta el minuto 3).
Bien, esta expresión hace referencia a una manera de trabajar a nivel grupal eficientemente, resolviendo problemas a partir de la interrelación de las diferentes formas de pensar de los individuos que se van apoyando mutuamente y sopesando en los medios tecnológicos. Se considera que el grupo no sólo es un “punto de unión de ideas sino también de personas que “construyen una sociedad” ”, Lévy en Inteligencia colectiva, que se caracteriza por tener una participación repartida y conjunta generando así una cohesión en el grupo, obteniendo relaciones de calidad entre los integrantes y ambientes amables de trabajo, lo que permite generar proyectos a largo plazo.
Esta inteligencia se fundamenta en agrupar las cualidades y habilidades de cada uno de los miembros y combinarlas con relación al objetivo que se desea realizar, generando una repartición de tareas y de roles individuales con un fin en común. Esta metodología propone que el trabajar en grupo no significa el desempeñarse todos en la misma actividad sino establecer fuentes de apoyo entre los miembros para realizar conjuntamente actividades y así poder cumplir un objetivo en común.
Un ejemplo de la inteligencia colectiva o en grupo lo plantea este vídeo, explicando como se puede implementar esta metodología de manera eficiente en ambientes concretos como lo es el educativo y las aulas de clase.
Pero esta inteligencia no se aplica sólo a los grupos de proximidad que se establecen de manera física en el trabajo o en clases, también se puede referir a la relación grupal que se crea a partir del desarrollo de proyecto a varias, muchas manos de manera virtual; en este caso nos referimos a esos proyectos a los cuales conocedores, científicos, amateurs e interesados del común se une a participar en la realización y elaboración de una tesis que se plantea pero que se quiere llevar a cabo e implementar en la comunidad. En sí la inteligencia en grupo termina siendo una forma de pensar por parte de los usuarios que crean hábitos y expresiones sociales de interacción, a la vez que se van generando actividades para potenciar las cualidades del grupo y para mejorar herramientas necesarias para su consolidación como lo son la memoria, la atención y la capacidad de resolución de problemas.
Según el artículo Sabiduría en grupo de El País encontramos que la tecnología es la encargada de incentivar al mejoramiento y la creación de sistemas que permitan abastecer las herramientas principales para desarrollar una buena colectividad, logrando así promover la atención grupal con relación al entorno, mejorar la memoria para almacenar y recuperar información, y promover capacidades de resolución de problemas que les permita coordinar las diferentes acciones y funciones de cada uno, además de la creación de herramientas que haga posible la organización y clasificación de contenidos en redes. Las diferentes herramientas tecnológicas están permitiendo articular una red de personas que de otra manera no se hubieran reunido, a la vez cuenta con una misión importante que es crear mecanismos de comunicación eficiente que centre la atención de los integrantes de manera adecuada en el proceso que se quiere lograr.
Más allá lo que se está obteniendo con estas formas de comunicar es una nueva velocidad en el proceso de interacción, un aumento progresivo en la masividad de personas que están aprendiendo, enseñando, colaborando y ejerciendo, además de la abundancia de información disponible para ser consultada y analizada por los lectores; aumentando las capacidades cognitivas y de creación de las personas y de los grupos. Todo esto se genera buscando formar un espacio de conocimiento que permita un contexto de desarrollo de sabiduría colectiva, una comunidad que se encontraría en continuo aprendizaje; un ejemplo de estos tipos de plataformas que forma comunidades virtuales día a día es la aplicación drive de google, siendo esta una herramienta que permite el almacenamiento y la interacción entre muchas personas a muchos documentos a la vez.
Ahora bien, vemos que esa capacidad del usuario o aquellos que estaban al otro lado de la información en la comunicación tradicional se vio sometida a un cambio completo, porque ahora cada uno puede convertirse y se convierte en generador de contenidos a través de redes y plataformas audiovisuales que como habíamos dicho con anterioridad tienen un alcance global y que da origen a la web 2.0 “denominada también la revolución social de Internet” tomado de la revista virtual NSU.
El origen de este termino se dio a mediados del año 2004, es un fenómeno tecno-social que fue impulsado por las necesidades de comunicación que estaban presentando los usuarios, creando así una red que funcionara de manera dinámica, colaborativa y de participación múltiple. De esta manera, las audiencias comienzan a generar creaciones basadas en la ayuda mutua, participación conjunta para editar y producir contenidos y a la vez se implementan nuevos modelos para compartir información. Siendo esta la característica diferencial de la web 2.0, que elimina la distancia entre fronteras al convertirse en una comunicación sin límites.

Esta noción tiene varios principios constitutivos, como se plantea en el libro planeta web 2.0, que son: la World Wide Web como plataforma, el aprovechamiento de la inteligencia colectiva, la gestión de la base de datos como competencia básica, el cambio de software cerrados a software gratuito, la búsqueda de una programación sencilla de manera ligera para el programador, software disponibles en todos los dispositivos y la experiencia enriquecedora de los usuarios, que se ven complementados y reflejados en conceptos como software social, participación y publicación mutua, redes sociales, plataformas colaborativas, blogs, prácticas conjuntas, entre muchos términos que alimentan este fenómeno. O, como nos propone la página CEA “Son tecnologías que propician la descentralización y disparan la creatividad colectiva”.
Estas posibilidades tecnológicas rompen con el modelo tradicional del software como modelo de negocio con derechos exclusivos, con contenidos centralizados y con venta bajo el régimen de obsolescencia planificada para pasar a un software con servicio gratuito que corre por la propia web (www), accesible a las personas, ofreciendo una participación abierta, libre en contenido, con servicios de alta calidad y en combinación con los datos. Siendo estos lo “valioso de las aplicaciones web 2.0” ya que este diseño abierto del software permite la recopilación de datos informativos sobre las interacciones que realizan los usuarios en la web, sus gustos y preferencias en el contenido a escoger.
“Junto a la Wikipedia, el peer to peer de Napster fue una de las herramientas que más contribuyó a transformar el modelo de contenidos centralizados hacia uno en que los usuarios se convirtieran en servidores.” Cobo y Pardo, pag. 28.
Todo esto ocasiona un cambio en el modelo de negocio y su entorno en donde los actores empiezan a reaccionar y a transformarse dando origen a aquellas empresas que ofrecen de manera gratuita sus servicios, así como Facebook, Google o YouTube. Pero esto no significa que el modelo de negocio no exista, lo que sucede realmente es que la dinámica se vio transformada siendo ahora los usuarios el mismo producto. Porque es él mismo, por una parte, un dato que me proporciona contenido en la red, que crea y actualiza información, y por otro lado se convierte en cifras especializadas para la creación de publicidad; es de esta manera en la que Facebook se financia y obtiene los recursos necesarios para el mantenimiento de este porta, así para ellos es mejor tener más usuarios que pertenezcan a la red y que publiquen constantemente información de su vida.
Entendiendo que se ha generado un cambio del Internet y la navegación tradicional, de la web 1.0 que es meramente informativa y tradicional a la web 2.0 o web social que se presenta como una comunidad global. Esto no significa una transformación total en la lógica del funcionamiento del Internet sino una correlación entre estos dos conceptos que permiten ampliar el panorama de posibilidades del hacer y la usabilidad en la red; generando así herramientas y plataformas para que el usuario decida qué hacer o ver, cómo hacerlo o cómo verlo, un ejemplo concreto es que el usuario tiene la potestad de bloquear a alguien en Facebook o, cuando bloquea una dirección electrónica para no recibir sus mensajes, y cuando lo hace, está indirectamente rechazando un contenido que se convierte en una negación al ver y acceder a algo.
Algunos ejemplos de plataformas que se sustentan en el modelo de Web 2.0 son los sitios blogs ( Blogger y WordPress), repositorios de vídeos (Youtube, Vimeo y Revver), almacenamiento de imágenes (Flickr, Picasa y Pixlr), presentaciones o documentos (Scribd y SlideShare) y de difusión de audios (PodSonoro y Odeo), así como plataformas de aprendizaje (OpenEnglish y Moodle), wikis o plataformas de contenidos, o las ofimáticas en línea (Zoho, Trello, Basecamp y Socialtext) entre otras. Si desea saber de que trata cada uno de estos tipos de plataformas ir al articulo de ite.educacion.es.
El recorrido que ha generado la comunicación y su nueva implementación en el contexto virtual, que ya no es tan nuevo, plantea la ampliación de contenidos, roles, servicios e interacciones que se ofrecen en la red y deja visualizar un panorama abierto con alternativas de gran calidad en el sistema comunicativo virtual. En conclusión, todos estos cambios están evidenciando una nueva forma de comunicar y de ser comunicado por medio de las formas tecnológicas actuales y por venir.
(Un por venir ya controversial, ya que hay suposiciones sobre la web 3.0, nuevas teorías propuestas por EPN, sólo queda preguntarse ¿qué vendrá de verdad?)