5 Rutinas que mejorarán el desempeño de tu hijo

Los niños, frecuentemente, presentan problemas poniendo atención en la escuela. Esto es bien sabido por los padres cuando llega el momento de recibir los informes o notas del docente.

La baja de atención de los niños y adolescentes se puede deber a un gran número de factores, sin embargo hay estrategias que los padres pueden usar para incentivar buenos hábitos en el día a día de los chicos. Estos consejos se pueden aplicar en casa y con seguridad ayudarán a propiciar un ambiente adecuado para el desarrollo de sus hijos.

1. Alimentación

Unos buenos hábitos alimenticios son muy importantes en la salud de los niños de todas las edades. Una dieta saludable les ayuda a crecer y aprender al ritmo adecuado. Es importante vigilar las diferentes comidas de los pequeños para prevenir problemas de peso como obesidad y diabetes.

Esto no es tan difícil como parece, los niños y adolescentes necesitan, en esencia los mismos nutrientes que los adultos (como vitaminas, minerales, carbohidratos, proteínas y grasas), la única diferencia son las cantidades. Existen diferentes fuentes y estudios que nos pueden ayudar a medir las porciones de una manera adecuada, te dejamos las porciones sugeridas por la Clínica Mayo.

2. Hábitos de sueño

Todos necesitamos dormir. Es la actividad más importante del cerebro en etapa de desarrollo. El ciclo de sueño se regula con la aparición o falta de luz solar, este ciclo se demora en desarrollarse y es por eso que los recién nacidos tienen un sueño tan irregular.

Según la Fundación Nacional del Sueño este ciclo se empieza a regular desde la sexta semana, para los 6 meses la mayoría de los niños tienen un horario de sueño regular. Hacia los dos años la mayoría de los niños han pasado más tiempo durmiendo que despiertos, en promedio un niño pasa el 40% de su infancia dormido.

El sueño es particularmente importante para los niños. Se relaciona directamente con el desarrollo físico y mental, por lo tanto los horarios son de gran importancia. Mantener una rutina de 7 a 8 horas de sueño lo ayudará a mantener la energía necesarias para sus actividades diarias y les dará el descanso que necesitan para un sano desarrollo.

3. Reglas de la casa

Establecer reglas o comportamientos específicos en el hogar es muy importante para un niño. Esto empezará a forjar aspectos de su personalidad que le ayudarán más adelante en la convivencia con personas por fuera del círculo familiar.

Te sugerimos empezar con reglas muy simples como:

  • Establecer horarios para ver la televisión y para descansar.
  • Tener horarios para el desayuno, almuerzo y cena fijos. Te recomendamos mantener estos espacios familiares libres de celulares y dispositivos tecnológicos para fomentar la relación entre todos los miembros de la familia. ¡Haz de estos momentos algo constante y muy importante para todos!

Otra manera de integrar a todos en la familia es estableciendo roles que todos puedan seguir cuando se encuentran reunidos. Algunos ejemplos para las comidas en familia:

  • Debe haber alguien encargado de servir la mesa.
  • Alguien lava los platos mientras otro miembro de la familia los seca.
  • Una música suave y amena que permita conversar siempre es un buen complemento; por lo tanto debe haber un DJ.
  • ¿Quién se encarga del postre?

4. Espacios adecuados

Tener espacios adecuados para las diferentes actividades de los niños es importante. SI bien no podemos darnos el lujo de tener una habitación para cada actividad, sí podemos adecuar espacios para los propósitos más importantes del día de los niños.

La habitación es el lugar de descanso, es el espacio del niño. En este lugar ellos deben sentirse cómodos, protegidos y dueños tanto del espacio como de lo que se encuentra en el él.

  • Este también puede ser el lugar de ocio, donde pueden expresarse y desarrollar el mundo que tienen en sus cabezas para luego materializar todas sus ideas.

Te recomendamos designar un espacio, puede ser un escritorio en una habitación, para el sitio al que van a recurrir cuando necesiten un momento de concentración. Este será el espacio para hacer las tareas y deberes escolares. Es muy importante que este espacio sea siempre el mismo; que esté adecuado, con una mesa y un asiento cómodos, sin distracciones. En lo posible intenta que este lugar sea diferente a la mesa del comedor o donde se reúnen para cenar.

5. Ambiente familiar

Las experiencias de la infancia tienen una gran influencia en la personalidad de los niños. El ambiente familiar influye en la educación inculcando cariño y la importancia de la colaboración y la compasión. Esto contribuye a que los niños se desarrollen como personas, trabajen en sus capacidades y exploten todo su potencial. Cuando la familia olvida cuidar el ambiente en el que el niño se desarrolla se afecta profundamente la personalidad, dejando huellas que se verán reflejadas en la adolescencia y adultez, empezando con una baja autoestima e inseguridad en sus relaciones.

Motivar a los niños a alcanzar metas, retarlos a superarse cada vez un poco más. Incentivarlos a lograr su objetivos e intentar diferentes actividades. La clave está en apoyarlos y llevarlos a que desarrollen confianza en ellos mismos y sus capacidades, a que muestren sus personalidades y sean auténticos; lograr que expreses sus necesidades físicas, psicológicas y sociales. Todo se verá reflejado en una pequeña persona con todas las capacidades y habilidades para entrara en un grupo y socializar sanamente.

Un niño es como una esponja, todo lo que le inculquemos y pongamos a su alrededor lo va a absorber. ¡Así que llenemos sus días con hábitos positivos!