Serie crónica

La mayoría de las personas que nos rodean han visto al menos una serie. Sin embargo, son muy pocos los individuos que tienen conocimiento sobre cómo surgieron.

Los orígenes de las series se remontan a principios de siglo XIX, con la presencia de los folletos literarios que contaban historias dramáticas y a su vez, entretenían a grupos de lectura. Posteriormente, derivaron en las primeras radionovelas. Desde los principios del siglo XX hasta los años 60, las emisiones radiofónicas cobraron una gran popularidad en la sociedad. Las familias solían reunirse alrededor de la radio para seguir las historias que 
a través de ellas se emitían. Con el correr del tiempo y los desarrollos tecnológicos, poco a poco se fue desarrollando el fenómeno televisivo. Fue desde ese entonces, cuando se comenzó a desarrollar la tecnología necesaria para grabar series y programas televisivos. No hay dudas de que estos avances eran una revolución para la época.

Sin embargo, fue a finales de los años 60, cuando las series de ficción comenzaron su verdadera andadura en Estados Unidos. Cadenas de TV como ABC o CBS, emitían series de ficción que tenían cada vez más audiencia. En aquel entonces las series que se emitían tenían una trama muy sencilla y se buscaba que fueran de interés general.

La primera serie norteamericana exitosa fue “I Love Lucy”, la cual era una sitcom que se emitió en la cadena CBS en la década de los 50. Fue la serie más vista de la televisión durante cuatro temporadas y una vez que concluyó, NBC apostó por Bonanza. Esta tenía una trama totalmente diferente, ya que era una serie western con capítulos de una hora, cuya imagen ya era en color y además, con el patrocinio de los coches Chevrolet.

Ya en finales de los años 60, las grandes cadenas televisivas ya estaban en pleno funcionamiento con la publicidad como principal fuente de financiación. Las ficciones eran unas de las principales atractivas que los medios audiovisuales empleaban para captar la mayor parte de su audiencia y el éxito de un programa, este se medía en función del número total de telespectadores que lo veían, pues estos mismos eran los potenciales receptores de la publicidad y los anunciantes, lo que buscaban era llegar al mayor número posible de personas. La primera serie de éxito dentro de la temática de ciencia ficción, fue “The Twilight Zone”, emitida entre 1959 y 1964.

El tiempo pasaba y con él, las cadenas televisivas apuntaban a un público más joven y urbano. Por este motivo, siguieron series como “All in the family”, donde por primera vez en televisión se abordaban temas tabús como la homosexualidad. Luego de esto, se terminaron imponiendo temas de índole social que generaron un cambio de criterio, el cual puso en marcha la evolución hacia series de más calidad artística. El público ya no buscaba acomodarse, sino que querían una sociedad la cual estuviera reflejada en las nuevas series. Dentro de este marco, la cadena CBS fue la pionera.

Los años 80 y 90 vieron aparecer todo tipo de series de distinta índole, muchas de tipo experimental, las cadenas se dieron cuenta de la necesidad de generar culto, de tener un público fiel y entregado. Así surgieron series, como por ejemplo “Miami Vice”, que era patrocinada por Ferrari y pretendía ser un escaparate del lujo. También otras que mantendrían en vilo a los espectadores como “Twin Peaks”, del director David Lynch, que generaron una especie de revolución basada en el arte y el prestigio.

Durante los años 90, las cadenas pagas de televisión estadounidenses empezaron a aplicar los métodos de las cadenas públicas: buscaban un público fiel, el cual se decidiese a pagar por series que realmente le gustasen. Así surgen “The Simpson”. El público que estaba dispuesto a pagar la televisión por cable, era prácticamente el mismo que primero se unió a las filas de internet. “X-Files” fue la primera serie en reunir un grupo de fans que comentaban los capítulos en la red.

Así prácticamente llegamos a lo que hoy en día conocemos, series disponibles tanto en televisión como en cualquier página web. En pocas palabras, al alcance de la mano, desde cualquier medio.

Históricamente se puede afirmar que este proceso, es relativamente reciente. Sin embargo, llama muchísimo la atención el gran número de series que hay en la actualidad, con apenas medio siglo de historia y sobre todo, la popularidad que ha ganado. No hay dudas de que estas llegaron para quedarse y posiblemente, con un rol principal dentro de nuestras vida.

Hernan Moreyra