Empezando la aventura de escribir

¿Tendré el material para ser escritora? ¿Podré empezar mi propio blog?

Hmm..

Habían pasado ya un par de meses y estas preguntas seguían dando vueltas en mi cabeza. Hasta que un día lo decidí: voy a escribir un post en Medium.

¿Qué es lo peor que puede pasar?

Tenía que dejar de pensarlo y sólo empezar. Y aquí estoy, con ese conocido sentimiento de nervio y emoción que empieza en mi estómago y termina en las puntas de mis dedos que teclean, tratando de dejar a un lado los pensamientos del “qué dirán” e intentando escribir como si supiera cómo.

Siempre me ha gustado escribir… ok, ya empecé mal, demasiado típico. Piensa en algo más personal e interesante.

Como todos, he ido caminando por la vida acumulado experiencias, historias, conocimientos, hábitos y un sinfín de cosas mas. Fue un día, probablemente en medio del tráfico, que hubo una chispa en mi cabeza, de esas veces que escuchas ese *click*. Esa colección que me ha convertido en la persona que soy hoy de pronto se convirtió en algo que quería compartir.

Por un lado empecé a notar como en muchas de mis conversaciones salían los mismos temas, como diferentes personas llegaban a preguntarme cosas parecidas, pero sobre todo como yo misma disfrutaba tanto contestar esas preguntas y platicar con esas personas. Sentir que por el simple hecho de compartir mis historias, mis experiencias o mis conocimientos pudiera de alguna manera ayudar a alguien más o despertar esa emoción de empezar algo nuevo en otra persona.

Por otro lado ya sabía que me gustaba escribir, no pasaba más de una semana sin que le dedicara un rato a la escritura. A veces porque me quería desahogar de ese tema que no se salía de mi cabeza y no me dejaba dormir, aveces para ayudarme a clarificar cómo pensaba sobre un tema difícil y a veces hasta porque me creí poeta, pero no se preocupen, por ahora no los voy a asustar con mis intentos de poemas.

Fue entonces que lo decidí. Creé mi cuenta en Medium. Abrí mi primera hoja en blanco y respiré.

Me gustan las aventuras y creo que esta de escribir va ser una muy interesante. Es algo nuevo. Es un viaje al mundo de mi cerebro que después de un día de miles de imágenes, sonidos y palabras es un albergue de una infinidad de ideas inquietas esperando ser capturadas.

Son ideas que empiezan en un desorden de palabras aventadas en párrafos deshilvanados mientras mis dedos corren sobre el teclado lo más rápido que pueden, sin pausar, sin editar. Me aseguro de atrapar esas ideas como si estuviera tratando de atrapar luciérnagas, esos misteriosos animalitos que se iluminan sólo un instante y luego siguen su camino en la oscuridad. Intento capturar esas ideas mientras están brillando, antes de que se apaguen y sigan recorriendo su camino, tal vez para volvérmelas a encontrar más tarde, tal vez no.

Ahora sí, sólo me queda armar el rompecabezas, poniendo cada palabra en su lugar hasta hacer sentido de la historia. Bueno, y luego atreverme a publicarla.

Vuelven la preguntas a mi cabeza… ¿Qué estás haciendo? ¿Si sabes que gente va a leer esto verdad? ¿Estás segura? Son estos momentos en los que normalmente me imagino un diablito y un angelito sobre mis hombros pero desde que vi Intensamente no puedo evitar imaginarme esos cinco curiosos personajitos de colores corriendo por mi cabeza, discutiendo, estampándose unos con otros tratando de hacer sentido de lo que estoy haciendo.

Pero tengo que concluir. Empecé a escribir este post directamente en Medium para intentar no echarme para atrás. No en mi libreta que sólo cierro y con ella se quedan todos mis pensamientos. El botón circulado en verde se burla de mí mientras más dejo pasar el tiempo, sólo tengo que acercar el cursor y picarle.

En fin. Ahí va mi click.

PUBLISH.

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