Reinventarse después de los sesenta
Cuando mi mamá tenía 36 años enviudó, sintió que la vida se le acabó y por 6 años vivió en depresión y duelo, ella juraba que moriría de un momento a otro, pero la vida siguió y un buen día se levanto y siguió viviendo… llena de miedos e inseguridades heredadas y cuentos tejidos por ella misma. Pero siguió. Hoy hace veintisiete años de eso, y veo a mi mamá tan grande, tan realizada, tan feliz y segura… realmente ella se te invento hace unos meses, ahora se sabe amada, se siente capaz de lo que sea y contribuye a la vida de tantas personas de tantas maneras que ella misma se queda asombrada de lo que los demás ven en ella… los años más productivos y felices de mi mamá empezaron a sus 64 años, hermosos años que honra con su vida. Con el privilegio de dar. Porque cuando das te llenas.
