Papuchi, ya estás en los veintitantos
Creo que nadie habla tan bien portugués como él, con esa marcadisima “s” al cantar “¿dónde estás coração?” y tampoco nadie ha conseguido hacer unos sándwiches o batidos de plátano mejores que los suyos. A pesar de ser doctor, las aspirinas no tienen receta cuando se trata de un dolor de cabeza. No, es broma. Es doctor en ingeniería de montes y nadie como él aprecia los pinos silvestres de la Pinilla cuando subimos a esquiar. Por su pronunciación y pinta de guiri todo el mundo cree que es irlandés. Pero es más patriota que la bandera de España el día de las Fuerzas Armadas. Aunque este verano su especialidad ha sido hablar cubano y bailar, así que le hemos añadido una nueva nacionalidad. Madridista como ninguno, de esos con los que disfrutas en el Bernabéu. Nada como hablar con él de política, habría sido el mejor presidente que España hubiese podido tener. La expresión “más bueno que el pan” le va que ni pintado, pues como me dijo Javier Mula: “tu padre es de las personas más buenas que conozco”. Algún día habrá un San José Javier, no lo dudo. Lo de José también le va que ni pintado, padre de 4 hijos que le admiran y quieren y como no, se ríen de sus bromas. Es católico de los de verdad, de los que entienden que “Dios es amor” y que hay que “amar al prójimo como a ti mismo”. Contador de cuentos, caballero de los de antes y jugador profesional de basket, tanto que el día que perdían por un punto llegaba contentísimo a casa. Devorador de libros y arroz con leche, tiene un gusto exquisito para ambos. Hombre de una sola mujer, su mejor amiga, esposa y madre de sus hijos. No se qué más contaros de él, pero la verdad es que le quiero y le admiro, tanto que es mi referente en la vida. Felicidades Papuchi, hoy cumples uno más, ya estás en los veintitantos.

(Escrito el 28 de agosto de 2015)
