Soy un pasmarote.

Va siendo hora de afrontar la realidad, lo admito: Soy un pasmarote.

Mi vida ha estado siempre marcada por mi torpeza y falta de motivación para afrontar las situaciones más cotidianas, pero es que cuando se es como yo tus pensamientos invaden tu cerebro como un catarro de verano, sabes que está ahí, quieres que se vaya para poder seguir tranquilamente a tu rollo pero al mismo tiempo no eres capaz de centrarte en absolutamente nada más. Toda tu atención se centra en ese catarro cabrón, no lo suficiente fuerte para mantenerte en cama, no lo suficientemente ligero como para que no interfiera en tu vida. Y así son mis pensamientos, cuando algo se me mete en la cabeza me es imposible pensar en nada más, y cuando ese pensamiento por fin ha desaparecido ni recuerdo que hubiese estado ahí.

Todo tiene su parte buena y mala. Si algo me interesa y logra colarse en mi mente , nada más importara en el mundo y hasta conseguir mi objetivo no podré dormir, comer y casi ni respirar. Absolutamente todo lo demás quedará apartado y relegado a un cajón dentro de mi cerebro, donde no hay organización y voy tirando dentro todo aquello que no me es útil, o que sencillamente no me importa un pimiento.

La vida de un pasmarote no es fácil, vamos encantados por la vida viendo los días pasar, y nuestra visión de túnel nos guía por vías insospechadas.

Son 2 los tipos de pasmarotes que nos podemos encontrar en nuestro día a día:

  • Pasmarote ambicioso: dícese del que consigue quedar pasmado por un tema importante en su vida, ya sea trabajo, familia, desarrollo personal. Probablemente sobresalga en un área de su vida, mientras que el resto cogen polvo esperando ser atendidas. Véase los workaholics, adictos al trabajo donde su única meta es sobresalir y ser los mejores en sus campos profesionales.
  • Pasmarote canguro: dícese del que salta de un pasmo a otro cada 5 minutos. Y este último soy yo. De qué me sirve ser un pasmarote si no puedo centrar mi atención en los temas importantes en la vida? Mi pasmarotismo me lleva a enfocar mi atención a las chorradas más diversas, Aprender un idioma durante dos semanas, jugar 10 horas a un videojuego para dejarlo justo antes de acabarlo, leer un libro y olvidarlo al llegar al clímax.

En apariencia el pasmarote canguro no lo tiene fácil, pero a veces esos momentos de inspiración que más tarde se desvanecen como si no hubiesen existido nunca, pueden ser grandes aliados. Y es que el pasmarotismo NO ES MALO! cuántas veces he agradecido saber chapurrear aunque sea dos frases en una lengua que no es la mía, haber cogido un libro en un momento de bajón y recuperar la alegría al descubrir ese final sorpresa que esperaba mi llegada, o ese momento en el que meses después de abandonar un juego, cuando mis manos han olvidado todo el proceso de aprendizaje que realizaron para poder seguir las dinámicas de juego, de repente consigo superar a ese jefe final que parecía imposible de vencer.

Mi pregunta es: Compensa ser un pasmarote, a lo que con rotundidad respondo, si.

Estoy orgulloso de ser un pasmarote, aunque no sea el más guapo, el más inteligente o el más sociable. mi pasmarotismo me ha permitido ver la vida de otra manera, disfrutando de mis pensamientos no dejando que nadie los interrumpa, es normal en mí estar tan concentrado en algo y que cuando alguien intenta dirigirse a mí se siente ignorado por mi falta de respuesta, y es que para mi esa persona no existe, en mi mundo solo existo yo y mi pensamiento.
Mis aficiones son tan diversas como extravagantes, y mis intereses podrían llenar libros enteros, aunque cada uno de ellos solo pudiese ocupar una página de ese libro.

Este es mi mensaje a todos los pasmarote del mundo, seguid encantados por la vida viendo a vuestra manera, sacad partido a vuestros pasmos, usad los siempre que os sea posible aunque sólo sea para ser los mejores ganando al trivial. Pero ante todo recordad que hay todo un mundo más allá de vuestra mente y que no sirve de nada ser un pasmarote si no es para mejorar vosotros mismos y vuestra situación personal.

Pasmarotes del mundo, uníos, pasmaos y mejorar cada día un poco más.

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